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[VIDEO] El obispo Urbanc de Catamarca echa y discrimina a trabajadores feriantes

Los dichos discriminatorios del obispo Urbanc abren una crisis política en la iglesia y los puesteros corren peligro de desalojo

Miércoles 28 de marzo | 17:49

Durante la semana pasada, el obispo Urbanc tras calificar de “villa miseria” a los puestos de venta emplazados sobre la Gruta de la Virgen del Valle, un tradicional camino de peregrinación de fieles, generó una ardua polémica, ganándose el desprecio de gran parte de la población.

En un video que aparece por las redes sociales, el obispo es filmado “visitando” a los feriantes de la Gruta, y les habla subido desde un auto manejado por chofer: “Entiendan tienen que rajar de acá”, y se despide “Que Dios los bendiga”.

En horas seguidas Urbanc intimó mediante una carta al intendente Jalil a realizar el desalojo, en nombre de supuestos fieles “que nos visitan y se escandalizan con lo desprolijo y para nada motivador de la piedad de quienes visitan este histórico solar”.

En la misma carta Urbanc expresa cómo se siente: “Me sentía en la misma situación que Jesús cuando echó a los vendedores del Templo, ya que lo habían inundado de todo tipo de negocios”.

Pero lo que motiva realmente toda esta actitud completamente discriminatoria y sin sensibilidad hacia los trabajadores, son los negocios inmobiliarios de la iglesia.

El escándalo se desarrolla en medio de la crisis que se abrió luego de que Marcos Peña tenga que dar cuenta de los multimillonarios gastos que hace el estado, para bancar a esta curia que gana salarios de lujo por no hacer nada más que meter sus narices en asuntos en los que la mayoría de la sociedad sostiene que la iglesia no se debería meter, como el debate sobre la despenalización del aborto.

El cargo de obispo que ocupa Urbanc, ya es de público conocimiento que se remunera con $46.800 mensuales. En menos de un año levanta más de medio millón de pesos, sin contar si reciben aguinaldos y prebendas extras.

No olvidemos que estos altos salarios forman parte de decretos emitidos durante la última dictadura genocida.

Es lógica la actitud hacia los feriantes. No es un mero exabrupto. Es parte de la impunidad con la que actúa toda la Iglesia. Urbanc actúa como un verdadero patrón de estancia, “ordenando” el territorio, para sostener todos sus privilegios, en nombre de ser el detentor de la fe de algunos.

Sin embargo en el día de hoy, se tuvo que salir a pedir perdón mediante una carta pública firmada por los sacerdotes y el obispo.

Ese “perdón” es un cínico intento de apaciguar las aguas, frente al escándalo que ya viene recibiendo el repudio de la mayoría de la población catamarqueña.

Pero en la misma carta mientras que se disculpan con alguno a quienes hayan afectado sus insultos, insisten con desalojar a los feriantes.

Sabemos que un desalojo, la mayoría de las veces implica el uso de las fuerzas represivas.

Mejor sería que Urbanc consiga un trabajo para mantenerse ocupado en algo útil, así no depende del “plan” que le pagamos entre todos y deje trabajar a los feriantes.








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