Géneros y Sexualidades

CÓRDOBA

Violenta agresión a una joven mujer

Su ex pareja prendió fuego a la habitación donde la mujer se encontraba durmiendo. Está en grave estado con el 50 por ciento de su cuerpo quemado. El agresor tiene denuncias por violencia y una orden de restricción.

Viernes 27 de marzo de 2015 | Edición del día

Johana Barrionuevo es el nombre de la cuarta víctima de violencia machista enlo que va de este año en Córdoba, de acuerdo al relevamiento llevado a través de las publicaciones que realizan los medios de comunicación.

En horas de la mañana del 22 de marzo, Adrián Aguilar, ex pareja de Johana, llegó hasta la casa donde esta vivía con sus dos pequeños hijos y habría rociado con nafta y prendido fuego a la mujer y a la habitación donde esta se encontraba. “Entró al dormitorio, le prendió fuego. Sacó a los nenes, los alejó y le prendió fuego a la pieza, con ella adentro. Fue directamente a matar a mi hermana, a quemarla viva”, narró Jaqueline, hermana de la víctima, a Cadena 3. Agregó que sobre el hombre pesaba una orden de restricción y había sido denunciado al menos seis veces por violencia de género. Por esta razón Johana habitaba una vivienda entregada, por la secretaría de Acción Social de Villa María, a víctimas de violencia de género.

Sin embargo, Cecilia Fernandez, titular del juzgado de Niñez, Juventud, Violencia Familiar y Penal Juvenil de Villa María aseguró a medios periodísticos de Córdoba que “sólo hubo una denuncia hace siete u ocho años, cuando regían los juzgados de familia, no hay registro en la Policía ni en el Ministerio de Desarrollo Social, tampoco encontraron registros en el Hospital Pasteur ni en el Centro de Integración Comunitaria”. Esto no es nuevo, innumerables veces las denuncias, si es que la mujer puede llegar a realizarla, son ignoradas por la justicia ya sea por desidia de los funcionarios policiales o judiciales encargados de receptarlas, o por desvalorización del relato que la víctima realiza.

Córdoba, una de las provincias con mayor índice de femicidios

En lo que va del año, en la provincia, ya hay cuatro casos de femicidio: Emilia Barberi, Valeria Borgeani, Clorinda Bustos y Andrea Belén Castana. En 2014, de acuerdo a los registros de la Ong. La Casa del Encuentro, hubieron 21 femicidios lo que ubica a Córdoba en el segundo lugar junto con Salta.

Estos índices demuestran que las soluciones parciales implementadas desde el gobierno provincial, llámense botones antipánico o viviendas, como en el caso de Johana, son simples parches ya que mientras los funcionarios políticos y judiciales sigan ninguneando las denuncias; mientras se les impida acceder a un trabajo digno que no la vuelva vulnerable económicamente; mientras se siga alentando modelos femeninos claramente machistas, seguirán muriendo mujeres a manos de hombres que las consideran de su propiedad y buscan quitarles la vida o marcarlas a perpetuidad como ocurre con los casos de las víctimas heridas con fuego.

El femicidio es el último eslabón de una cadena de violencia cotidiana que se completa con la imposibilidad de decidir sobre nuestro cuerpo, ni siquiera ante casos de violación o ante el flagelo de las redes de trata regenteadas por la misma policía que desatiende las denuncias de violencia. Por eso, además de exigir que se construyan refugios para las víctimas, que se les garantice trabajo genuino, que se dispongan medidas de contención y asistencia psicológica con profesionales y organizaciones realmente interesadas en acabar con la violencia machista, es necesaria la organización y la movilización de las mujeres de manera independiente del Estado patriarcal.







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