La fábrica antes del peronismo

0
Share Button

A PROPÓSITO DE LA IZQUIERDA EN LA FÁBRICA. LA MILITANCIA OBRERA INDUSTRIAL EN EL LUGAR DE TRABAJO, 1916-1943, DE DIEGO CERUSO

Ceruso_completa

ALICIA ROJO

Número 26, diciembre 2015.

VER PDF

La izquierda en la fábrica es la cuarta publicación de la “Colección Archivos. Estudios de historia del movimiento obrero y la izquierda” [1].

Aquí Diego Ceruso recorre en un amplio período histórico la emergencia y desarrollo de las organizaciones de base de los trabajadores en los lugares de trabajo. Entre 1916 y 1943 en el área de mayor expansión de la clase obrera industrial, Buenos Aires y alrededores, el autor hace un recorrido por los sindicatos de la construcción, metalúrgicos, textiles, de la carne, gráficos, del calzado y la madera, entre otros, para rastrear las organizaciones que los trabajadores se dieron en el sitio de trabajo sacando a la luz experiencias no conocidas hasta hoy.

La organización obrera desde las bases, la elección de delegados en el lugar de trabajo, la formación de comités de fábrica o de obra, el surgimiento de comisiones internas, ha sido un componente fundamental en el proceso de constitución de la clase trabajadora argentina; el trabajo de Ceruso es en este sentido un aporte cualitativo y una lectura imprescindible.

La idea de que la organización del movimiento obrero es un legado del peronismo ha sido derribada, particularmente, por las investigaciones que ahondaron en el rol de las corrientes obreras que antes de 1943 dirigieron las principales organizaciones sindicales que los trabajadores construyeron: anarquistas, socialistas, sindicalistas y comunistas. Este libro ilumina ahora sobre el rol de estas corrientes en el impulso de las diversas herramientas con que los trabajadores se enfrentaron a las patronales desde las fábricas, su papel en la organización de la protesta y su contribución al desarrollo de las organizaciones sindicales. Desde aquí, Ceruso completa la respuesta a los planteos que ligaban particularmente el desarrollo de las comisiones internas a los años peronistas, contribuyendo al conocimiento de la riqueza y la larga tradición de estas experiencias de la clase trabajadora argentina.

 

“¿Por qué estudiar la fábrica?”. La militancia en el lugar de trabajo

La clase obrera argentina ha generado diversas y originales formas de lucha y organización a lo largo de su historia; las comisiones internas han sido valoradas por su peso y vitalidad como bastión de lucha contra los ataques patronales. Sin embargo, la comprobación de la preexistencia de organizaciones de base mucho antes de la emergencia del peronismo necesitaba del análisis del amplísimo conjunto de documentos que Ceruso examina en su libro.

La búsqueda en estas fuentes de la experiencia en el lugar de trabajo tiene una clara justificación:

“El proceso revolucionario se realiza en el campo de la producción, en la fábrica, donde las relaciones son de opresor a oprimido, de explotador a explotado, donde no hay libertad para el obrero ni existe la democracia, el proceso revolucionario se realiza allí donde el obrero no es nadie y quiere convertirse en el todo, allí donde el poder del propietario es ilimitado, poder de vida o muerte sobre el obrero, sobre la mujer del obrero, sobre los hijos del obrero” [2]. Al partir de este posicionamiento teórico se comprende el temor de la burguesía a que se concrete la organización en el lugar de trabajo pues, incluso sin trasvasar el marco sindical, podría cuestionar qué se produce y cómo se produce (p.XXVIII).

En el inicio de su recorrido, Ceruso advierte la aparición de la figura individual del delegado gremial asociada en mayor medida a los pequeños y medianos establecimientos pero constata que el aumento de la tendencia a organizar el sitio de producción se conecta con el predominio de la gran industria en el proceso de trabajo. Así describe, por ejemplo, el funcionamiento de la “comisión de obreros de Vasena”, los talleres protagonistas de la Semana Trágica (p.12 y sig).

Encuentra, hacia los años veinte, una amplia variedad de formas de organización que incluían desde las células partidarias comunistas, los consejos obreros, cuerpos de delegados, comisiones internas, comités de fábrica, las secciones sindicales, entre otros; procurando desmenuzar los vínculos tanto con las estructuras partidarias como con los sindicatos.

El proceso evidenció un salto cualitativo y cuantitativo en la década de 1930. Por un lado, el fenómeno de la presencia proletaria en los sitios de producción se potenció con la consolidación del desarrollo industrial. Además, y en relación a ello, los sindicatos por rama cobraron fuerza, situación que les permitió aumentar los niveles de organización del movimiento obrero (pp. 232-3).

Después de la huelga de la construcción de 1935 y la general de enero de 1936, muchos gremios procuran capitalizar el “envión” impulsando las comisiones internas y la organización de los sindicatos (p.128 y sig.).

Finalmente, el trabajo de Ceruso comprueba la tendencia de la militancia de base a “homogeneizarse en torno a la figura y las funciones de la comisión interna de fábrica” (p.234), como

… estructuras de base, ligadas al sindicato, elegidas por los obreros, que ejercieron el control y la vigilancia de las condiciones laborales y de los convenios colectivos, con funciones de representación frente a la patronal y con la pretensión concreta de institucionalizar legalmente su existencia y funciones, entre diversas características (p.233).

En este momento, en la segunda mitad de la década del ‘30 y comienzos de los años ‘40, Ceruso reflexiona en torno a “los mecanismos de institucionalización y regimentación de las comisiones internas y ciertas aristas asociadas al ‘sindicalismo de masas’”. La “institucionalización” de los sindicatos que buscará a la par que el reconocimiento estatal, la canalización de la actividad gremial a través de las organizaciones sindicales tendiendo a regular la actuación de las comisiones internas, abre el interrogante acerca de “una posible merma en la autonomía” de estas organizaciones (pp.202 y 268-9).

 

El rol de las corrientes de la izquierda

La investigación analiza el papel cumplido por “las estrategias de las orientaciones político-ideológicas presentes en el mundo sindical… la experiencia de la militancia en el sitio de producción había sido influida de modo decisivo por los lineamientos de cada una de las corrientes que formaron parte de nuestra investigación: comunismo, socialismo, anarquismo y sindicalismo” (pp. 235-6).

Enfocando el proceso en la industria, la presencia del Partido Socialista y el sindicalismo se advierte débil; sin embargo, la investigación detecta experiencias impulsadas por estas corrientes, aportando incluso nuevos conocimientos a los existentes acerca de su intervención en el movimiento obrero.

En el caso del PC, en cambio, siendo la formación de células de fábrica o taller su orientación desde mediados de los veinte, su actuación asume un peso mucho mayor que el resto de las organizaciones en el impulso de los organismos de base. Se vuelve relevante, por tanto, la consideración del cambio de orientación estratégica del PC desde la política de “frente único por la base” hasta la de formación de “frentes populares” a partir de la segunda mitad de los años ‘30. Con esta orientación el PC logra ponerse al frente de las más importantes federaciones sindicales que se constituyen en esos años y desarrollar una amplia política sindical. Esta se manifiesta, por ejemplo, en la formación de la Federación Obrera de la Construcción y encuentra expresiones también en el caso de la Unión Obrera Textil y entre los metalúrgicos. Resulta de particular interés el análisis de experiencias hasta ahora poco o nada conocidas en otros gremios como el gráfico con la presencia de distintas corrientes (ver por ej. pp.140 y 226).

El caso de la FONC es un ejemplo de la

… voluntad de ofrecer servicios que excedían las funciones sindicales, tal cual se entendían hasta el momento, (que) daba muestras de la estrategia comunista en la conformación de un sindicalismo de mayor alcance.

Esta “estrategia” se integró con el objetivo de “institucionalización” de las comisiones internas referido antes. Ejemplo de esto son los planteos del dirigente comunista de la construcción Chiarante: “el principio anárquico de la huelga por la huelga misma, ha sido hace tiempo desplazado de nuestras normas sindicales (…) Y cuando la intransigencia obstinada de una patronal nos lleva al conflicto huelguístico, entonces debemos consagrar todas nuestras fuerzas para prepararlo, organizarlo y asegurar de antemano su éxito” que, como concluye Ceruso, “pueden ser interpretados en el sentido de reforzar la organización y establecer mecanismos de institucionalización en el gremio. Evidentemente, buscaban delimitar funciones que hasta allí las instituciones de base encarnaban” (p.210).

Este trabajo permite enfocar también en la actividad de los sectores anarquistas que, aun minoritarios, revitalizan su práctica hacia los años ‘30 a partir de la creación del Comité Regional de Relaciones Anarquistas, convertido luego en Federación Anarco Comunista Argentina, y de la Alianza Obrera Spartacus. Ambos grupos cuestionaron ciertos pilares levantados por la FORA: rechazaron las organizaciones por oficio y propiciaron los sindicatos únicos por rama fomentando el trabajo en los centros productivos.

El recorrido que realiza el libro también permite visualizar el papel de los trotskistas, que siendo un pequeño grupo inicial “proponían la creación de comités de fábricas en los sitios de producción” (p.107) estableciendo fundamentalmente una crítica al PC tanto a su línea sectaria de fines de los años ‘20 y comienzos de los ‘30 como a su política de “frente popular” de alianza con sectores burgueses. Con escasa inserción pero conquistando como valioso referente al dirigente del gremio de la Madera, Mateo Fossa, los trotskistas advirtieron por ejemplo sobre el proceso de “institucionalización” de los sindicatos:

… aquellos que censuraban a los socialistas reformistas su sistema de organización múltiple porque decían que adormecía los factores latentes en las masas, hoy los sobrepasan mucho en esa tarea. Ahora las mutualidades, la caza de representaciones en las cajas de jubilaciones, los campos de deportes y los edificios propios, etc., son la tarea revolucionaria que realizan los stalinistas (Fossa, “¡A trabajar los vivillos!”, Lucha Obrera III, 15 de mayo de 1941, p.5, citado en p.267).

 

Organizaciones de base, izquierda y peronismo

El proceso que analiza el libro de Ceruso muestra la consolidación de un movimiento obrero que afirma su lugar en la vida social y política del país construyendo organizaciones sindicales que en buena medida encuentran su sustento en el desarrollo de organismos de base a nivel de las fábricas.

El rol central que las direcciones político-sindicales del movimiento obrero jugaron en este proceso es clave para comprenderlo, y creemos que también lo es para explicar el surgimiento de un fenómeno que se asentó en la clase obrera en los años ‘40.

El peronismo vino a conjurar las potencialidades que esta clase estaba demostrando “allí donde el poder del propietario es ilimitado”, al decir de Gramsci. Esta investigación aporta importantes elementos para profundizar en el papel de sus direcciones, específicamente el PC, en el disciplinamiento de las tendencias más vitales de la clase obrera. El rol del Partido Comunista como impulsor de los organismos de base y de la formación de los sindicatos industriales es inseparable de las estrategias con las que llevaron estas tareas a la práctica, y el PC lo hizo con una política de colaboración de clases que no pudo más que abonar el camino a la consolidación de un fenómeno que enraizó esta ideología entre los trabajadores y ofreció a las organizaciones sindicales todos los “beneficios” que pudieron usufructuar de una ligazón directa con el aparato del Estado.

 

1 Bs. As., Imago Mundi, 2015.

2 Antonio Gramsci, “El consejo obrero” en Antología, Bs. As., Siglo Veintiuno Editores, 2010, p. 79, artículo originalmente publicado en L’Ordine Nuovo el 5/6/1920, citado en Ceruso, p. XXVII.

No comments

Te puede interesar