Cultura

HUMOR

El humor político en manos del grupo Alegría

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Alegría es un grupo de dibujantes y artistas que publicaron dos libros anuarios, se han presentado en variadas ocasiones y lugares. Día a día suben dibujos e ilustraciones a Facebook que interpelan con arte de humor político diferentes hechos de coyuntura.

Natalia Rizzo

@rizzotada

Martes 13 de noviembre de 2018 | Edición del día

Una de las principales características notorias del grupo es que hay diversos artistas que expresan diferentes posturas políticas. Hay algunos dibujos que interpelan a los públicos desde una perspectiva, hay otros que lo hacen desde otra. Modos de juzgar la misma realidad, ajustados a conceptos distintos, que remiten a diversas ideologías. En ese sentido nos contaron cuál es la cantidad de integrantes del grupo y sus modos de organización, para conocer más en detalle su modo de funcionamiento y sus prácticas individuales conjugadas a una práctica colectiva que los contiene.

“En el plantel fijo somos alrededor de treinta. Las diferencias políticas se superan por el factor común de pegarle a este gobierno, desde el principio existe una alianza kirchnerotrotskista que es la única que puede funcionar en toda la historia. Igual también criticamos al peronismo, al zurdaje, a todos.

Tenemos el límite de la censura de las redes sociales desde el principio, nada de sexo explícito, no meterte con Osho o el SriSri, ni símbolos nazis en los brazaletes que usa Patricia Bullrrich y cosas así. Por otro lado, tenemos el acuerdo de no publicar imágenes fotográficas, hacemos solo dibujos, somos un grupo de artistas/autores que dibujan, no un club de memeros.

Después esta lo que consideramos internamente como “puede haber polémica”, y si al autor no le importa el posible escarnio millennial de corrección política se sube. Estas cuestiones las tenemos reglamentadas por el Comisariado Popular del humor gráfico del “Partido de la Revolución de la Alegría”.

Todo esto lo llevamos entre el grupo interno de dibujantes que son del plantel fijo, después estamos abiertos a recibir chistes de colaboradores de afuera. En algunos casos nos permitimos corregir una línea, o sacar un texto, o mandar a corregir un dibujo. Se le plantea todo esto a quien nos manda su dibujo y si el autor está de acuerdo pues adelante; si no, pues no. Para estos casos hacemos una asamblea con mandato en alguna fábrica recuperada, para decidir si se violenta o no la libertad creativa del compañere colaborador.

Que el dibujo sea inédito también lo consideramos importante, nos han llegado chistes geniales que decidimos no publicar porque ya estaban en las redes sociales de los autores.

Hay criterios comunes que están planteados sin haberlos discutido, por ejemplo no hacemos chistes que lleven como bandera la anti política, entendemos que en cada chiste nuestro está cifrado subliminalmente el Programa de Transición y no nos corremos un paso de esa senda”.

Tienen un modo de organizarse como ser… ¿levantarse temprano a leer las noticias? ¿Intercambian sobre la coyuntura para ver qué temas tomar cada día?

“La verdad es que no nos levantamos temprano, bah si, algunos son miembros del proletariado y se despiertan para trabajar, pero la mayoría somos elementos del lumpenproletariado. En los grupos cerrados con los que nos comunicamos (uno de todo el plantel y otro más chico de los administradores de la página) comentamos discutimos y nos indignamos con lo que sucede, y de ahí salen chistes, ideas, guiones… antes cuando arrancamos era más atemporal, y nos fuimos aceitando y ahora casi siempre por día tenemos dos chistes al menos de actualidad pura, que se pierde en la vorágine de bestialidades que este sistema escupe día a día”.

Charlamos sobre coyuntura, sobre “el dólar viviendo su crisis de los 40” y sus repercusiones, los paros que no alcanzan, que no parecen hacer mella en la realidad, sobre los pactos del FMI y “Macri menageatruando con Lagarde”

“Ah, la actualidad, ¿Qué se puede decir de la actualidad que no se haya dicho antes? La actualidad tiene como un gusto a "dejavu", todo muy pizza con champan…

Hay cosas buenas que la gente no quiere o no sabe disfrutar: el gustito a ruleta rusa de pagar el boleto del bondi sin saber exactamente cuánto va a costar; el saber que el próximo asado con amigos que uno no quiere ver, va a tardar más de lo esperado y será con mortadela; ya se extinguirán las polémicas si a la gente le gusta o no el sushi, las nuevas generaciones no sabrán siquiera qué es eso. Hay que ajustarse el cinturón y la-bu-rar porque así se sale de las crisis me contó un amigo. Lo peor de todo es que seguro habrá un momento en unos años en que recordaremos estas épocas como "los buenos viejos tiempos donde la mierda alcanzaba pa todos".

¿Cuáles creen que son los límites del humor? ¿Tienen establecidos límites? ¿Hay una limitante individual, colectiva, discutieron pero no tienen previsto establecer ningún límite?

“Entendemos que no hay límites para el humor, no tendría que haberlos, no hablar de temas no va a hacer que desaparezcan los temas que quieren callar, pensar que el lector no va a entender el chiste y entonces no lo haces, es una buena clase de límite del humor que no sirve para nada.”

Hay autores y analistas que consideran que la risa fue, es, una herramienta de resistencia, citando ejemplos que se dieron en la última dictadura cívico militar eclesiástica, como la Revista Humor, u otros casos en los 90 por ejemplo. Ustedes, ¿qué tradiciones retoman dentro del campo del humor político? ¿Creen que están dentro de esa categoría? ¿Creen en las categorías? ¿Alguna les sienta cómoda?

“Bueno, la revista Humor es una referencia inmediata, porque había chistes gráficos, había historietas, había dibujantes que admiramos mucho.

También más cercana la revista `Barcelona´, también la `Tía Vicenta´ censurada por Onganía es un lindo faro para nosotros, o `La Hortensia´ que salió poco después del Cordobazo. Después supongo que es natural en la historia del humor gráfico político, `Mosquito cascabel´ `Caras y caretas´, `El quijote´, etc. Quizás lo que cambia es la manera de llegar al público que es ahora por redes sociales, su formato digital y el anonimato nos ahorra un problemilla de abogados y cosas así con `la Pando´ o `la Bullrich´ y toda esa clase de maravillas de la censura.

Pero amamos ser, indudablemente, como nos dijeron en una entrevista, un colectivo de humor destituyente.

Respecto a límites y categorías, no tenemos ni queremos tener. En Alegría conviven todos los estilos posibles, tanto de humor como de dibujo. Conviven artistas de mucha experiencia y calidad técnica, con ilustres desconocidos que dibujan con sus muñones, y en esa diversidad nos sentimos muy cómodos.”

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