“Las chispas de la Primavera Árabe siguen vivas, y pueden transformarse en llamas”

0
Share Button

 

NOAM CHOMSKY

N.3, septiembre 2013

VER PDF

A propósito de los cambios que se vienen sucediendo en una región donde EE. UU. ha concentrado sus esfuerzos durante la última década, el profesor norteamericano Noam Chomsky opina sobre la política exterior imperialista en Medio Oriente y el Norte de África, el momento de la Primavera Árabe, y el telón de fondo de la crisis capitalista.

“En lo central la política norteamericana apenas ha cambiado”.

Existe un cambio de retórica, y por supuesto algunas modificaciones que responden al cambio de las circunstancias, pero en lo central la política norteamericana apenas ha cambiado de lo que ha sido la norma durante mucho tiempo. El gobierno de George W. Bush fue inusualmente aventurero y violento, y causó un grave daño a Estados Unidos (para no hablar de los desastres para la región [de Medio Oriente, N. de R.]), por lo que ha habido algunas restricciones y una vuelta a la norma.

 

“Los principales aliados de Occidente, las dictaduras petroleras, bloquearon cualquier intento de reforma”.

La Primavera Árabe fue un proceso muy prometedor, aunque limitado en su alcance. Los principales aliados de Occidente, las dictaduras petroleras, bloquearon cualquier intento de reforma (con apoyo occidental). Hubo un progreso significativo en Túnez y Egipto. Túnez está en un limbo. En Egipto, el progreso ha sido revertido sustancialmente con un brutal golpe militar. Ahora parece que Egipto se dirigiera a uno de los períodos más oscuros de su historia, pero las chispas de la Primavera Árabe siguen vivas, y pueden transformarse en llamas. Israel ve exultante cómo Siria se dirige al suicidio, y en todas partes las fuerzas democráticas han sido contenidas o heridas severamente. Se presenta a sí mismo como una “ciudad en medio de la selva”, disfrutando la playa mientras los árabes locos se matan entre ellos, y “pasando por alto” sus propias y brutales políticas represivas (con el apoyo de Estados Unidos).

 

“Todos estos años se ha dado una concentración extraordinaria de la riqueza en un minúsculo sector de la población”.

En EE. UU., la guerra de clase unilateral se ha vuelto más extrema bajo las políticas neoliberales que se han extendido como una plaga casi en todas partes. Todos estos años se ha dado una concentración extraordinaria de la riqueza en un minúsculo sector de la población, y una consecuente concentración de poder político, tan extremo que el 70% más bajo en la escala de ingresos no tiene influencia en la política y están efectivamente privados de derechos. Mientras, aumenta lentamente su influencia la parte superior de la escala y la fracción superior del 1%, concentrado cada vez más en las instituciones financieras que sobreviven a expensas del gasto público, determina en gran medida la política en lo que se ha transformado cada vez más en una plutocracia.

Al mismo tiempo, la mayoría sufre el estancamiento o la decadencia, y el debilitamiento de los sistemas de previsión relativamente limitados. Decenas de millones buscan trabajo (o han abandonado la búsqueda, desesperanzados), hay un montón de trabajo para hacer (una infraestructura que colapsa, escuelas con presupuesto insuficiente, etc.), y las corporaciones y los bancos rompen récords de ganancias. Un montón de trabajo por hacer, muchas manos dispuestas, muchos recursos y ventajas únicas, pero el sistema está tan podrido que es imposible reunir todo.

 

Traducción: Celeste Murillo

No comments

Te puede interesar

El comunismo no es una idea

A PROPÓSITO DE UN LIBRO DE EMMANUEL BAROT - JUAN DAL MASO - Número 23, septiembre 2015 - Marx en el país de los soviets ...