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Cambios en la Justicia jujeña: deja la presidencia Falcone, un pilar del régimen policíaco de Morales

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Esta semana se hizo efectiva la decisión del Superior Tribunal de no renovarle el cargo de Presidenta a Clara Aurora De Langhe de Falcone quien ha sido una aliada clave en montar su régimen policíaco. Su lugar será ocupado por el “dipujuez” radical Pablo Baca.

Ezequiel Canepa

Abogado CeProDH

Sábado 21 de diciembre de 2019 | 10:56

El pasado lunes los magistrados del Superior Tribunal de Justicia votaron no renovarle la presidencia a Clara Aurora De Langhede Falcone, luego de encabezar los últimos cuatro años el máximo órgano judicial. Su estrado será ocupado por el exdiputado radical Pablo Baca quien asumió como juez superior en diciembre de 2015.

El gobernador de Jujuy que armó una justicia a su medida, tiene necesidades económicas y financieras en la provincia, por lo que viene enviando mensajes políticos y buscando acercarse a Alberto Fernández. Este movimiento en la presidencia del Superior Tribunal se explica dentro de esos gestos, en un marco de disputas internas en el radicalismo, entre Falcone y Morales, por el peso adquirido por el Fiscal de la Acusación, Lello Sánchez que responde al Gobernador.

La decisión modifica el esquema diagramado por Gerardo Morales en la Justicia. Aunque Falcone, entre sus íntimos “Titina”, seguirá integrando el máximo tribunal, estos cambios se producen luego de que la magistrada se haya pronunciado públicamente contra la libertad de Milagro Sala. Manifestaciones que perjudican al gobernador en sus recientes acercamientos al gobierno nacional.

Desde medios afines al presidente han analizado este cambio en el alto órgano judicial, atribuyéndoselo a las declaraciones de la Ex Presidenta del Superior Tribunal; sin embargo la realidad provincial y el pacto histórico entre radicales y el Partido Justicialista en torno al encarcelamiento de Milagro Sala, es algo más complejo.

Hace unos días "Tintina" había declarado a los medios locales: “Me animo a adelantarme, no vamos a permitir que quede libre la persona esperando que quede firme su sentencia. Creo que la sociedad no va a permitir, porque no quiere volver a lo que se ha vivido... Hago referencia a la dirigente social Milagro Sala. Escuchen bien, no estoy hablando desde el punto de vista de presidenta del Poder Judicial, lo hago como presidenta de la Asociación Justicia Social. Hablo como una ciudadana. Está claro o no. Creo que he vivido, era diputada, los gobiernos paralelos, en el momento tanto en que Barrionuevo como Fellner eran gobernadores de la provincia de Jujuy”.

Además de ir contra garantías básicas de la Constitución Nacional, las declaraciones dejaron a la vista, lo evidente, que la persecución a la dirigente de la Tupac Amaru respondió siempre a una decisión política, y que más allá de que Milagro Sala cuente con instancias de revisión de las condenas en su contra, la convicción de la principal vocera del Poder Judicial era mantenerla presa.

La Justicia en tiempos de Macri y en tiempos de Alberto

Gerardo Morales cuando asumió llevó adelante una batería de medidas para montar un régimen policíaco para perseguir estudiantes, trabajadores, y todo aquél que pretenda cuestionar sus medidas reaccionarias.

Fue así que amplió y alteró la composición partidaria del Superior Tribunal de 5 a 9 jueces, para contar con mayoría propia. De los cuatro cortesanos que responden al Partido Justicialista; Sergio González, Juan Manuel Ocampo, María Silvia Bernal y Sergio Jenefes, se sumaron a propuesta del gobernador tres miembros del partido radical, siendo dos de ellos, Pablo Baca y Beatriz Altamirano, diputados que en un mismo día votaron la ampliación del número de miembros del Superior Tribunal para horas más tarde asumir como jueces. El tercero en asumir, Federico Otaola, es ex diputado por el radicalismo en 1983. Y en cuarto lugar, la Dra. Laura N. Lamas, una conocida aliada de Morales. Tomando la presidencia del Alto Tribunal la ex funcionaria del radicalismo y en la intendencia de San Pedro durante la dictadura, Clara Aurora De Langhe Falcone.

Asimismo entró en vigencia el Código Contravencional, escrito por el PJ y sancionado por Morales, una herramienta fundamental de disciplinamiento social.

También creó el ministerio Público de Acusación (paralelo al ministerio Público Fiscal) a cargo de armar las causas penales, poniendo a la cabeza a Lello Sanchez. Ello generó internas en el Poder Judicial que recientemente salieron a la luz y analizamos en este medio.

Todos estos cambios se produjeron con el acuerdo y complicidad del Partido Justicialista que comparte negocios y la repartija de cargos públicos. Pero la asunción de Alberto Fernández generó que el Gobernador de Jujuy tenga que recalcular y empiece a enviar señales al gobierno nacional por debilidades propias.

Por el contrario, desde el Frente de Izquierda que ha estado en la primera línea peleando por la libertad de todos los presos políticos en la provincia, que se ha enfrentado a la represión junto a los obreros del Ingenio La Esperanza y que sus propios parlamentarios han puesto el cuerpo en cada lucha siendo inclusive detenidos por acompañar el reclamo de estudiantes contra el cierre de escuelas

De esta forma resulta una medida elemental contra el régimen policial que se ha montado, empezar por la derogación de este Código creado para cercenar las libertades democráticas.





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