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Ante el ataque de la Organización Sionista Argentina contra el Frente de Izquierda Unidad

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En un comunicado emitido con fecha 28 de junio de 2020, la Organización Sionista Argentina anunció que iniciará acciones legales contra los tres legisladores del Frente de Izquierda Unidad de la Ciudad de Buenos Aires por haber rectificado el voto positivo que habían emitido por error aceptando la controvertida definición de antisemitismo de la International Holocaust Remembrance Alliance, a la que ha adherido el gobierno nacional.

Myriam Bregman

Diputada porteña PTS/FIT | CeProDH | @myriambregman

Alejandrina Barry

@Barry__Ale - Diputada de la ciudad por el FIT-Unidad.

Lunes 29 de junio | 18:20

La OSA recurre a una maniobra de igualar la crítica a las acciones del Estado de Israel con antisemitismo, y con esto de hecho poner una mordaza que silencie las masacres contra el pueblo palestino o la ocupación de territorios palestinos, considerada ilegal incluso para las normas de la actual “comunidad internacional”, que a excepción de Estados Unidos, recurrentemente condena esta ocupación aunque sin ninguna consecuencia práctica. Sin ir más lejos, el actual primer ministro Benjamin Netanyahu (y antes el fallecido Ariel Sharon) además de las acusaciones pro corrupción, fue denunciado por crímenes de guerra ante la Corte Penal Internacional de La Haya.

Mientras la OSA amenaza a los legisladores del FITU, el gobierno israelí de extrema derecha de Benjamin Netanyahu, con luz verde del Donald Trump, se prepara para cometer un nuevo crimen de guerra, anexando gran parte de los territorios ocupados por asentamientos ilegales de colonos en Cisjordania. La voluntad de anexión del valle del Jordán por parte de Israel, con la venia de Estados Unidos, reafirma que la política es consolidar un régimen de apartheid contra la población palestina, lo que está provocando protestas incluso de sectores de la sociedad israelí que habían creído en la posibilidad de una solución pacífica de “dos estados” y ahora ven que esa no fue más que una ilusión. La verdadera política de la mayoría del establishment político israelí es la expulsión de la población palestina para garantizar el carácter exclusivamente judío del estado de Israel.

El intento de la OSA de acallar la crítica contradice derechos democráticos constitucionales básicos como la libertad de expresión y opinión de los ciudadanos en general, y el derecho de los diputados y legisladores a expresar sus opiniones políticas sin la amenaza de persecución judicial, una garantía democrática que estableció hace más de dos siglos la revolución francesa. Lo más ridículo es que según esta organización, se podría criticar a cualquier movimiento político-ideológico o la política de cualquier Estado –al liberalismo, al peronismo, al socialismo, a la izquierda revolucionaria, a la política imperialista de Estados Unidos, o al autoritarismo estatal de China, para dar solo algunos ejemplos- pero no se podría cuestionar al sionismo ni al Estado de Israel bajo pena de ser considerado antisemita.

Esta maniobra de hacer pasar la crítica al sionismo como antisemitismo ya está demasiado gastada en todo el mundo. El Estado de Israel ha perdido legitimidad internacional por su política colonial contra el pueblo palestino y su continuo guerrerismo en el Medio Oriente a tono con los intereses del imperialismo norteamericano y en particular de la política hostil de Donald Trump hacia Irán.

Quizás lo más preocupante para el estado sionista es que el argumento de utilizar el horroroso crimen del Holocausto para acallar cualquier crítica a sus políticas ha perdido eficacia en amplísimos sectores de la comunidad judía. Esto se expresa en el surgimiento de organizaciones juveniles, personalidades, intelectuales y activistas de origen judío que defienden su derecho a oponerse a que crímenes horrendos como la operación “Margen Protector”, el bombardeo contra la Franja de Gaza en 2014 que dejó un saldo de 2300 palestinos muertos (1.462 civiles, de los cuales 551 eran niños) y una destrucción sin precedentes.

Miles de jóvenes y personalidades de origen judío participan junto a activistas palestinos y de todo el mundo en la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que busca hacer retroceder al estado de Israel a sus fronteras previas a 1967.

Como parte de este cuestionamiento, ha surgido una corriente de historiadores de origen judío, que busca desmontar el relato oficial de la fundación del Estado de Israel. Uno de ellos es Ilan Pappé, que en su libro La limpieza étnica de Palestina demuestra con los documentos de la época la brutal ocupación sionista del territorio palestino, el llamado “hecho colonial” que llevó a la fundación del Estado de Israel en 1948, profundizado a lo largo de los años por la anexión de territorios en sucesivas guerras. Pappe, que es partidario de un “estado único binacional” denuncia lo que llama el “genocidio incremental” contra la población palestina y las leyes de apartheid del estado sionista contra la minoría árabe israelí, que progresivamente han perdido derechos y están amenazados de perder su ciudadanía.

Los legisladores y las fuerzas que integramos el Frente de Izquierda Unidad repudiamos y nos movilizaciones contra cualquier expresión de antisemitismo y seguimos denunciando la impunidad del encubrimiento estatal del atentado contra la AMIA. Luchamos contra el racismo en todas sus expresiones, como hoy hacen millones en el mundo que desde Estados Unidos a Francia y Brasil salen a las calles a repudiar la violencia racista estatal. No vamos a renunciar a nuestro derecho y a nuestra obligación de denunciar a quienes en nombre de un crimen como el Holocausto oprimen a otros pueblos. Por esto mismo, nos movilizamos contra los crímenes del estado de Israel y en defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, y el establecimiento de un estado palestino único, socialista, donde puedan convivir en paz árabes y judíos.

El ataque pone de manifiesto la maniobra que encubre la definición de antisemitismo votada en la Legislatura de CABA, así como en otras legislaturas del país y adoptada por el gobierno nacional, que busca judicializar cualquier crítica que se haga al sionismo y al Estado de Israel. Por eso reafirmamos nuestra rectificación del voto que en consonancia con las posiciones que hemos defendido históricamente es claramente negativo.





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