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ARTE Y CULTURA

Violeta: mujer, arte y pasión

El 4 de Octubre se cumplieron los 99 años del natalicio de Violeta Parra, distintas regiones del país conmemoraron el aniversario en el “Día de la música y de los músicos chilenos.”

Paloma Vargas

Santiago de Chile

Domingo 9 de octubre | 11:45

La compositora, intérprete, investigadora y artista plástica nació un 4 de octubre del año 1917 en Parral, VII región. Hija de un profesor de música y de una mujer campesina, Violeta aprende desde muy pequeña las costumbres y la vida fuera de la urbe con la influencia de la música por parte de su padre y del teatro que llegaba con los circos a las zonas rurales.

Violeta comienza la puesta en escena desde los 9 años junto con su hermano Lalo con pequeñas composiciones en la guitarra. Luego que su padre se enfermara junto con sus hermanos abandonan la escuela para trabajar en el campo y cantando en distintos lugares para sostener económicamente al resto de sus hermanos. Desde ese momento la música fue una salida de Violeta para combatir a las miserias de la vida.

Luego del fallecimiento de su padre, Violeta viaja a Santiago para retomar los estudios pero los abandona rápidamente por la música. A los pocos años es una reconocida artista en los restaurantes de Santiago y su talento comienza a difundirse en radios y en numerosos locales de la ciudad. En este ambiente conoce a su primera pareja, Luis Cereda, quien militaba en el Partido Comunista e influenció a Violeta a participar en la campaña del Frente Popular por la candidatura de González Videla pero que en poco tiempo Violeta le abandona por la bohemia y machismo de Luis, ante no cumplir los parámetros de una esposa de la época. Durante este período nacen sus hijos Isabel y Ángel.

Después de esta experiencia Violeta conoce a Luis Arce con quien se casa en 1950 y tiene dos hijas con él: Carmen y Rosita Clara, donde esta última muere a los dos años de edad justo cuando Violeta se hallaba de gira por Europa. Este hecho marcó la segunda separación tras la culpa de haber dejado a sus hijas y las discusiones con la pareja.

Encontró muchos amores entre sus giras y el trabajo musical del cual compartió experiencias artísticas y muchas amistades, pero fue con el antropólogo suizo Gilbert Favre con quien termina prendada. “El gringo”, como le llamaba, venía a Latinoamérica para investigar distintas expresiones musicales del cual aportó en su último disco y luego se fue a Bolivia para fundar el grupo Los Jairas, pero las inseguridades de Violeta y sus contradicciones marcaron viajes y canciones desoladas que luego de varios intentos de suicidio marcaron su muerte.

Sin duda, Violeta aportó en la música de protesta que alimentó las jornadas de varios estudiantes y trabajadores en la época de los 50 y 60, y que después de la dictadura cívico militar de 1973 su voz quedó en las peñas y clandestinidad.

Hoy, Violeta Parra es símbolo de la música nacional con la contradicción de la censura para los artistas callejeros y del impuesto al sello para la música chilena.




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