Sociedad

CORONAVIRUS EN QUILMES

Veinticuatro casos de Covid-19 y una persona fallecida en el hogar Villa del Sol de Bernal

Durante las últimas horas han trascendido estos datos acerca del hogar Villa del Sol sito en Bernal. Un foco de contagio más que imponen los empresarios de la salud en el municipio gobernado por Mayra Mendoza, que sigue siendo el segundo distrito con más casos de COVID-19.

Martes 30 de junio | 22:52

Los trabajadores del hogar Villa del Sol en su mayoría están precarizados bajo el régimen de monotributo y frecuentemente enfrentan irregularidades y la prepotencia de los directivos de la institución.

El Centro de Rehabilitación Villa del Sol está situado en Avenida San Martín 536 en el centro de Bernal, el mismo fue inaugurado en el año 2004 y allí viven de forma permaente 150 internos con diferentes tipos de discapacidad motora y neurológica de entre 18 y 60 años (en su mayoría del tipo mentales severas).

Desde el comienzo de la pandemia los trabajadores exigieron las medidas elementales para evitar el contagio pero no obtuvieron respuesta, teniendo que garantizar por sus propios medios los barbijos y demás elementos de bioseguridad para protegerse a ellos mismos y a los internos del hogar, los cuáles están a su cuidado y suelen no tener familiares o curadores que chequeen el estado del tratamiento y del establecimiento, situación de la cual los empresarios se aprovechan.

En la estado actual esta actitud conlleva consecuencias muy graves ya que Quilmes es el segundo distrito con más casos de coronavirus con 2470 casos confirmados al día de hoy. De ese total, 31 fallecieron y hay 963 recuperados. En el distrito las patronales están convirtiendo los lugares de trabajo en focos de contagio que ponen en peligro al conjunto de la población.

El primer caso confirmado fue el de una trabajadora de enfermería de la institución. Cuando se confirmó este caso los directivos no dieron aviso a ninguno de los orientadores de sala y demás profesionales que habían mantenido contacto estrecho con ella. Algunos de ellos, a pesar de que se les ocultó toda la información desde el minuto cero, se enteraron del caso por vías informales y decidieron ponerse por voluntad propia en aislamiento preventivo en sus hogares; otros ya empezaron a presentar síntomas. Hay casos de trabajadores que han llamado al SAME y están esperando aislados en sus casas que se les haga un hisopado, otros trabajadores obtuvieron la confirmación del cuadro con hisopados pagos a través de obras sociales, y otro sector aún no pudo acceder. En este marco los casos confirmados son 20 y hay alrededor de estos otros a confirmar, sumado al lamentable fallecimiento de los uno de los internos.

Andrea Luján, la directora de la institución, declaró en medios zonales que “a pesar de activar los protocolos más estrictos, nadie está completamente seguro de evadir los contagios” lo que significa una negación brutal ya que se puso en riesgo la vida de centenares de internos y trabajadores por no invertir un presupuesto acorde para los elementos de bioseguridad, según nos informaron los trabajadores del hogar. En momentos de normalidad ellos son obligados a cumplir jornadas laborales de 14 horas y no se les reconoce muchos de sus derechos laborales bajo la premisa de que son trabajadores monotributistas. En este momento los profesionales que se encuentran en aislamiento no están percibiendo salarios ni reciben ninguna información acerca de lo que transcurre en la institución. El hogar Villa de Sol se caracteriza por contratar estudiantes de la carrera de Terapia Ocupacional de UNQ (Universidad Nacional de Quilmes) y pagarles magros sueldos por jornadas de 12 horas o más de trabajo. La precarización laboral, una vez más, es uno de los agravantes de la pandemia, pero una cara indisoluble de los tiempos de normalidad.

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El Municipio a cargo de Mayra Mendoza viene de dejar correr la decidida actitud de las patronales del distrito a poner en riesgo la salud de los trabajadores para mantener sus ganancias, como lo demostró el caso de la sucursal 65 de Coto del centro de Quilmes, a la cual la intendenta llegó dos semanas después de haberse hecho públicos más de 12 contagios por medio de la denuncia anónima de los trabajadores, sólo para tomar uno de los ejemplos. En el caso de los trabajadores del Centro de Rehabilitación Villa del Sol su directora Andrea Luján dijo que tanto el área de Salud de la Municipalidad como los organismos de control de las instituciones de discapacidad están informados permanentemente sobre la situación. ¿Qué esperan para garantizar el testeo de todos los trabajadores e internos de la institución? Con una interna fallecida que aún no ha sido retirada del hogar y formaba parte del grupo de riesgo, trabajadores que no tienen con qué garantizar el plato de comida para sus familias y los elementos de primera necesidad para evitar el contagio a todo su grupo familiar, y sin la sanitización de todo el edificio lo único que hay es complicidad con estos empresarios que hacen del cuidado de las personas un negocio que imparte la doctrina de la ganancia a costa de la vida de los trabajadores.







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