Política

BRUTALIDAD POLICIAL

Una mujer denunció que fue abusada y golpeada por tres policías en Tucumán

La denunciante identificó a un segundo jefe de la Unidad Regional Este, quien ascendió tras los cambios producido por el crimen de Luis Espinoza.

Martes 23 de junio | 16:36

Nuevamente un hecho brutal tiene como protagonista a la Policía tucumana. Esta vez ocurrió en Lastenia, donde una mujer denunció que fue abusada y golpeada por tres policías durante una suerte de allanamiento que realizaban sin orden judicial.

El miércoles 17 por la noche, Roxana Monteros estaba en su cuarto con su marido cuando entraron varios policías de la Comisaría de Lastenia. “Mi mamá tiene una denuncia contra la Policía, por eso estamos sufriendo persecución”, le dijo a Los Primeros, por lo que los policías buscaban a sus hermanos pero sin orden judicial.

Los policías lograron sacar al marido de Roxana y ella quedó en el cuarto con tres policías, donde fue golpeada y abusada, con el objetivo de que sus gritos de auxilio obliguen a salir al resto de la familia, que se encontraba en otro sector de la casa. De acuerdo al testimonio de Roxana ella pudo identificar entre los policías a Fabio Ferreyra, subjefe de la Unidad Regional Este.

Ferreyra en el centro. A su izquierda Darío Monteros (intendente Banda del Río Salí) y a su derecha Marcelo Moreno (secretario de Seguridad de la Banda del Río Salí).

Ferreyra asumió como segundo jefe de la Unidad Regional Este, producto de los cambios en la cúpula producidos tras el crimen de Luis Espinoza. Previamente actuaba como comisario, con estrecha ligazón al intendente peronista Darío Monteros. Justamente en su gestión, Ferreyra articuló el sistema de “vigías ciudadanos”, un grupo parapolicial que acumula denuncias por abusos y torturas.

Luego los policías intentaron tirar abajo a las patadas la puerta principal de la casa. Además, también buscaron amedrentar a los vecinos que filmaban.

Producto de los golpes y el abuso policial, Roxana quedó dolorida y con moretones. Al día siguiente la atendieron en un Caps y allí le dijeron que haga la denuncia en la Comisaría de la Mujer, en la capital. Su madre fue hasta allí pero le respondieron que debía denunciar el hecho en la comisaría correspondiente, justamente de donde son los policías denunciados. La madre de Roxana intentó denunciar a la Fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual pero no pudo por las restricciones en la atención.

“Roxana está hoy en su casa sin tener un solo papel de constancia de lo que le ocurrió. Mucho menos una restricción de acercamiento o una custodia. No sabe si su causa ya se elevó a la Fiscalía”, escribió la periodista Mariana Romero.

“Ellos entran como dueños y señores. Quiero que esto se haga público, que si le pasa algo a mis hijos hago responsable al señor Fabio Ferreyra”, afirmó Roxana, quien agregó que recurrió a la prensa para “que no se repite ni sea peor”.

El hecho denunciado vuelve a poner de manifiesto el carácter de la Policía, que actúa así bajo amparo del poder político y judicial. Que uno de los principales acusados sea un integrante de la cúpula “renovada” por el ministro Claudio Maley habla de que en realidad las prácticas de abuso y represión son sistemáticas y persisten.







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