Fernando Rosso

Una primera lectura de la elección del Frente de Izquierda en Mendoza, en base a los primeros datos de los fiscales que confirman los boca de urna, y cuando están llegando los primeros datos del escrutinio oficial.

 

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores está ratificando su consolidación como la tercera fuerza política en la provincia. Según los resultados de los primeros datos brindados tanto por las encuestas a bocas de urna como por los fiscales propios, el FIT estaría obteniendo alrededor del 6 o 7% de los votos a gobernador. Esta vez, participando de la contienda de la mano de una figura emergente, la joven senadora provincial Noelia Barbeito, no con quien era hasta ahora su principal figura, el diputado nacional Nicolás del Caño. Ambos integrantes del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).

Estas elecciones fueron, además, de carácter ejecutivo. En ese marco el resultado es verdaderamente histórico si se lo compara con los comicios recientes, tanto los legislativos de 2013 como los ejecutivos de 2011.

En las Primarias legislativas nacionales de agosto de 2013, el FIT encabezado por Del Caño obtuvo 7,61% de los votos (casi la misma cantidad que hoy estaría conquistando Barbeito) y poco después, en octubre, el actual diputado nacional obtuvo el 14.01% de los sufragios.

Más impactantes son estos resultados si se los compara con las últimas elecciones ejecutivas de 2011. El FIT obtuvo en los comicios de octubre de aquel año (sin PASO), el 1.64% de los votos.

Sólo tres de las ocho listas que compitieron en estas primarias participarán de las generales que se realizarán el 21 de junio próximo: Alfredo Cornejo (Frente Cambia Mendoza) que rondaría entre el 40 a 45% de los votos, Adolfo Bermejo que lograba entre el 23 y 26% (el conjunto del FpV sumaba cerca de un 40%) y Noelia Barbeito que obtenía alrededor del 7%.

Hay que recordar que en las primarias para la intendencia de la capital de Mendoza, realizadas el 22 de febrero pasado, Nicolás del Caño obtuvo el 14% de los votos.
Con 1.349.718 votantes, Mendoza representa el quinto distrito electoral del país y es uno de los dos bastiones consolidados del Frente de Izquierda. El otro es Salta, donde se realizaron elecciones primarias el domingo pasado y el PO-FIT obtuvo muy buenos resultados.

Todo para crecer

Como sucede hacia las generales a intendente de la Capital de Mendoza –que se realizarán el 3 de mayo-, el resultado de estas PASO provinciales abre la posibilidad de que el FIT crezca cualitativamente hacia las generales de junio. Si ocurriera lo mismo que en el 2013, donde el FIT duplicó los votos entre las PASO y las generales, podría aumentar sustancialmente la gran bancada de concejales, diputados y senadores provinciales que ya tiene esta fuerza en Mendoza.

Esta perspectiva es altamente probable. En primer lugar, porque de las ocho listas que competían, solo tres superaron el piso y participarán en la competencia por la gobernación, una de ellas es el FIT.

En segundo lugar, porque como sucedió en las municipales de la capital, en la interna del Frente para la Victoria se impuso el candidato claramente identificado con el sciolismo (Bermejo). Guillermo Carmona, postulado y apoyado por el “kirchnerismo puro” y La Cámpora fue uno de los derrotados en la interna. Matías Roby, ex ministro de Salud provincial, que intentó presentar un demagógico discurso de rechazo a la política tradicional, también perdió en la interna del FpV.

Muchos de los que apoyaron a Carmona con aspiraciones progresistas, y de quienes en rechazo a la “casta política” respaldaron a Roby; es muy posible que en las generales de junio se inclinen por el FIT, ante a la oferta de los que quedaron en competencia: un peronismo de derecha y un radicalismo apoyado por Macri y Massa.

En tercer lugar, porque la lista del cada vez menos izquierdista MST vuelve a sumar otro fracaso: se quedó afuera en estas primarias y dejó al FIT como la única lista de la izquierda, apoyado en su coherencia y desarrollo político.

Estos resultados (sumados a los de Salta) son un gran aliento para las disputas que se vienen: en Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires, la semana que viene.

En la “gran primera vuelta” que significan todas las elecciones provinciales y municipales adelantadas, hasta ahora el FIT viene consolidando su espacio político en sus distritos fuertes. Un respaldo cualitativo para las batallas de agosto y octubre.