Una FECh como herramienta para las luchas de los estudiantes, las mujeres y los trabajadores

En una nueva arremetida de la derecha, la UDI anunció que presentará al Tribunal Constitucional, guardián de la herencia pinochetista, un recurso judicial que busca cercenar la ley de aborto en 3 causales, buscando reponer la objeción de consciencia, en línea con las presentaciones del gobierno en la materia, y que ya había sido objetada por la contraloría. Luego de los dos meses de movilizaciones feministas, la derecha y el gobierno muestran que no son nuestros aliados y dan a conocer la verdadera cara de quienes siguen intentando avanzar contra los derechos de las mujeres.

Nancy López

Concejera Fech Facultad de Filosofía y Humanidades, U de Chile

Viernes 6 de julio

Todo esto ocurre en paralelo a que la misma coalición gobernante recurre a la amenaza de arrebatar la gratuidad a los estudiantes secundarios que se movilicen, como si no hubiese bastado arrebatársela ya a más de 40 mil estudiantes con la excusa de superar los años formales de estudio, lo cual también es responsabilidad directa de la Nueva Mayoría por el carácter tremendamente limitado de la beca que promulgaron y que mantiene a los estudiantes atados a los vaivenes del mercado educativo.

¿Qué les quedará a esos estudiantes? Acceder al nuevo Sistema de Financiamiento Solidario (SFS), crédito que además contará con una lista pública de deudores, tipo Dicom. Esto, junto con el Alcalde Alessandri, quien ha desatado una brutal represión sobre la movilización de los estudiantes secundarios, que con tomas y paralizaciones que han buscado enfrentar a los directores designados por la derecha y las precarias condiciones de estudio, herencia de décadas de administración neoliberal de la educación de mercado en las escuelas.

Mientras el gobierno retoma la agenda educativa, en un contexto en que prácticamente en todas las universidades se vieron movilizadas por las demandas del movimiento de mujeres ¿Qué rol ha cumplido la FECH, organización estudiantil que cuenta con una centenaria tradición de lucha contra las injusticias sociales?

¿Herramienta mediática o para la lucha?

Durante las últimas semanas Revolución Democrática (RD) y Movimiento Autonomista (MA), que como parte del Frente Amplio han conducido la FECH todos estos años, se han visto enfrascados en una pugna interna entre su sector “progresista” y su sector de “izquierda” respectivamente, que tuvo como hito la suspensión del presidente de la FECH Alfonso Mohor (MA), producto de prácticas totalmente repudiables, por evaluar a funcionarias de Beaucheff cuando era presidente de dicho Centro de estudiantes, se terminó con un despido arbitrario. Utilizaron esto como excusa para que, en lugar de poner la Federación al servicio de las demandas de mujeres y estudiantes, la utilizaron más bien como teatro de operaciones de sus disputas internas.

Este rol pasivo y rutinario de nuestra federación, que sobre todo este año se ha mantenido en completo silencio, es la expresión más patente de la política de la conducción de las organizaciones que hoy conforman el Frente Amplio al interior de la FECH, que llevaron la movilización del 2011 a la “incidencia parlamentaria” y al “repliegue estratégico”, contentándose con la beca gratuidad y con el nuevo sistema de créditos, abandonando la lucha por acabar de raíz con el sistema educativo de mercado, manteniendo el modelo de universidades autoritarias y patriarcales.

A su vez, han usado al pleno como un espacio para zanjar consensos entre organizaciones, impidiendo que las discusiones de las asambleas de base tengan peso alguno. De ahí que año tras años baje la participación en las asambleas y en las deliberaciones concernientes al rumbo del movimiento estudiantil. Así lo han discutido nuestras asambleas de base durante años.

Este profundo divorcio entre la FECH y las urgentes necesidades estudiantiles, también se refleja hacia las demandas de las mujeres, quienes este año no vieron en la FECh un espacio de canalización de sus demandas. Y qué decir de las reivindicaciones de los trabajadores y trabajadoras de la Universidad, llegando incluso a convivir pacíficamente con centros de estudiantes que evalúan a los trabajadores de sus facultades, como si fueran gerentes de empresas (como hizo Alfonso Mohor), los que también llevan años de movilizaciones contra las precarias condiciones de trabajo que les imponen Decanos y el Rector de la Universidad, negando demandas centrales como el paso a planta de docentes y funcionarios/as.

Esta crisis de la FECh ha obligado a todas las fuerzas políticas que hace años han dirigido el Pleno y la mesa de federación (FA, Vamos, JJCC, JS) a que salgan a plantear la necesidad de un Congreso FECh, pero como extensión de su política nacional, planteándolo como un “estado de repliegue”, es decir, irnos a “ordenar la casa” a la interna, desligándonos mientras dure el congreso de los procesos políticos que atraviesa el país, para luego derivar en un mero cambio de estatutos.

El Congreso FECh que necesitamos

Necesitamos un Congreso FECh compuesto por delegados de base mandatados y revocables de todas las carreras y programas de la universidad, quienes no solamente sean una correa de transmisión de las “síntesis”, sino que tomen en sus propias manos el desarrollo del propio Congreso. Además, necesitamos un Congreso Fech donde discutamos las problemáticas que hace años hemos evidenciado, que se haga cargo de la lucha por la votación universal de las autoridades unipersonales, para avanzar al cogobierno triestamental de la universidad. Que luche por un Plan de Financiamiento Integral a la Educación pública, que permita planes de infraestructura, o de paso a planta inmediato de funcionarios, funcionarias y docentes precarizados/as.

Aquel proceso, también debe tener como objetivo definir la estrategia con la que saldremos a enfrentar a la derecha que desde el gobierno, ataca nuestras mínimas conquistas, fomenta el mercado educativo con nuevos créditos, coarta nuestro derecho a movilizarnos; y todo esto, al mismo tiempo que nos ataca también a las mujeres, cercenando el ya mínimo derecho al aborto en 3 causales, levantando nuevamente un requerimiento ante el Tribunal Constitucional.

Una FECh al servicio de las demandas de las mujeres, estudiantes y trabajadores

Este 25 de julio se realizará la ya tradicional marcha por el aborto legal, libre, seguro y gratuito, pero este año no es igual a otros: primero, porque venimos saliendo de un gran proceso de movilizaciones feministas en las universidades, que instaló el problema de la violencia machista como tema principal de la agenda; y segundo, porque en Argentina acaba de conquistarse la media sanción por el aborto legal, luego de una gran lucha, con tomas de colegios y facultades, movilizaciones en los lugares de trabajo y masivas marchas en las calles, con mujeres, estudiantes y trabajadores, enfrentando a la derecha y a la Iglesia.

El proceso de Congreso FECh que necesitamos, no puede encontrarse por fuera de las luchas actuales. Al contrario, lo que reactivará nuestra federación será volver a colocarla como herramienta para la conquista de nuestras demandas, poniéndola al servicio de las luchas de las y los estudiantes, quienes junto al movimiento de mujeres y su fuerza demostrada, somos completamente capaces de conquistar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, con planes de movilización y articulación por la base, con organizaciones de mujeres, estudiantes y trabajadores, para arrancarles nuestros derechos.

Las mujeres más precarizadas, somos quienes cargamos con la imposibilidad de abortar, poniendo en riesgo nuestras vidas por no poder pagar clínicas privadas o por no poder viajar al extranjero a operarnos. Somos las mismas que durante la educación básica y media no tenemos acceso a una educación sexual científica y de calidad, sin la moral de la iglesia. Las mismas que no tenemos acceso libre a anticonceptivos gratuitos y efectivos.

La movilización feminista a nivel nacional, lo que dejó en evidencia es que no conquistaremos avances si nos concentramos en aspectos parciales de los problemas que nos aquejan, sino que es necesario organizar una lucha de conjunto para atacar los pilares estructurales del machismo y del mercado educativo, que en muchos aspectos van de la mano. Dejó en evidencia que es el autoritarismo universitario el que permite el abuso de poder y reproduce el acoso y abuso, sexual y también laboral. Pero aquel modelo se mantiene, porque es servil al mercado educativo. Nos niegan el acceso universal a la educación, como también nos niegan el acceso universal a la salud o al mismo aborto legal, asegurado y financiado completamente por el Estado.

Desde Vencer apostamos a que este Congreso FECh tenga estas perspectivas claras, abandonando cualquier intención de llevar a un “repliegue” pasivo a la federación y al movimiento estudiantil. Al contrario, el Congreso debe estar al servicio de retomar la tradición de lucha de los y las estudiantes, conquistando también las reivindicaciones de mujeres y trabajadores.

Aquella es la alternativa que proponemos, desde una organización Anticapitalista de la Juventud, que busque unir las demandas de las mujeres, los trabajadores y los estudiantes, para levantar una fuerza social capaz de derribar al régimen de la dictadura, y arrancar cada una de nuestras demandas, afectando los negocios millonarios de empresarios de la educación y la salud, única forma de doblar la mano al proyecto de la derecha y a la Nueva Mayoría.

Levantemos la necesidad de conquistar el aborto legal en cada carrera y Facultad, junto a nuestros docentes y también funcionarias y funcionarios. Aprovechemos la conquista arrancada en Argentina, y dotemos de mayores objetivos y fuerzas a la movilización, sumando la mayor cantidad de fuerzas que en la calle, sean la oposición a la derecha, a la Iglesia y a los empresarios.






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