Juventud

DESPIDOS

Universidad de La Matanza: setenta estudiantes despedidos en el call center

Fueron despedidos de un Call Center que funciona en la Universidad en convenio con el Ministerio de Energía y Minería donde trabajaban precarizados. La voz y las denuncias de los estudiantes.

Jennifer Wainberg

Estudiante de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM)

Miércoles 17 de mayo | 13:22

La tarde del 16 de mayo decenas de estudiantes de la universidad que trabajan como monotributistas en un Call center que funciona dentro del predio llegaron a horario, pusieron sus dedos para que lean sus huellas digitales en una puerta que está dentro del departamento de Salud con la inscripción “solo personal autorizado”. Muchos no saben que detrás de esa puerta han montado un Call center que funciona desde el año 2014 donde aproximadamente 150 estudiantes de la universidad trabajan en condiciones precarias impuestas por la propia institución. Para trabajar ahí, es condición excluyente ser estudiante de la UNLaM. Las redes sociales se hacen eco de esta denuncia con decenas de testimonios en la página de Facebook Call center UNLaM trabajo esclavo, contadas por sus protagonistas.

Si por los aumentos de tarifas necesitas pedir tarifa social, o se te corto la luz y llamas al 4390-9500 o al 0800 222 9500, quien te atiende es un estudiante de la Universidad de la Matanza que cobra un cuarto de la canasta básica familiar -hoy en 23.300- y es contratado como monotributista en una supuesta “pasantía”. Los y las jóvenes que en su lugar de estudio se cuelgan la vincha porque no les queda otra tenían contrato hasta Agosto, pero parece que ya no los necesitan.

Los estudiantes de la UNLaM que somos parte de la la Izquierda Diario hablamos con ellos: “es injusto ¿Te echan de un día para el otro, dónde caes? Somos muchos en esa situación y te da bronca. Yo en particular, que vivo sola, lo necesito para poder pagar el alquiler” nos dice G, estudiante del Departamento de Ciencias Económicas. “Está mal que funcione un Call center en la universidad y nos tendrían que poner buenas condiciones de trabajo. Es una universidad pública, supuestamente tiene que ser para la sociedad, para el pueblo. Yo tenía que trabajar a la madruga de 23 a 7 am y a veces no dormía para estudiar y te da bronca. Hoy no te alcanza para nada. ¡Una fotocopia acá en la facultad me salió $350 para un solo parcial! Para el otro parcial ¿cuánto tengo q pagar? ¿$600? es un montón, mas el boleto, la comida y vivo en Merlo. Tengo que viajar todos los días en colectivo, tren y colectivo. Ida y vuelta. No tenés vida, no podés estudiar bien y no te alcanza la plata”

Mariana, Estudiante para Contador Público nos cuenta: “en la entrevista no te lo dicen, pero cuando entramos acá nos enteramos que teníamos q ser monotributistas y pagar nosotros los $300 y que no te pagan ni siquiera los días de estudio o por enfermedad. Ahora nos presentan como un beneficio pagarnos todo el mes cuando es lo que corresponde, deberían pagarnos incluso una indemnización porque nos echaron sin ninguna causa. Pero como tenemos un contrato donde nos ponen como monotributistas y no nos pagan cargas sociales, no tenes ningún derecho. No hay que callarse, no hace falta, no le estamos faltando el respeto a nadie. Nosotros estamos estudiando, cumplimos con buenas notas, cumplimos el horario, cumplimos todo ¿porque nos van a echar? ¿Porque hay que tener miedo de que nos van a desaprobar las materias si denunciamos?”

Mientras charlan entre ellos la bronca sube. F. de Ingeniería Industrial continua: “en lo personal mucha falta no me hace pero la gente que necesita pagar su alquiler, pagar sus deudas, los afectaron demasiado, se fue llorando un montón de gente y nadie decía nada. Incluso nos hacían facturar para pagarnos cuando se les canta, nunca sabias cuándo cobrabas. Llegas tarde y te descuentan por minutos. Ahora, cuando te quedas 15 minutos después de tu horario, esos minutos no te los pagan. Esto es explotación, trabajamos 6 hs y a fin de mes lo que te queda son 4500 o 4900 pesos”

Reunidos en la puerta del Call center N. de Humanidades alerta “hay tres personas de la seguridad privada de la UNLaM espiándonos en este momento justamente. No es casualidad, esto ya paso en el departamento de salud espiando las asambleas de los docentes despedidos”. Pero no tiene miedo y continua: “Este Call center funciona por un convenio de la UNLaM y el Ministerio de Energía y Minería de Aranguren. También este año echaron a la gente de limpieza, de la empresa Almami SRL, que también están precarizados en la universidad. Esto es la gallina de los huevos de oro acá adentro: ex trabajadores han denunciado que por lo menos del Ministerio bajada el doble de la plata que le pagan a los operadores, imaginate la cantidad de plata que se queda la universidad por esto. El convenio no es público y estas cosas no se saben. Ni siquiera no dan una copia del contrato de trabajo que nos hacen firmar. Dicen que esta en extensión universitaria. Lo vas a pedir y nunca te lo dan”

Natalia también quiere hablar y nos cuenta “De hecho ya desde el vamos el contrato dice hasta agosto y ni siquiera te lo hacen rescindir. Ni te presentan una documentación firmada como que te están rescindiendo ese contrato que es hasta el último día del mes de agosto, solo de palabra y con ningún papel en mano. Me parece que tenemos que organizarnos y hacer algo para que se visibilice lo que está pasando, porque si van a volver a contratar personas me parece que lo más justo sea que estas condiciones cambien. El Call Center lo maneja Victor Riera, que casualmente es el cuñado de Daniel Martinez, Rector de la Universidad hace 20 años.”

Una vez más la realidad de millones de jóvenes se hace evidente, donde los trabajos precarios son la única salida en este sistema para llevar adelante la odisea de estudiar para trabajar y trabajar para poder estudiar por salarios miserables y en condiciones precarias. Como hemos denunciado la universidad tiene convenio con más de 269 empresas privadas o Ministerios Públicos donde utilizan a los estudiantes como mano de obra barata (aprovechando los conocimientos técnicos que tienen los estudiantes universitarios). Esas pasantías son administradas directamente por el Centro de Estudiantes de La Liga Federal. Es necesario desnaturalizar esta situación, y organizarnos para cambiarla ¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!






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