AUTÓDROMO

Una vez más un pacto privatista PRO-K en la Legislatura

Como en aquellos viejos buenos tiempos, La Cámpora y Nuevo Encuentro le dieron los votos al PRO para crear un fideicomiso por 25 años para el Autódromo. Un cheque en blanco que llevará a una nueva privatización de tierras públicas

Viernes 7 de octubre | 11:26

La sesión empezó tarde este jueves en la Legislatura porteña porque los bloques estaban contra reloj negociando los votos para permitir la entrada de los privados a los terrenos del Autódromo. Minutos después el oficialismo acercó el “texto definitivo” a las bancas de los diputados. Ninguno iba a poder leerlo antes de la votación.

Este modus operandi se viene manteniendo cada vez que el PRO necesita poner en manos de privados terrenos públicos. Este jueves, cuando ni siquiera los aliados de Cambiemos se animaron a votar (el radicalismo se abstuvo y la Coalición Cívica votó en contra), Rodríguez Larreta encontró a los bien dispuestos diputados de La Cámpora, Nuevo Encuentro y el Partido Socialista para conseguir los votos necesarios para su proyecto.

El diputado del Frente de Izquierda, Patricio del Corro, denunció en el recinto que “en plena Comuna 8, una de las zonas más castigadas por la pobreza de la Ciudad, con problemas estructurales de falta de vivienda, salud y educación, es insólita la entrega a empresas del automovilismo y otros rubros un predio de 180 hectáreas durante 25 años”.

Para conseguir los votos del kirchnerismo el PRO hizo unos retoques cosméticos a su proyecto como bajar 5 años el plazo del fideicomiso o que las empresas que se ahorrarán los pagos de Ingresos Brutos no tengan otras exenciones impositivas como parte del Distrito del Deporte. La realidad es que se mantiene 100% la esencia del proyecto macrista. Mientras se pretende un aumento de 38% en el ABL para todos los porteños, estas empresas recibirán cuantiosos beneficios impositivos.

Te puede interesar: Sigue la privatización de la Ciudad: ahora el negocio con el Autódromo

El llamado “Plan integral, social, cultural, deportivo y comercial, tendiente a la integración, urbanización, recuperación, reposicionamiento y jerarquización del Autódromo, con impacto económico y cultural en beneficio del Área de Desarrollo Sur de la Ciudad” no es más que un simple eufemismo que prepara su privatización. De hecho, no se prevé la construcción de ninguna vivienda por lo que los negocios, hoteles, concesionarias, edificios de oficinas que se construyan en el lugar, seguramente pidan que cuando termine el fideicomiso comprar definitivamente los terrenos porque son construcciones que no le van a servir a la Ciudad. El rol del Ministro de Modernización Andy Freire, ex directivo de IRSA, una de las mayores constructoras de la Ciudad, como autoridad de aplicación de la ley sólo acrecienta las dudas sobre el impacto que puede llegar a tener para los vecinos de la Comuna 8.
Otro de los diputados que rechazó el proyecto, Adrián Camps, del PSA, además criticó la inconstitucionalidad del mismo por delegar atribuciones de la Legislatura y que el terreno que pretenden dejar como espacio verde es el que se usa como pista de manejo para dar el examen para obtener la licencia de conducir. Camps había firmado un dictamen de minoría que habilitaba nuevos espacios verdes y mantenía el Autódromo en manos de la Ciudad.

Negocios, sí. Escuela, no sé.

En el predio, ya tienen reservado su lugar grandes multinacionales como Volkswagen, Audi y otras, pero está a la vista de todos que lo que más necesita la Comuna 8 no son empresas del automovilismo ni la Fórmula 1, sino escuelas y viviendas para dar abasto a la demanda de la zona. De hecho, lo que ni siquiera aclara el proyecto es el futuro de la escuela que funciona hoy bajo una de las tribunas del Autódromo, la N° 18, Distrito Escolar 21, “Jorge Newbery”, también conocida como la “escuela granja”. Sobre la misma, que cuenta con jornada completa y con actividades de granja y huerta, el proyecto sólo aclara que se mudará a otro lugar con la misma superficie dentro de la Comuna 8.

Más allá de que puede terminar en un lugar muy alejado de donde está hoy, lo más probable es que los chicos y sus docentes tengan que empezar a convivir día a día con las obras que comiencen a realizarse en los terrenos, antes de poder mudarse a un lugar que hoy ni siquiera se sabe cuál es. Más aun cuando en la zona sur, hoy faltan aproximadamente 30 escuelas para cubrir la necesidad de las vacantes de los chicos y chicas de las comunas más postergadas de la Ciudad.

El toma y daca de la Legislatura

La Legislatura ya es peor que el viejo Consejo Deliberante de Carlos Grosso que remataba la Ciudad en el peor menemismo. Hoy está modernizado y vende a una escala muy superior en función de los negocios de los grandes capitalistas. Los diputados que están votando cada vez más privatizaciones de terrenos públicos se muestran cada vez más alejados de las necesidades de los vecinos de la Ciudad y más preocupados por transformarla en una fuente de valorización de los capitales privados.

Este jueves el Frente para la Victoria fue cómplice de este proyecto que será ruinoso para la Ciudad. Hoy el PRO no cuenta casi con oposición en la Legislatura, con excepción de los diputados del Frente de Izquierda. El oficialismo ya tiene un cinismo vergonzoso. La semana pasada, como no consiguió los votos para el proyecto del Autódromo, sacó del temario la creación de un espacio verde en Balvanera. El Partido Socialista y Roy Cortina no se privan de votarle un solo proyecto al oficialismo. No se puede intentar hacer de oposición y ser cómplice del chantaje del PRO. Los pactos de la Legislatura nada le han traído a los trabajadores y la juventud de la Ciudad y mucho a los especuladores y capitalistas que buscan aumentar su tasa de ganancia.

El proyecto tendrá que pasar ahora por una audiencia pública y después volverá al recinto para su sanción definitiva.




Temas relacionados

Legislatura porteña   /    Patricio del Corro   /    CABA

Comentarios

DEJAR COMENTARIO