Mundo Obrero

DECLARACIÓN NACIONAL

Vayamos a una gran asamblea de trabajadores de la salud en todo el país

Somos casi 1 millón los trabajadores y trabajadoras de la salud en todo el país, en la primera línea para enfrentar la Pandemia. Con un sistema de salud fragmentado y desfinanciado, que estalló por los aires frente a la llegada del COVID-19. El próximo 8 de agosto a las 17 hs, impulsamos una gran asamblea en todo el país. Para organizarnos desde abajo, pelear en los sindicatos, por asambleas y un plan de lucha, para hacer frente a la crisis.

Lunes 27 de julio | 12:00

La curva de contagio va en franco ascenso, con casi 3.000 muertes. La ocupación de camas de terapia intensiva se volvió crítica en el AMBA, llegando algunos hospitales al 100% de su capacidad. Lo vemos en el Posadas, que barca una zona de 6 millones de personas, o el Hospital San Martin de La Plata, donde la ocupación ya está en el 90%. En la Ciudad de Buenos Aires la ocupación llegó al 85%. No queremos llegar a la crítica situación de tener que decidir quién accede y quien no a un respirador. Necesitamos organizarnos sin demoras.

Crecen los contagios también entre los trabajadores de la salud, superando el 14% en el AMBA, con casos resonantes como los Hospitales Garrahan y Posadas, dos centros de referencia nacional, donde los contagios de los trabajadores de la Salud se cuentan por cientos, llegando al 35% en provincias como Jujuy. En Córdoba, las y los trabajadores municipales entre los que se encuentran cientos de trabajadores de la salud, vienen de enfrentar el ataque del PJ que incluye la reducción salarial, el pago de sumas en negro, despidos de contratados, y un avance enorme en la precarización en los hospitales y dispensarios.

En éste contexto, el gobierno decide “flexibilizar” la cuarentena por presión de los dueños del país, que no responde a criterios epidemiológicos, sino especulativos y empresariales.

Las muertes de trabajadores de la salud por Covid son un verdadero crimen, como el caso de María Ester Ledesma, enfermera del hospital Gandulfo a quien el gobierno de Kicillof le denegó en 6 oportunidades la licencia siendo parte de los grupos de riesgo.

Pero también crecen los contagios en fábricas e industrias del AMBA, pero el Ministro de Salud, Ginés González García, habla de “indisciplinamiento social” tratando de responsabilizar a quienes todos los días ponemos el mundo a rodar. Los responsables son ellos, nosotros exigimos medidas para que se frenen las muertes evitables ya. Las vidas trabajadoras importan.

Cuarentena sin GPS

Mientras, la crisis sanitaria, económica y social se profundiza en todo el mundo, la llegada del virus dejó a la vista que los sistemas de salud bajo la lógica del mercado, son impotentes para responder a este tipo de enfermedades emergentes.

En Argentina, en estos más de 120 días de aislamiento social no se tomaron medidas de fondo, como la reconversión de ramas de la industria para producir los insumos necesarios para equipar los hospitales, o incrementar los testeos, o el nombramiento de personal con todos los derechos laborales. Pero sobre todo la Centralización del sistema de salud, como medida de conjunto para que todos los recursos disponibles estén bajo órbita estatal (con control de trabajadores y la comunidad). Una medida central para que verdaderamente haya una planificación y los recursos se distribuyan según la necesidad y no según quien pueda pagarlos.

El observatorio de despidos y suspensiones de La Izquierda Diario reveló los números que el gobierno oculta: más de 745 mil despidos, 1.804.487 suspensiones y 2.360.755 rebajas salariales. Mientras tanto, el gobierno se niega a discutir el impuesto extraordinario a las grandes fortunas, y el pago a los especuladores acapara el centro de la política de Alberto Fernández.

El otro lado de la moneda son millones de familias en emergencia habitacional, sin los servicios básicos como agua potable, ni acceso a derechos elementales. Son nuestros pacientes y con ellos debemos organizarnos para defender una salud pública de calidad.

Allí, donde lavarse las manos es un lujo, empezaron a crecer vertiginosamente los contagios, y la respuesta es la militarización. Denunciamos desde el primer momento que el poder que se le otorgaba a las fuerzas represivas no hacía más que aumentar la represión policial. Hoy están a la vista sus consecuencias: nos preguntamos, junto a miles ¿Dónde está Facundo Castro?

¡Los trabajadores de la salud somos muchos, ahora somos uno!

Quienes escribimos esta declaración lo hacemos desde la primera línea, somos parte de ese personal esencial, que pone el cuerpo para enfrentar la pandemia. En un sector donde casi el 70% somos mujeres, muchas sostén de hogar, también nos organizamos por nuestros derechos. Sabemos que no exageramos cuando denunciamos la falta de camas, de personas especializado y de insumos, la falta de medicamentos esenciales para tratamientos de enfermedades crónicas, y la terrible precarización que sufren los trabajadores tercerizados, como los del Hospital Castro Rendón de Neuquén, el más grande de la Patagonia.

Mientras los gremios de la CGT, como UPCN, Sutecba o Salud Pública, convalidan las rebajas salariales y están en cuarentena hace años, gremios como ATE se encuentra en la parálisis, sin siquiera llamar a asambleas o plenario de delegados.

Hay que organizarse desde abajo, impulsando cuerpos de delegados y comisiones de seguridad e higiene, en todos los hospitales y centros salud, con representación de todos los sectores del hospital y los CAPS: con las y los jóvenes residentes que se siguen organizando, trabajadores de limpieza, enfermería, administración, técnicos, promotores/as de salud, de las diferentes profesiones y médicos/as. No queremos espacios de reunión a puertas cerradas con las direcciones y funcionarios. Los comités de crisis vienen cumpliendo el rol de administrar la miseria y la mayoría de las veces dando la espalda a las demandas de los trabajadores. Queremos avanzar en confluir en una gran coordinación interhospitalaria que nos permita plantear de conjunto el plan de lucha necesario para garantizar el derecho a la salud. La CICOP y la FESPROSA a nivel nacional, tienen que ponerse al frente de esta tarea y ATE debe romper la pasividad y ponerse a la altura de la situación que estamos viviendo los trabajadores.

Estamos entrando a la crisis sanitaria, económica y social más importante de las últimas décadas, tenemos que prepararnos para que no la paguemos nosotrxs, los trabajadores.

Desde las distintas agrupaciones de salud del Movimiento de Agrupaciones Clasistas, estamos haciendo un llamado al resto de los agrupamientos de la izquierda, y los sectores combativos y anti burocráticos a organizar en común una gran asamblea nacional de los y las trabajadores de la SALUD, donde se expresen todos los sectores que están en lucha y los que se están organizando por abajo. Para votar resoluciones de lucha y una movilización por todas nuestras demandas, para organizarnos por conquistar el derecho a la licencia para los trabajadores de la salud y que se escuche en todas partes un solo grito, en defensa del derecho a la salud y por la inmediata centralización de los recursos disponibles para que la Salud deje de ser un negocio.







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