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Veranos para recordar: la clase obrera y sus luchas

Las noticias políticas del verano solo tratan de la investidura. Cuestión importante, pero, ¿y los trabajadores y el pueblo? ¿Se llevan mal el verano y las luchas? Claro que no.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Viernes 12 de agosto de 2016 | Edición del día

Foto: La marcha minera llega a Puerta del Sol. Izquierda Diario.

Es un lugar común, un comentario muy escuchado que en los veranos no pasa nada. Como mucho alguna noticia de corrupción o todas esas chorradas de la farándula. Sin embargo, no es tan así. Hay veranos en los que la clase obrera y los pueblos del Estado español han demostrado una vitalidad de lucha ejemplar.

Un verano de 80 años atrás

En julio del ’36 la clase obrera luchó contra el golpe de estado de los generales y logró derrotarlo en Madrid y Barcelona abriendo así la guerra civil española. Incluso antes del golpe de estado, los jornaleros ya estaban tomando tierras de los grandes propietarios. En Barcelona, la CNT había incautado el servicio de tranvías y comenzaba a autogestionarlo.

En Barcelona, se crearon comités de todo tipo. El President de la Generalitat se quejaba de las barricadas porque debía pararse en cada una para ser identificado. Había comités de consumo que fueron organizando la distribución de productos de primera necesidad. Comités en las fábricas que comenzaron a ponerlas a producir. Comités que organizaron las milicias.

La derrota el golpe fascista en Madrid, Valencia y Barcelona le dio a la clase obrera un enorme balón de oxígeno. Comenzó a dar históricos pasos en la autoorganización independiente de la burguesía. Lamentablemente no pudo sacarse de encima en peso de los abogados de la burguesía como eran los republicanos. En ello jugaron un nefasto rol, tanto socialistas como anarquistas, que gobernaron con ellos y tenían el atrevimiento de llamarlos luchadores antifascistas a gente como el católico Alcalá Zamora o Azaña.

Primera huelga general 1855

El 2 de julio de 1855 comenzó lo que sería la primera huelga general dentro del Estado español. Los trabajadores de Barcelona, Gràcia, Sants, Badalona, y alrededores, e Igualada abandonaron las fábricas. Al día siguiente ya se había extendido a Vic, Roda y Sant Hipòlit de Voltregà.

Los trabajadores pedían la jornada de 10 horas, el derecho de asociación y un jurado mixto de obreros y patronos para resolver los conflictos. Fueron a Madrid a negocia con Espartero, y éste les dijo que sólo negociaría si levantaban la huelga [quizás les suene parecido a lo que Colau les dijo a los trabajadores del metro].

Los obreros fueron duramente reprimidos en esos días. Finalmente el día 11 de julio, la huelga fue levantada luego de que llegara un enviado del General Espartero. El enviado apenas si hizo algunas promesas y solo constituyó un jurado mixto. Los presos no fueron liberados y Espartero estaba contento porque se mantuvo el principio de autoridad.

Huelga general revolucionaria de 1917

En agosto de 1917 la clase obrera protagonizó una huelga general revolucionaria que hizo tremolar los cimientos del capitalismo español, al calor del proceso de revolución en Rusia. Previamente, en julio los trabajadores ferroviarios en Valencia ya estaban calentando el ambiente con una huelga para readmitir a 36 trabajadores.

Ante la negativa de la empresa, el 10 de agosto se declaró la huelga en todo el sector ferroviario. Y solo tres días después, el 13, comenzó la huelga general revolucionaria en el conjunto de todo el Estado. Convocada por UGT y PSOE sumamente presionados por la base. La CNT se sumó y solidarizó posteriormente.

Los socialistas pedían un cambio de Gobierno, debido a la profunda crisis que padecía el Régimen de la Restauración. La huelga paró la actividad en todos los centros industriales. El Gobierno detuvo a los máximos dirigentes y los condenó a cadena perpetua por el delito de sedición.

La clase obrera dio un golpe de puño en la mesa política de aquel entonces y fue un severo llamado de atención que la burguesía no pudo olvidar. Seguramente aún recuerde en sus pesadillas de noches calurosas.

No todo es historia. El 15M mayo-junio 2011 y un verano caliente

Si bien en el momento actual la clase obrera y las luchas populares no han recuperado la intensidad de aquellas luchas, sí es posible ver que lentamente aparecen elementos de aquellas luchas.

Los jóvenes indignados del 15M han protagonizado una página de la resistencia en 2011. Ellos han denunciado con las ocupaciones de plazas y las asambleas en los barrios el reaccionario Régimen del 78. En ellas se cantaba “lo llaman democracia y no lo es”, se reclamaba “una democracia real ya” que nunca se podrá conseguir con este régimen podrido y se repudiaba al Borbón.

Ese verano fue mucho más caliente de lo habitual. Hemos presenciado debates estratégicos sobre el Régimen, sobre las instituciones y sobre la dura situación social de la juventud y el pueblo golpeados por la crisis.

Huelga minera en 2012

El Gobierno de Mariano Rajoy anunció un recorte del 60% en la partida presupuestaria de minería. El Ministro Soria (sí, el de los papeles de Panamá) se negó en redondo a negociar y envió fuerzas represivas a las minas. Quienes seguíamos el conflicto vimos una pequeña revuelta minera.

Se levantaron mineros de Asturias, de León, Aragón, Palencia y otros lugares. Lucharon contra la represión de la Guardia Civil exitosamente, haciéndola retroceder por momentos. Se estaban jugando el puesto de trabajo y la vida de regiones enteras que dependen de la minería. No era broma.

El día 11 de julio llegó la “marcha del carbón” a Madrid. Arropada por una enorme multitud que gritaba “si esto no se arregla, guerra, guerra, guerra”. Confluyeron en la capital mineros de toda la geografía, luego de siete días de marcha. La unión de los indignados de Madrid con los mineros en lucha fue algo glorioso.

Es cierto que éste verano no ha sido testigo de luchas de éste calibre. Aunque aún no ha acabado. Pero es importante, aprovecharlo para recordar estas y otras luchas obreras y de los pueblos de todo el Estado. El Régimen del 78 está malherido, el capitalismo español en crisis y los empresarios haciéndonosla pagar. Ya volveremos a vivir gloriosas jornadas de luchas como estas, sea en verano, en otoño en cualquier fecha del año.








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