“Es importante reflexionar sobre la capacidad del capitalismo de recuperarse”

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dossiere1

Número 16, diciembre 2014.

Entrevistamos a Sebastian Budgen, organizador de la Conferencia de Historical Materialism, que nos dio su perspectiva sobre la misma y sobre la situación del marxismo en Europa.

 

IdZ: ¿Cuál fue el tema central en esta conferencia de Historical Materialism y cuáles son tus conclusiones sobre su desarrollo?

Elegimos como título “Cómo sobrevive el capitalismo”, en parte porque no queríamos simplemente repetir lo dicho por otros sobre el centenario de la Primera Guerra Mundial, o la lista de resurgimientos desiguales de luchas en México, Sudáfrica, etc., y también porque sentíamos que era importante reflexionar sobre la capacidad del capitalismo de recuperarse de sus derrotas y cataclismos que marcaron el siglo XX. Obviamente, hubo un guiño al libro de Henri Lefebvre La survie du capitalisme (La sobrevida del capitalismo), pero no porque adhiriéramos a en un derrotismo melancólico y narcisista con respecto a la resistencia del capitalismo. Aun así, es crucial reflexionar sobre el optimismo histórico de los revolucionarios de comienzos del siglo XX, que pensaban que la agonía sería terrible pero que el orden burgués estaba de todas formas destinado a colapsar frente al conflicto interimperialista, las depresiones económicas y las insurgencias proletarias. En algún sentido, han surgido nuevos discursos en los últimos años –alrededor del inminente colapso ecológico, por ejemplo, o el riesgoso estado de la economía mundial “inerte”– que reflejan (con más acentos distópicos) esta perspectiva.

Claramente, no es posible atribuir de forma verosímil la sobrevida del capitalismo solo a la “crisis de dirección” de la clase obrera internacional –a menos que uno suscriba a una filosofía de la historia hipervoluntarista–, por lo tanto los mecanismos de esa sobrevida merecen una investigación más profunda. Esto nos permite relacionar a nuevos investigadores marxistas sobre teoría de la reproducción social, ecomarxismo y las relaciones globales Norte-Sur (sin contar los temas más “clásicos”, como la reorganización del proceso de producción, la precarización, la caída de la sindicalización, ideología, etc.).

Siempre es difícil relacionar trabajos y discusiones en una conferencia tan plural e interdisciplinaria, pero creo que lo hemos logrado ampliamente. Tuvimos más de 750 acreditaciones pagas (un poco por debajo de las 900 del año pasado pero aun así muchas), y estamos muy contentos con el carácter (internacional, joven y con mayor presencia de mujeres) y la calidad de la mayoría de la presentaciones.

 

IdZ: ¿Existió algún debate o investigación en la conferencia que quisieras destacar?

Este año, decidimos destacar cuatro grupos de trabajos presentados a lo largo de los tres días y medio que duró la conferencia: la teoría de la reproducción social y el feminismo marxista (la continuación y desarrollo de una iniciativa de hace algunos años); ecología y cambio climático; la vida y la muerte de la forma mercancía; y el “desastre oscuro” (Badiou) de la “transición” del ex bloque del Este desde los Estados socialistas deformados/capitalismos de Estado/colectivismos burocráticos, etc., al capitalismo neoliberal. Las primeras tres funcionaron muy bien y elaboraron trabajos nuevos e interesantes en estos campos, que esperamos ver reflejados en la revista y serie de libros próximas. La última fue menos exitosa, pero pensaremos cómo desarrollar este tema ya que unos de los fenómenos más alentadores del último período ha sido la emergencia de jóvenes investigadores marxistas –en su mayoría no marcados por la nostalgia estalinista–, en Polonia, Rusia, los Balcanes, entre otros, y estos es algo muy prometedor para el nuevo período que se abre.

Sin embargo, intentamos mantener tanta variedad como es posible en la conferencia, y por lo tanto, incluir mesas sobre filosofía, pensadores marxistas clásicos (como Gramsci o Trotsky), aspectos de la historia del movimiento (por ejemplo, la Internacional Comunista y el Partido Comunista de Estados Unidos; Alexander Shlyapnikov; los bolcheviques y la cuestión nacional), y corrientes teóricas marxistas en América Latina o el mundo árabe. También tuvimos un debate muy interesante sobre la izquierda radical en Europa, más abiertamente político, sobre el fenómeno de Podemos, Syriza y Antarsya. También intentamos utilizar la conferencia como una “vitrina” para nuevos libros de investigadores marxistas, ya sea producidos por la serie de libros de Historical Materialismo (editados por Brill y Haymarket), o por otras editoriales como Verso o Pluto Press.

 

IdZ: Desde tu punto de vista, ¿cuáles son los debates teóricos marxistas más importantes hoy en Europa?

Esta cuestión es demasiado vasta para abarcar, pero basado en impresiones, me enfocaría en algunos temas nuevos (sin olvidar que las cuestiones apenas un poco más antiguas de las teorías del capitalismo, la teoría de la crisis, el legado de la Revolución rusa, entre otras).

• Nuevos intentos de repensar las teorías marxistas de la opresión (en particular, la opresión de las mujeres) para evitar tanto replantear el argumento clásico engelsiano como las formas extremas de la “política de privilegios” moralista, o la cultura del “call-out”, etc.

• Una reexploración del legado teórico de la “teoría de la forma de valor” y algunas corrientes de ultraizquierdismo (“teoría de comunización”), a veces combinadas con un interés en el “aceleracionismo”1.

• Intentos de repensar qué significan hoy la organización política revolucionaria y la estrategia en un mundo donde la izquierda revolucionaria está en crisis, especialmente con respecto a su modelo tradicional de “construcción de partido”, pero donde la izquierda amplia anticapitalista tampoco ha logrado cumplir sus agitadas promesas de nuevos paradigmas “rizomáticos”, pospartido. A menudo, esto traspasa a una vuelta a algunos de los debates de la izquierda eurocomunista y nuevas lecturas de Gramsci.

• Discusiones de cultura y estética que son explícitamente marxistas pero que van más allá de algunos de los debates de las décadas de 1960 y 1970 (aunque no en rechazo a sus legados) para desarrollar de alguna manera teorizaciones más sofisticadas que a menudo también se comprometen con la teoría de reproducción social y abordajes desde la “forma de valor”.

 

IdZ: HM ha publicado Marx y América Latina de José María Aricó. ¿Por qué están interesados en los marxistas latinoamericanos?

Hemos publicado a Aricó, Coutinho y un libro de Linera, y tenemos planes de publicar muchos otros trabajos de pensadores marxistas en castellano y portugués, clásicos y más recientes. Estamos muy interesados en el marxismo latinoamericano por varias razones: en primer lugar, el objetivo de la revista, la serie de libros y la conferencia es avanzar en una “desprovincialización” del marxismo anglófono, y en última instancia contribuir a la construcción de una esfera pública internacional de las investigaciones y los debates marxistas. Esto, en primera instancia, significa intentar ponernos al día con la gran cantidad de traducciones pendientes de obras marxistas, que se debe al poco trabajo de traducciones realizado de los años 1980 en adelante.

En segundo lugar, América Latina es de particular interés para nosotros, tanto por la gran variedad (aunque casi completamente desconocido en el mundo anglófono) de enfoques y tradiciones marxistas, como por, como ustedes bien saben en la Argentina, el hecho de que la mayoría de estas corrientes están ligadas con movimientos sociales específicos y fuerzas políticas de un modo muy diferente a la forma “más fría” de las corrientes angloparlantes del marxismo (el marxismo analítico por ejemplo); por eso conocer estos marxismos también significa conocer los movimientos de trabajadores y campesinos en diferentes coyunturas de la historia de América Latina. En tercer lugar, la América Latina contemporánea es un laboratorio político de gran importancia para nosotros y también es un escenario en el que, intelectualmente, uno puede observar una nueva forma de no-subalternidad –una nueva forma de autoconfianza– que puede ayudar a refrescar y rejuvenecer nuestras discusiones (aunque por supuesto, estoy por no idealizar la situación: ustedes tienen sus porciones de sectarismo, dogmatismo, etc.). Personalmente, mi impresión es que, si aceptamos la noción de que el desarrollo desigual y combinado también produce algunas de las teorías marxistas más innovadoras, Latinoamérica será una fuente privilegiada durante las próximas décadas, por lo tanto, ¡estamos todos interesados en aprender a “hablar latinoamericano”!

 

IdZ: ¿Qué pensás sobre la relación entre la cultura marxista angloparlante y las otras?

Claramente, el marxismo angloparlante, después de grandes olas de traducciones en la posguerra, se ha vuelto bastante provincial e insular, a pesar de que esto ha sido contrarrestado por la relación con algunas partes del viejo imperio británico, como India, y por versiones de “marxismo negro” y similares en Estados Unidos. Pero la situación es bastante contradictoria: por un lado, la mayoría de los marxistas angloparlantes son completamente ignorantes sobre las investigaciones marxistas fuera de Europa o incluso solamente conocen el mundo angloamericano, y a veces esto proyecta una sombra de desprecio o condescendencia con respecto a lo que asumen como corrientes “menos interesante” (esto es “más atrasado”). Por otro lado, el marxismo angloparlante –un poco como las formas neoliberales o el capitalismo mismo– tiene un gran apetito por descubrir “nuevos” territorios y dominios, y apropiárselos. En sus formas más negativas, esto sucede a través del fenómeno de la moda académica, con este o aquel pensador no-angloparlante elevado al estatus (temporal) de estrella, pero sin que esté acompañado por el contexto político e intelectual adecuadamente reconstruido para los lectores angloparlantes (por ejemplo, la moda pasajera de diferentes pensadores franceses o algunas figuras poscoloniales de India), y por lo tanto resulta en algo bastante superficial y carente de desafíos. Sin embargo, las formas más positivas y serias de relación son posibles, especialmente cuando se llevan a cabo con marxistas activos en diferentes contextos nacionales, como ustedes por ejemplo. Esto, en cualquier caso, es lo que creemos y en lo que queremos avanzar.

 

IdZ: ¿Te gustaría agregar algo más?

El proyecto de HM, de construir un espacio explícitamente marxista pero pluralista y no sectario para los investigadores marxistas a un nivel internacional, todavía está en un estadio inicial y llevará décadas completarlo. Pero tenemos ventajas y desventajas (sin base institucional, sin apoyo partidario, sin recursos financieros que administrar, sin figuras “superiores” que ven por encima de nuestros hombros), especialmente que estamos genuinamente abiertos a todos los proyectos y propuestas, por lo que ofrezco un llamado de manos abiertas para la colaboración ¡a todos sus lectores! Y seguimos con un interés particular lo que sucede en Argentina, entonces simplemente tienen que aceptar nuestra invitación…

 

Entrevista: Juan Dal Maso

Traducción: Celeste Murillo.

 

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1. Hace referencia a la corriente utópica radical inspirada en el “Manifiesto por una política aceleracionista”.

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