Política

CAMPO DE MAYO

Vuelos de la muerte: detuvieron a un exjefe del Batallón 601

Eduardo Lance, ex jefe de Operaciones del Batallón 601 de Aviación de Campo de Mayo, fue detenido en su domicilio. La jueza federal de San Martín Alicia Vence, que actúa en la causa, lo indagó anoche.

Rosa D'Alesio

@rosaquiara

Miércoles 29 de abril de 2015 | Edición del día

Foto: Archivo Télam

Lance fue detenido el pasado lunes en su finca de Bella Vista, en la provincia de Buenos Aires, a casi cuarenta años de cometidos estos crímenes de lesa humanidad. Se negó a declarar y continúa preso a la espera que la jueza Vence le otorgue el arresto domiciliario solicitado por la defensa.

El genocida está imputado en la causa que se investiga la desaparición de Juan Carlos Rosace, Adrián Enrique Accrescimbeni y Roberto Ramón Arancibia, quienes estuvieron secuestrados en Campo de Mayo.

Accrescimbeni y Rosace estudiaban juntos en el colegio Mitre de San Martín, provincia de Buenos Aires. Fueron secuestrados el 5 de noviembre de 1976 y detenidos en el centro clandestino de detención El Campito. Sus cuerpos aparecieron aquel año en la zona sur del Río de la Plata, a la altura de la localidad de Punta Indio, y luego fueron enterrados como NN en el cementerio de la ciudad de Magdalena. En tanto Roberto Arancibia fue secuestrado el 7 de mayo de 1977 y fue visto en el centro clandestino El Vesubio, a cargo del Cuerpo I del Ejército, hasta que fue trasladado a Campo de Mayo, según lo testificaron algunos sobrevivientes.

Su cuerpo apareció en la costa de Santa Teresita el 24 de febrero de 1978.

Arresto domiciliario

Por esta misma causa, la semana pasada fueron detenidos cuatro ex militares que durante la dictadura también se desempeñaron en el Batallón de Aviación Militar 601 del Cuerpo IV, en Campo de Mayo. Los detenidos son Delsis Ángel Malacalza, Horacio Alberto Canditi, Luis Del Valle Arce y Alberto Luis Devoto. Este último fue un estrecho colaborador del gobierno de De la Sota .

Si bien la jueza Vence dio lugar al pedido de detención de los fiscales, hizo lo propio ante el pedido de la defensa de beneficiar a los detenidos con el arresto domiciliario a Devoto, Canditi y Malacalza, que por primera vez están detenidos en una causa por crímenes de lesa humanidad. Del Valle Arce ya contaba con ese beneficio. La edad de los imputados fue el único criterio que utilizó la jueza para adoptar esta decisión. Todos mayores de 70 años que gozan de buena salud.

Los fiscales que intervienen en esta causa, Blanco García Ordás y Bogett,i apelaron la resolución de la jueza. Sostuvieron esta apelación al indicar que la jueza "no analiza su situación personal, a la estructura que perteneció, ni su estado de salud", y encontraron que la única razón de esto es que “el juzgado sistemáticamente concede las detenciones domiciliarias a los mayores de 70 años en forma automática sin advertir la gravedad institucional que trae aparejada tal resolución, por la sola condición etaria del encartado, contrariando jurisprudencia de nuestro más alto tribunal", y añadieron que esto se hace más peligroso por "la gravedad de los delitos", el "buen estado de salud" de los ex militares, la "capacidad económica y la especialidad de la temática de los delitos que se les endilgan en el que las trabas que ponen los imputados son infinitas para tratar que estos procesos no avancen".

Los fiscales señalaron que los arrestos domiciliarios trae aparejado "un aumento en el riesgo de fuga" de imputados con "capacidad de influir sobre estructuras de poder que integraron", y recordaron que en los casos de crímenes de lesa humanidad "se encuentra comprometida la responsabilidad internacional del Estado argentino, que debe garantizar el juzgamiento de todos los hechos de esas características".

A más de diez años de anulada las leyes de impunidad, solo 538 están procesados y con condenas, muchos de ellos con prisión domiciliaria. Mientras que uno de cada tres imputados por crímenes de lesa humanidad también goza del beneficio de la prisión domiciliaria. En la mayoría de estos casos, los genocidas no cumplen los arrestos. Como señalan los fiscales que intervienen en esta causa, estos imputados mantienen una estructura económica y vínculos con sus camaradas de armas de antaño, muchos de ellos actualmente continúan en función, como el jefe del Ejército César Milani, que también revistió en el Batallón 601 .







Temas relacionados

Crímenes de lesa humanidad   /    Campo de Mayo   /    Lesa humanidad   /    Libertades Democráticas   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO