Mundo Obrero

DOSSIER: UN AÑO DE LUCHA TEXTIL

Voces textiles: "La lucha te transforma y barre prejuicios"

Voces de las protagonistas de una lucha que transformó sus vidas, cambió la mirada, barrió prejuicios. Compartimos reflexiones de las obreras textiles del Parque Industrial a un año de haber ocupado la fábrica

Martes 6 de febrero | 05:48

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¿Cómo empezó el conflicto?

Marina (delegada y militante del PTS): Las obreras estábamos de vacaciones y nos enterábamos que los empresarios Huerta, dueños de Textil Neuquén y de las famosas tiendas AMICI, estaban vaciando la fábrica. 

A partir de ese momento la mayoría de las trabajadoras que estábamos acá nos hicimos presentes en la fábrica. Nos acompañó Raúl Godoy desde el primer momento, nuestras abogadas Natalia Hormazábal y Mariana Derni, una situación terrible. La mayoría de nosotras pensábamos que más allá de que la habían vaciado teníamos la ilusión de que las maquinas estuvieran adentro. Pasamos esa noche acompañadas de distintos sectores de trabajadores, que desde un primer momento nos estuvieron acompañando. Al otro día fuimos con las abogadas a hacer la denuncia correspondiente por “lock out” patronal. Hicimos una asamblea en la cual votamos entrar a la fábrica y ocuparla. 

¿Cómo fue ese momento de entrar y ver cómo habían dejado la fábrica los Huerta?

La verdad que haber entrado a la fábrica y ver completamente vacía, fue uno de los momentos más duros que pasamos. La mayoría de nosotras hacia once años trabajábamos ahí. La textil Neuquén fue construida con un crédito del IADEP de 17 millones de pesos que el Gobierno del MPN les otorgó a los empresarios Huerta del cual no habían devuelto un solo peso y que eran proveedores privilegiados del Estado. Nosotras en la fábrica hacíamos ropa para todas las reparticiones públicas de la provincia. Sabíamos muy bien que la crisis que decían los patrones no existía. 

¿Qué significó esta experiencia para vos?

  •  Mariela: Esto movilizo mucho mi vida, me lleno de broncas de incertidumbres, de vergüenza y me dolió mucho, y todavía duele. Es algo que no se puede entender que no se haya tenido ni un poquito de lastima por ninguna de nosotras, dolió mucho la situación y no se lo deseo a nadie. Sentí que me arrancaron algo de las manos, mi trabajo mi dignidad.

    Las enseñanzas son muchas, de lo malo también se aprende. Personalmente aprendí a pelearla, a no conformarme y dejar que las cosas pasen. Aprendí que todavía hay gente que es realmente solidaria y eso tampoco se olvida. La unidad hace la fuerza es una frase que aprendí a vivirla.

  •  Lucas: esta experiencia me enseñó a ver como es el Estado y los empresarios, como se manejan entre ellos. El abuso contra los trabajadores y trabajadoras. La enseñanza que me llevo es que juntarnos toda la clase obrera, unirnos y peleando todos juntos podemos lograr muchas cosas. 
  •  Noelia: significo tantas cosas. Sobre todo reafirmar que el gobierno y el empresario son una sola cosa. Que el gobierno vela por los intereses de los empresarios. Y los trabajadores quedan totalmente desprotegidos. Al tomar la decisión de luchar y saber que la mayoría éramos mujeres que luchábamos por nuestra fuentes de trabajo. Ver la gran solidaridad de toda la gente impactó muchísimo. Vivirlo desde adentro es diferente. Nos llegaban alimentos de todos lados: hospitales, escuelas, iglesias, todo de gente trabajadora como nosotras. El acompañamiento de permanecer en la fábrica y ver cómo los militantes, algunos de ellos maestros, estudiantes, del hospital, de fábricas, se organizaban afuera para acompañar las guardias y acompañarnos día y noche. Del principio al fin de la lucha. Si decaímos, nos hacían ver que no era solo nuestra lucha sino por toda nuestra clase. Fue dura, larga, pero en el medio muchas cosas vividas. Convivencias con tus compañeras que jamás hubiésemos pensado, conocer la vida de cada una de ellas y que jamás nos dimos la opotunidad de conocer. Hablar con infinidad de trabajadores que nos acompañaban en las actividades que realizamos para juntar fondos y para reclamarle cada ve al gobierno. Seguramente tantas cosas que quisiera decir, creo q los más impórtate y relevante es esto. Ni hablar de mis camaradas del PTS que me acompañaron todo el tiempo.
  •  Marcela: Esta experiencia movilizó mucho mi vida. Me llenó de broncas, de incertidumbre, de verguenza y me dolió mucho. Todavia duele. Es algo que que no se puede entender que no se haya tenido ni un poquito de lastima por ninguna de nosotras, dolió mucho la situacion y no se lo deseo a nadie. Sentí que me arrancaron algo de las manos, mi trabajo y mi dignidad.
    Las enseñanzas son muchas,de lo malo tambien se aprende,personalmente aprendí a pelearla, a no conformarme y dejar que las cosas pasen. Aprendí que todavia hay gente que es realmente solidaria y eso tampoco se olvida. La unidad hace la fuerza es una frase que aprendi a vivirla.
  •  Carmen: la experiencia más valiosa que sacamos de la lucha fue el hacernos más fuerte ¿No?. Tener fuerza para enfrentar las cosas y con un aprendizaje. Cuando empezamos, no sabíamos qué hacer, no sabíamos ni qué significaba luchar. Conocía muy poco de la política y de los partidos. 

    Cuando se acercó el partido de ustedes, el PTS, particularmente conocí un montón de compañeros y compañeras. Estoy muy agradecida de ellos porque aprendí qué es la solidaridad. Por ahí me han dicho que tengo un buen corazón porque doy, pero es como que no me daba cuenta que hay muchas personas que dan y entregan todo, mucho más. Hay que estar haciendo guardias en la puerta de la fábrica. Y qué aguante, la verdad que aprendí a valorar mucho el esfuerzo de los compañeros. Ahí hubieron personas que no eran nuestra familia y sin embargo día y noche en la puerta de la fábrica. Eso se aprende a valorar. 

  •  Fachi: Significó volver a empezar de cero y cambiar mi forma de vida. Empezar a vivir el día a día. Nunca me había imaginado el quedarme sin mi fuente de trabajo de un día para otro. Fue un golpe muy fuerte y una experiencia que no se olvida, pero me enseño a luchar, a organizarnos para enfrentar los obstáculos que se fueron presentando. Me enseñó que luchar vale la pena, me enseño a no juzgar sin conocer, me enseño que existe gente extraordinaria y solidaria. Me enseñó a no bajar los brazos.
  •  Norma: la experiencia para mi fue tremenda, dolorosa y con mucha bronca también. Yo ya venía con la experiencia que me habían echado, y que en estos años había estado luchando para que me reincorporaran pero nunca me hubiera imaginado que iban a vaciar la fábrica. Y todo eso también combinado por momentos con un poco de alegría, porque cuando empezamos a organizarnos, todas las compañeras dijimos no quedarnos en el llanto, en el dolor, en la bronca. Teníamos que transformar esa indignación, en poder salir adelante en poder luchar.

    Norma vos venías peleando por tu reincorporación a la fábrica hacía unos años ¿Hubo un antes y un después de la toma en tu caso? 

    Hubieron compañeras que nunca quisieron saber nada de la política y sin embargo, sin quererlo lo estaban haciendo. El hecho que las compañeras me hayan reincorporado. Compañeras que en su momento estaban muy en contra mía, porque estaban muy a favor del patrón y no entendían todo lo que yo pasaba, todo lo que yo hacía, que era la única que estaba en contra del patrón, todo eso lo tuvieron que ver y vivir con el tiempo, como que me descubrieron la clase de persona que soy. 

    Poder hablar, conocer, había compañera que yo no conocía, que nos saludábamos cuando llegamos a la fabrica a trabajar y volvíamos a saludarnos cuando nos íbamos. Así durante muchos años, sin saber nada de sus vidas. Aprendí la camaradería que se logró a través de esto. Las charlas de las compañeras, cada una con sus problemas, cada una con sus situaciones. El asombro de las compañeras de ver cuánta gente nos ayudaba. El hecho que siempre me preguntaban “¿Norma pero esos chicos qué hacen ahí afuera, si no nos conocen y están ahí mañana tarde y noche, por qué lo hacen?”. Y bueno de pronto me encontré que en un punto hacía como de maestra porque les explicaba, les hacía entender por qué, cómo actuaba el partido.

    ¿Cuál es la situación hoy en día?

    Hace tres meses nos trasladamos a la nueva cooperativa Traful Newen. 
    Seguimos reclamando algunas cosas que se firmaron en el acuerdo, como la iluminaria y las licitaciones porque es algo que nos preocupa y nos indigna el hecho de que la patronal Huerta sigue presentándose y ganando licitaciones y el gobierno provincial los sigue avalando a estos empresarios corruptos y vaciadores que nos dejaron en la calle. 

    Las trabajadoras denunciamos las razones sociales con las que aun hoy opera la patronal. Denunciamos que producen en talleres clandestinos, y que el gobierno no ha hecho absolutamente nada. Seguimos firmes, sabemos muy bien que todo lo conseguimos con lucha. El gobierno no nos regaló nada. Sabemos muy bien que si no cumplen el acuerdo firmado, buscaremos la manera de arrancárselo, organizadas, acompañadas por otros trabajadores en lucha y resistiendo en las calles, que como aprendimos que se ganan las luchas.

    A un año de esa lucha que las dio a conocer como las “Leonas del Parque Industrial ¿Qué rescatas de esa experiencia que les pueda servir hoy a los trabajadores que están luchando contra los despidos? 

  •  Marina: la mejor decisión que tomó la asamblea de trabajadoras el primero de febrero fue ocupar la fábrica. Creo que somos un claro ejemplo para los trabajadores de que se puede luchar, de que se puede resistir. Pero sobre todo implementando el método de la asamblea, que siempre fue soberana y democrática. Se hacía lo que decidía la asamblea. Nosotras en muchas oportunidades hicimos multisectoriales en la cual invitamos a distintos sectores de trabajadores como organizaciones políticas, sociales y sindicales, que nos acompañaron. Abrimos el conflicto a la comunidad, que desde un primer momento acompañó nuestra lucha, no solamente aportando al fondo de huelga sino también cada vez que subíamos a la ruta su apoyo incondicional. Creo que todo lo que logramos fue porque siempre estuvimos rodeadas de solidaridad, porque solas no hubiéramos podido. 

    Lo más importante que rescato es que somos mujeres, la mayoría somos jefas de familia, con hijos, que decidimos plantarnos y luchar contra los ajustes y los despidos de este gobierno de Gutiérrez y de Macri, que lo único que nos ofrecen es más despidos, ajuste y represión. 

  •  Norma: llegar a ese día fue un gran triunfo no solo para las textiles sino para nuestras familias, para toda la gente que de una u otra manera nos acompañó. Aunque aún hoy tenemos que seguir arrancándole al gobierno cada cosa q necesitemos, la lucha textil fue un gran triunfo de la clase trabajadora. Un gran ejemplo de fuerza para otros trabajadores.






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