Reseña de HISTORIA DEL PST

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DE RICARDO TITTO (Bs. As., CEHuS, 2016)

 

DANIEL LENCINA

Número 34, octubre 2016.

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El trabajo de Ricardo de Titto presenta una descripción acerca de la fundación del PST (Partido Socialista de los Trabajadores) en 1972. Dicha organización, de origen trotskista, fue producto de la fusión de dos corrientes: la que dirigía Nahuel Moreno, conocida como el PRT La Verdad (en referencia al nombre de su periódico), con el PSA (Partido Socialista Autentico) que dirigía Juan Carlos Coral, un partido proveniente del Partido Socialista pero con posiciones mucho más de izquierda que este (que entre otras cosas apoyó el golpe gorila que derrocó a Perón en 1955).

El autor tiene como objetivo contar una historia, que en este primer tomo abarca el periodo 1969-19731. Entre el Cordobazo y las elecciones que levantaron la proscripción al peronismo luego de 18 años; tal es el contexto en que se escribe este libro. En sus páginas se traza el recorrido a través de las fuentes que ofrece al lector de las prensas La Verdad y Avanzada Socialista. Así, logra transmitir los episodios más candentes de la lucha de clases de esos años. Se observan no solo la serie de levantamientos “semi insurreccionales” en las provincias y ciudades del interior del país (Tucumán, Mendoza, Rosario, Gral. Roca, etc.) sino también grandes conflictos de fábrica donde el PRT-LV tenía trabajo político o influencia. Se logra apreciar el combativo estado de ánimo de los trabajadores, la predisposición a superar a la burocracia sindical en todas sus variantes e incluso del movimiento estudiantil, nada pacífico por cierto, y en base a ello plantea la necesidad de construir un partido obrero revolucionario.

Antes de continuar vale una aclaración. En 1965 el grupo Palabra Obrera, que dirigía Nahuel Moreno, se fusiona con el FRIP (Frente Revolucionario Indoamericano Popular)2 que dirigían los hermanos Santucho. Tal unificación es pragmática, ya que se hace sin unidad teórica e ideológica, sin una comprensión común del marxismo. Veamos: el FRIP sostenía que el proletariado azucarero del NOA argentino, al ser el más explotado, atraería a las masas campesinas para hacer la revolución en la Argentina (en un país donde no hay “campesinado” al nivel del resto de América Latina). El Cordobazo fue el encargado de destruir en los hechos tal visón populista, ya que la “insurgencia obrera” provino del proletariado más concentrado, el mejor pago y avanzado políticamente (recordemos que muchos de esos obreros eran a la vez estudiantes, el propio de Titto se encarga muy bien de demostrarlo). La ruptura del PRT, que se dio en 1968, puso de manifiesto estas divergencias de estrategia entre Moreno y Santucho. Cada fracción quedará identificada con el nombre de su periódico: PRT-La Verdad y PRT-El Combatiente. Este último luego será conocido como PRT-ERP: Ejército Revolucionario del Pueblo.

Desde el inicio el libro toma distancia crítica de las corrientes guerrilleras. El autor sostiene acertadamente que: “la confianza la necesidad de realizar acciones vanguardistas y ejemplificadoras llevan a las corrientes ultraizquierdistas a no comprender la dinámica social y aislarse” (p. 48). Concluye que “los guerrilleros son los ‘enviados’ que tienen la misión de redimir a la humanidad de la opresión” (p. 48). Es reivindicable que en la época el propio PRT-LV diera la lucha política contra la concepción guerrillera. Sin embargo, ese párrafo lejos de ser el inicio de un balance que cuestione el por qué de la unificación con el grupo de Santucho, es solo una mención aislada. En ese sentido el libro carece de un balance crítico en torno a la experiencia inmediatamente anterior a la fundación del PST.

El marco internacional de los hechos que trata el libro esta signado por la guerra de Vietnam y el ascenso del movimiento de masas con crisis revolucionarias en América Latina (Bolivia, Chile). Se muestra a una corriente que comprende al internacionalismo como algo práctico y así relata el apoyo del PST a tales procesos revolucionarios, mediante actos y la solidaridad internacional (incluso organizan un viaje estudiantil a Bolivia para tomar contacto con la aguda lucha de clases en el país, cuestión que le permitió formar nuevos cuadros y ganar nuevos militantes).

A partir del GAN (Gran Acuerdo Nacional) que promueve la dictadura de Lanusse, del que Perón y el líder radical Balbín son partícipes, el dirigente Nahuel Moreno ve una posibilidad de agitar un programa clasista ante la apertura democrático burguesa. Esa visión de Moreno es correcta, porque entiende al GAN como un desvío de las masas de las barricadas a la salida electoral, y por ello, para acompañar la experiencia de los trabajadores que veían a Perón como su líder y al peronismo como su partido, plantean una alternativa independiente de los trabajadores. El problema es que volvió a unificarse con otro grupo (el PSA), como decíamos arriba, sin reparar en los problemas políticos que trajo la unificación anterior. De Titto sostiene acertadamente que desde la llegada del peronismo al poder en 1946, era la primera vez en la historia del país (marzo de 1973) que una opción obrera y socialista se presentaba a elecciones, en una pelea difícil. Relata los pormenores de la campaña con candidaturas obreras surgidas al calor del clasismo cordobés, la táctica de ofrecerle la candidatura a Agustín Tosco para que represente a una opción presidencial obrera, que terminará rechazando la propuesta del PST para llamar a votar al peronismo en Córdoba3.

Como aspectos relevantes a señalar quisiera detenerme en que si bien la candidatura presidencial fue encabezada por Juan Carlos Coral, quien según el autor era un buen orador, la candidatura a Vicepresidente estuvo a cargo de Nora Ciapponi para poder destacar el perfil de la mujer trabajadora, inspirado en la visita de una delegación de los militantes trotskistas del SWP (Socialist Worker Party) de EE. UU. que participaron de la campaña en apoyo al pueblo de Vietnam realizada en Buenos Aires.

Por otra parte, se crea la Juventud Socialista de Avanzada, que sigue los consejos de León Trotsky en base a la necesidad de la organización autónoma de la juventud. Es importante destacar que quien integra las filas del PST y participa como candidato obrero de las elecciones de 1973 es el legendario dirigente obrero de la gran huelga de la construcción de 1936; Mateo Fossa, el único dirigente obrero argentino que logró entrevistarse con León Trotsky en su último exilio, México4.

En las elecciones el PST obtuvo más de 78 mil votos a la fórmula presidencial y 130 mil. Si contamos el corte de boleta esto es el 0,62 % contra el 49,6 % que apoyó al peronismo. Significativo resultado si tenemos en cuenta que la campaña se realizó bajo la consigna “No vote patrones, ni militares ni dirigentes vendidos; Vote candidatos obreros” ya que el PST se presentó como parte del Frente de Trabajadores que abrió sus listas en un 75 % para ser integrada por sectores de la vanguardia obrera del país. Este libro es un aporte a la bibliografía “trosca” –al decir del autor. Sin embargo se lamenta la falta de un debate más franco sobre los errores mencionados, que contribuyan a sacar conclusiones estratégicas acerca de la corriente dirigida por Nahuel Moreno, la más importante por su participación en la lucha de clases de los años ‘705.

 

  1. Según el plan que presenta el autor, esta Historia del PST, contaría con tres Tomos que irán publicándose de aquí en más, llegando hasta 1982 abarcando tanto la salida de la dictadura militar como la fundación del MAS (Movimiento al Socialismo).
  2. Al respecto ver Daniel Lencina, “Reseña de El trotskismo y el debate en torno a la lucha armada, de Martín Mangiantini”, IdZ 12, agosto 2014.
  3. Ver: Eduardo Castilla, “Tosco: optimismo de los fines, pesimismo de la estrategia”, La Izquierda Diario, 05/11/15.
  4. Ver: Daniel Lencina, “Cuando Trotsky llego a Mexico”, La Izquierda Diario, 09/01/16.
  5. Para un balance del accionar del PST en el período ver el capítulo dedicado a la cuestión en Ruth Werner y Facundo Aguirre, Insurgencia obrera en la Argentina 1969-1976, Buenos Aires, Ediciones IPS, 2016.

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