Otra clase de políticos

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DIÁLOGO CON LOS CANDIDATOS OBREROS DEL PTS EN EL FIT

 

PAULA VARELA, FERNANDO CASTELLÁ y LETIZIA VALEIRAS

Número 21, julio 2015.

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En las líneas de las fábricas circulan cartelitos esquivando la mirada del supervisor que no puede leer, ni entender su contenido: “Yo apoyo al PTS en el Frente de Izquierda”. “¿Qué hacés laburando acá ahora que sos famoso?”, se escucha en la fila de la caja de un supermercado. Las candidaturas de la única lista que invirtió el cupo femenino se van armando de escuela en escuela, las profes le piden opinión a sus alumnos, a sus compañeros, en las aulas y en las salas de profesores se improvisan estudios fotográficos: las fotos no son solo imágenes congeladas, son el movimiento de una campaña que saca su fuerza desde abajo: de las fábricas, de los hospitales, de los barrios. Estas postales se repiten en cada localidad, en cada distrito de la provincia de Buenos Aires. Son la cocina electoral del PTS en el Frente de Izquierda, de sus candidaturas obreras, de sus candidaturas de mujeres, de sus candidaturas de jóvenes. Son, también, la versión opuesta de los bunkers de campaña llenos de lujos, donde se eligen a dedo los candidatos de los partidos patronales. En las fábricas, comercios, barrios y escuelas pasa al revés: son los propios trabajadores que se ilusionan con las candidaturas de sus compañeros y dicen –todavía tímidos– “yo los apoyo, me gusta Nicolás del Caño, y confío en vos porque te veo todos los días, ¿yo también puedo ser candidato?”.

Franco Villalba, trabajador de Alicorp (ex Jabón Federal) es candidato a senador por la tercera sección electoral; Noelia Lang, docente precarizada del plan Fines 2, se postula a concejal por La Matanza; Hernán Moyano, cajero de un conocido supermercado, difunde su candidatura a intendente de Hurlingham; Darío Banegas, trabajador de Cerámica Cregar, encabeza la lista de concejales por el partido de Merlo; Juan Centurión, trabajador de Mondelez (ex Kraft-Terrabusi), es candidato a intendente de Malvinas Argentinas; Gustavo Michel, despedido de Shell, se postula a Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aire; Laura Magnaghi, delegada de la Junta Interna de ATE Sur en el Hospital Alende de Budge, es candidata a intendente de Lomas de Zamora; y Alejandra Cortell Cubí, trabajadora de MadyGraf (ex Donnelley, hoy bajo gestión obrera) va como candidata a intendente de San Miguel. Todos tienen entre 30 y 41 años e IdZ habló con ellos.

 

IdZ:¿Por qué decidieron ser candidatos por el PTS en el Frente de Izquierda?

 

DB: Yo acepté ser candidato por dos motivos principales: uno, para formar parte de las listas junto a otros compañeros que llevaron adelante grandes luchas como Lear, Madygraf, Kraft, o como Ramón Cortés, petrolero de Las Heras que fue juzgado y condenado a cadena perpetua por luchar; y el otro, porque yo pienso que los trabajadores tenemos que empezar a hacer política y no solamente sindicalismo. Yo no soy delegado, pero me organizo sindicalmente en mi fábrica, junto a varios compañeros, siempre hice eso en mis laburos. De hecho, al PTS lo conocí cuando trabajaba como repositor y tratamos de organizarnos para conquistar representantes y mejores condiciones de trabajo. Pero con la organización en la fábrica o en el supermercado no alcanza: eso me lo demostró la gran lucha de Lear el año pasado. Para mí la política y el sindicalismo se pueden hacer juntos aunque muchas veces los Moyano, los Caló, te dicen que los trabajadores no pueden hacer política. Pero ellos la viven haciendo al lado de las grandes patronales. Si nosotros nos quedamos con los brazos cruzados, la política la siguen haciendo los mismos, por eso tenemos que empezar a hacer un sindicalismo y una política para los trabajadores.

 

JC: Que nuestras listas tengan muchos candidatos obreros representa un cambio para todos. Los obreros nunca fuimos tenidos en cuenta como candidatos. Tenés que ser el sobrino o un conocido del intendente, o primo o amigo de algún puntero. Y el problema es que ellos no ven lo que sufrimos día a día. Yo soy candidato por el PTS porque veo que es el único partido que lucha contra la burocracia, es el único partido que tiene diputados que luchan junto a los trabajadores en todos lados y porque veo que es el cambio, de verdad, que necesitan los trabajadores. Y formar parte de un partido y de una lista con mayoría de obreros es algo muy bueno, y es muy importante también que nuestros compañeros trabajadores voten por las listas del PTS en el Frente de Izquierda. Nosotros no negociamos ni con las policías, ni con las patronales, ni con la burocracia. Lo que queremos es que los derechos de los trabajadores sean respetados, que no haya más compañeros que terminen lastimados, con tendinitis, hernias de disco; es un problema porque cuando la gente ya no le sirve a la patronal lo único que hacen es descartarla. Nosotros luchamos porque todos los trabajadores sean respetados, tanto los varones como las mujeres, por que se respete la igualdad de género y que no haya discriminación hacia ningún trabajador. Como dice el compañero, todo trabajador sabe que cuando asumen otros políticos lo que hacen es representar los intereses de las empresas y es el obrero el que siempre sufre todas estas cuestiones.

 

ACC: Yo justamente decidí ser candidata porque el PTS es el único partido en el que las mujeres trabajadoras podemos dar un cambio, donde juntos luchamos por la no violencia de género y por el derecho al aborto. No es casualidad que las listas de nuestro partido estén compuestas por un 70 % de mujeres, pero además de mujeres trabajadoras, porque el PTS día a día, ya sea en Panamericana o en el Congreso, es el único partido que lucha por los derechos de los trabajadores, cosa que no pasa en los partidos patronales como el de Massa y Scioli.

 

FV: El otro día en la fábrica charlábamos con varios compañeros sobre esto: no hay nadie mejor que nosotros mismos para saber cuáles son las necesidades insatisfechas. A nosotros no nos la contaron, vivimos desde el día que nacimos en los mismos barrios con todos estos problemas, trabajamos 6 días a la semana con horarios rotativos. Sabemos lo que es estar contratado y no tener nunca seguridad de si al otro día te van a dejar entrar, sabemos cómo los dirigentes sindicales empeñan nuestros derechos por unos pesos. Los trabajadores tenemos que llevar nuestra voz al Congreso para denunciar

todo esto y a los mismos políticos que cobran decenas de miles de pesos para votar leyes que solo benefician a los millonarios.

 

IdZ: ¿Y cómo se vive esto en los sectores más precarizados donde trabajan ustedes?

 

NL: Yo soy delegada del Plan Fines 2 y con docentes precarizados hace dos años que venimos organizándonos, tratando de visibilizar nuestra lucha contra la precarización. Así conocí al PTS, y la verdad que el espacio electoral me pareció un espacio que había que ocupar para empezar a concientizar a los compañeros en esta idea de que en la unidad se pueden conquistar varias cosas y a tomar conciencia de que somos parte de una misma clase.

 

GM: Lo que dice Noelia de tomar conciencia de que somos parte de una misma clase me parece muy importante. Yo vengo de una lucha que dimos el año pasado en Shell contra los despidos, una pelea importantísima donde logramos reinstalaciones, pero también expresando lo que fueron en general las luchas de la zona sur, con los compañeros de Honda y Calsa, donde logramos en pequeño, coordinar. Ahí te das cuenta lo importante que es la unidad. Entonces, apenas me propusieron ser parte de las listas como candidato, acepté inmediatamente. Para mí es un gran honor estar con compañeros que vienen luchando en distintas fábricas, escuelas o donde sea. Ser parte de estas listas, es llevar a otro terreno las luchas que se vinieron dando en Zona Sur.

 

HM: Yo soy de Zona Oeste, de Hurlingham, y quería que el PTS llegue acá por eso que decía Gustavo, que es un partido que está en las luchas con los trabajadores. Yo venía ayudando a los chicos del PTS en mi facultad, en la UNGS, así que me contacté con Valerio García, que es candidato a Concejal y armamos este proyecto que nos tiene muy entusiasmados. Vamos a ir a internas con el PO, así que vamos a ver qué sucede. Me parece importante que los trabajadores voten a su par, a otro trabajador. Creo que es importante que los trabajadores participemos en política, no solo militando activamente, sino charlando, tomando un café con otro. Las necesidades del trabajador solamente las conoce un trabajador mismo, no un capitalista, ni sus candidatos. Por eso yo invito a los trabajadores a que militen, a que charlen, a que compartan jornadas y participen de actividades junto a nosotros, como para poder comprender, entender y realizar cosas relacionadas con su trabajo y con la política.

 

IdZ: Franco (Villalba): ¿vos sos militante hace varios años, cómo ves esta experiencia de nuevos compañeros que se suman a las listas?

 

FV: Tal cual, yo soy más antiguo en esto de la militancia, aunque tengo 36 años. Soy parte del PTS desde los 17 años, cuando estaba en la secundaria, y también trabajaba en negro en un taller horrible. Mi escuela era una técnica que se caía a pedazos, y ahí organizamos el centro de estudiantes. Ya en ese momento, en los ‘90, la policía nos condenaba por ser jóvenes. El gatillo fácil y las razias empezaban a ponerse de moda, y el colegio se transformó en nuestro lugar de resistencia. Ahora tenemos muchos más lugares desde donde hablar, por eso soy candidato. Yo trabajo en Alicorp desde hace 13 años y soy delegado de base hace 10. Creo que justamente desde nuestra experiencia de lucha y organización en la fábrica, contra la patronal, contra la burocracia sindical y por defender a los contratados (en estos años logramos la efectivización de 120 pibes de agencia), nos proponemos hablarles a millones en los barrios donde vivimos. Algunos compañeros que siempre nos votan como parte de la comisión interna incluso tenían dudas, nos preguntaban si estábamos preparados para una responsabilidad así, porque no es lo mismo ser delegado que senador, diputado, concejal o intendente. Y en las charlas sobre eso, lo que salía era que es imposible pretender mejorar nuestras condiciones de vida solo adentro de la fábrica, que tenemos que multiplicarnos y construir una corriente política que represente a los millones que viven nuestra misma realidad.

 

LM: Yo también milito en el PTS desde hace bastante, desde el 2001. Pero a diferencia de la experiencia de Franco, en el Hospital Alende donde trabajo, recién el año pasado comenzó un proceso de lucha impresionante encabezado por las mujeres. Fueron casi 7 meses en que peleamos contra los 4 mil pesos miserables que cobrábamos y contra la precarización que sufrimos nosotras, pero también sufren un montón de jóvenes del municipio de Lomas de Zamora. En esa lucha logramos sacar a los dirigentes del sindicato y, desde abajo, formamos la Junta Interna de ATE de la cual soy parte. Fue esa experiencia la que me decidió a ser candidata porque muestra la relación entre la lucha sindical y la política.

 

JC: Mirá, es así. Yo soy congresal del STIA por la lista Bordó, opositora a la conducción de Daer y participo de la Comisión Interna en la fábrica desde hace ya cuatro años. La organización sindical es útil y necesaria, pero insuficiente. Por eso también me organicé políticamente. Conocí al PTS en la fábrica a través de una amiga y compañera, Lorena Gentile, que es quien siempre me mostraba las publicaciones del PTS, su diario, las luchas en las que el partido participa. Me invitó en varias oportunidades a actividades sindicales y políticas. Hoy en la fábrica reparto la prensa de mi partido, organizo actividades sociales, asados, reuniones, para debatir con los compañeros los problemas que tenemos en nuestro trabajo pero también sobre lo que pasa en el país. Trato de transmitirles las ideas por las cuales militamos en el PTS, por qué luchamos para tener nuestros propios diputados. En definitiva, trato de transmitir la idea de que la lucha política es una lucha que no es para beneficio personal de nadie, sino que nos sirve a todos los trabajadores.

 

IdZ: Como se ve en las listas de los otros partidos, no es común que un obrero u obrera sea candidato/a, ¿Qué dijeron en el barrio, sus amigos, sus compañeros de trabajo sobre sus candidaturas?

 

ACC: En mi caso, como ya había sido candidata en el 2013, no hubo mucha sorpresa, pero igual que en el 2013 recibí muchas palabras de aliento, felicitaciones y como siempre recibí todo el apoyo de mis compañeras de la Comisión de Mujeres de Madygraf.

 

LM: La noticia de que era candidata corrió rapidísimo en el Hospital y el apoyo es muy grande por parte de las compañeras y compañeros del Alende; para muchas la noticia fue una gran sorpresa. Una compañera con muchos años en el hospital me dijo: “Es la primera vez que tenemos una candidata que trabaja con nosotras”. Otras dicen: “Vos te lo mereces, sos una gran luchadora”. Hasta los funcionarios del hospital tuvieron que felicitarme, aunque en el fondo se “quieran matar” que me presente contra sus candidatos. Ahora son varias las que comienzan a difundir mi candidatura por las redes sociales.

 

GM: En mi caso, las primeras repercusiones también fueron muy buenas. Al enterarse que soy candidato me llenaron de felicitaciones. Creo que no es solamente por mí, sino porque también ven que realmente las listas representan las luchas, eso es lo que pesa en nuestras listas, y cuando me felicitan o se ponen contentos es porque ven que es realmente así.

 

HM: Cuando les dije a mi familia y amigos de mi candidatura, la verdad que se sorprendieron en un primer momento. Pero me apoyan, y al contarle mis ideas recibí mucho aliento de gente conocida, de clientes del supermercado, que se enteran a través de distintos medios de comunicación locales y por las redes sociales. En mi trabajo no fue algo normal, la verdad es que fue una sorpresa positiva, una pequeña revolución. A mucha gente que no participa en política le costó entender que un trabajador como yo, como ellos, pueda participar y candidatearse a intendente. Mi participación creo que sirvió para que el trabajador entienda que se puede participar de diversas maneras. Así que termino muy contento con las repercusiones que tuvo mi candidatura y estamos con muchas expectativas.

 

IdZ: Juan, vos convenciste a tus hermanos de ser candidatos, ¿no?

 

JC: Sí, dos de mis hermanos son candidatos por Avellaneda y por Berazategui. Además, en la fábrica tenemos compañeros que son candidatos de Tigre, de General Rodríguez, de Grand Bourg, de San Martín, hay un montón de compañeros que aceptaron ser candidatos porque conocen al partido y a la Bordó. Lo que venimos haciendo desde hace años es un trabajo de hormiga que, con el tiempo, da sus frutos. Tengo una anécdota corta para contarles: nosotros tenemos un candidato de General Rodríguez, un amigo mío, que se postuló como concejal. Y el otro día me llamaron para preguntarme si era verdad que iba a ser candidato porque estaban todos contentos los familiares, no lo podían creer. Y para mí es un orgullo tener amigos y compañeros de la fábrica que apuesten a este cambio que un partido de izquierda como el PTS quiere dar donde la lucha es para todos los trabajadores.

 

DB: A mí me pasó lo mismo. Cuando fui a la casa de mis viejos y les dije que me habían propuesto ser candidato, primero la cara fue de sorpresa, pero cuando empezamos a hablar y les comenté cual era la política que íbamos a defender desde el PTS en el Frente de Izquierda, ellos también se entusiasmaron y quisieron ser candidatos junto conmigo. En mi fábrica hubo muchos matices, estaban los que celebraron la candidatura desde un primer momento, hasta los que no entendían cómo un trabajador podía hacer política, ser candidato, diciéndome que me quería salvar, llenarme de guita, hacerme ñoqui y demás. Así empezó la discusión, pero hoy en día la gran mayoría me banca en este desafío y están empezando a impulsar la campaña junto conmigo.

 

NL: En mi barrio algunos también se sorprendieron, porque obviamente tienen esta mala idea de que la política es solamente para unos pocos. Hay una definición equivocada en cuanto al concepto de política, que siempre lo ven como algo ajeno a ellos. En mi familia sabían que yo tenía una inclinación hacia la izquierda y lo tomaron bien, me dijeron que me apoyan, y que si esto es lo mío que siga para adelante. Se sorprendieron porque es algo extraño ver a la clase trabajadora tomando posición como sujeto político.

 

FV: Resulta extraño porque en Argentina, el peronismo siempre le dio al movimiento obrero el lugar de “columna vertebral”, pero nunca de “cabeza dirigente”, porque para eso se supone que están los políticos profesionales. Nuestra política de candidaturas obreras, como dicen los compañeros, intenta revertir ese sentido común. Por eso, al principio todos se sorprenden con la novedad de nuestras candidaturas, pero después se van entusiasmando y mostrando su apoyo. En la fábrica, cuando conté que íbamos a ser candidatos junto a Luis, mi compañero de la Comisión Interna, que va como candidato a intendente de Merlo, otros 4 se sumaron a la lista: Luis Miranda, que con 30 años de fábrica encima, desde el viejo Jabón Federal, se animó a ser candidato a concejal, Alberto Gómez, Cristian Ponce Armoha y Ricardo Ríos. Mis compañeros me decían “al fin gente como nosotros, que conocemos”. Es que, como decía antes, hay mucha bronca contra la vieja política de gente que solo se postula para enriquecerse. Por eso el apoyo a nuestros candidatos se multiplica: se está transformando en un movimiento que inunda las redes sociales que llegan a miles de amigos más, y muchos se sumaron a ser parte de las listas. Es una nueva forma de hacer política que rompe los esquemas, porque tiene que ver más con la vida cotidiana de los trabajadores y sus familias.

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