Géneros y Sexualidades

REFORMA LABORAL

Un engaño: los empresarios aumentan sus ganancias a costa de los y las trabajadoras

¿A cuantas de nosotras nos gustaría poder utilizar nuestro tiempo no solo para trabajar? A muchas mujeres nos gustaría tener tiempo para poder estudiar, saber de un sin fin de cosas. Desde el arte, la música, la política, el deporte y hasta la ciencia. Poder compartir momentos de calidad con quienes queremos, disfrutar la vida sin tanto apuro como lo hacemos siempre, con nuestros amigos, familiares, parejas, ver crecer y acompañar a nuestros hijos en su crecimiento.

Joseffe Cáceres

Auxiliar de aseo. Dirigenta sindical, Asociación de Funcionarios ANFUMCE ( Ex-Pedagógico). Pan y Rosas.

Jueves 16 de mayo

La ilusión de la reforma laboral

Reflexiones de una auxiliar de aseo:

Las últimos debates en Chile han estado repletos de discusiones que a los y las trabajadoras nos competen. Las últimas jornadas, el Gobierno de Piñera ha desarrollado una ilusión en cientos de trabajadores y trabajadoras, que de manera directa se ven interpelados y afectados por el código laboral -que hasta la fecha sigue siendo una herencia de la dictadura militar, por lo demás-. Si bien, en mi caso, como auxiliar de aseo de una universidad pública como lo es el Pedagógico, no me compete la reforma laboral de manera directa, logro ver que la reforma laboral, propuesta por Piñera y sus ministros al servicio de los grandes empresarios, es una importante farsa para los mas de 8 millones de trabajadores en Chile.

El Gobierno y la derecha quieren engañar a los trabajadores. Han desarrollado un juego comunicacional importante las últimas semanas, con la idea de reducción de la jornada laboral y de la posibilidad de que trabajadoras y trabajadores decidamos libremente tener menos horas de trabajo y así poder tener espacio de compartir y compatibilizar nuestra vida personal, familiar y laboral. Pero esta idea no se sostiene, ni siquiera con la más grande campaña comunicacional pueden esconder que lo que buscan es que trabajemos hasta 12 horas seguidas y sin pago de horas extra.

El Gobierno busca desarrollar esta reforma y que sigamos ganando sueldos miserables como los que ganamos hoy en Chile, que no superan los 325 mil pesos mensuales, mientras ellos hace algunos dias en pleno fin de semana del dia de la madre volvieron a subirse 500 mil pesos, sin ninguna objecion de ningun parlamentario,si quiera del Partido Comunista ni el Frente Amplio.

Ante este contexto seguimos siendo las mujeres trabajadoras quienes nos vemos más afectadas por esta situación de precarización; quienes recibimos los sueldos más bajos, teniendo una brecha salarial de hasta 30% respecto al sueldo de un hombre por el mismo trabajo; quienes cargamos el yugo del subcontrato que tiene rostro de mujer; quienes lideramos los porcentajes de desempleo con más del 7%, al igual que la juventud; y siendo más del 39% de los hogares, sostenidos por mujeres solteras con hijas e hijos.

Un discurso hipocrita, a costa de la precarizacion de miles

Hay un discurso hipócrita de parte del Gobierno, que finge “interés” sobre el cuidado de la vida familiar de las y los trabajadores, mientras los parlamentarios del Gobierno mantienen sueldos millonarios sin ningún cuestionamiento, y sus hijos guardan privilegios como una manera de seguir aumentando sus ganancias a costa de nosotros y nosotras, en ese sentido, no deja de sorprender la noticia reciente de la empresa fundada por el hijo de Piñera, que recibió 250 millones de pesos en órdenes de compra del Estado, mientras a nuestros hijos a veces les ha faltado tener salas cuna para poder nosotras trabajar con tranquilidad, o mientras nosotras muchas veces hemos sentido miedo de perder la pega, cuando nuestros hijos se enferman y nos vemos obligadas a tirar licencia, o mientras en los liceos públicos a la juventud y adolescentes se les quiere criminalizar con el proyecto Aula Segura, y cada vez mas se ha desarrollado sobre ellos una persecución policial, solo por ser jóvenes, y mas aún si viven en comunas periféricas.

La reforma laboral de Piñera busca que los y las trabajadoras saquemos la misma pega en menos días, que nos desgastemos de manera física y psicológica, terminando reventados, devaluando nuestra vidas poniendo freno a los intereses y el tiempo a recrearnos. Negándonos un derecho básico como es tener tiempo para ocio y descanso, incluso estigmatizando esta necesidad que tildan como el "mal inicial de todos los males". El objetivo es que dejemos la vida en el trabajo, que todo nuestro tiempo esté a disposición de este y así seguir aumentando las ganancias de los empresarios a costa del agobio y la sobrecarga laboral que vivimos.

El problema no es disminuir las jornadas de trabajo, porque a todos nos gustaría pasar menos tiempo en nuestras pegas, no utilizar casi dos horas al día en el transporte público, de ida y de vuelta, para llegar al trabajo y a la casa como hoy sucede, como lo hemos tenido que realizar quienes hemos vivido en comunas como Puente Alto, San Bernardo, La Pintana o Quilicura.

El conflicto es que esperan que en 4 días de trabajo, podamos sacar la misma pega, que hoy desarrollamos o en 5 o 6 días a la semana, recibiendo el mismo sueldo, lo que incluso llevará a miles de trabajadoras y trabajadores a desgastarse mucho más de manera física y psicológica, llegando a las casa reventados. Además, la reforma del Gobierno legaliza trabajar 2 domingos al mes.

En Chile, no es menor saber que, a través de estudios, estamos en el trabajo más de 9 horas diarias, 45 horas a la semana, impuestas por los patrones. Es Chile, el 6to país a nivel internacional en que más horas se trabaja.

O nos quedamos a la espera o avanzamos a tranformar las cosas

En este marco ¿vamos a poder efectivamente decidir el destino de nuestro tiempo y la utilización de nuestra fuerza de trabajo, hablando con nuestros jefes? Ellos buscan cuidar sus privilegios, a través de su familia, con discursos hipócritas, avalados por los medios de comunicación masiva, y a costa de nosotros quienes somos parte de la “familia obrera”.

Las últimas horas ha surgido un importante debate a nivel nacional, desde el Partido comunista, por el Alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, de la mano del Frente Amplio, se ha desarrollado la propuesta de la reducción de la jornada laboral a 40 horas a la semana y que esta no significará la rebaja del sueldo.

Desde el municipio de Jadue, ya se anunció que 750 funcionarios tendrán una jornada mas corta. Sharp, alcalde de Valparaíso, por su parte, anuncia que desarrollarán lo mismo en el municipio del puerto. Tras esta propuesta, está el discurso de que “trabajar menos horas ayuda a la productividad”.

Pues esta política que se impulsa ya ha generado diferente reacciones, por parte de la Derecha ya se hicieron notar las molestias a través de Jacqueline van Rysselberghe, quien interpuso en la Contraloría General de la República un requerimiento que apunta a eventuales irregularidades en la utilización de fondos de la Subvención Escolar Preferencial (SEP) en la Municipalidad de Recoleta.

Por otra parte, se han abierto expectativas de los y las trabajadoras, y no es de sorprender pues nadie de nosotros quiere seguir trabajando como lo hacemos hoy, trabajar 40 horas en el ritmo de vida que tenemos es un avance no menor, para inclsuo poder mejorar aspectos de nuestras vidas, son 5 horas menos de trabajo y eso es algo positivo, han surgido importantes expectativas ante este proyecto, y que no solo se desarrollan desde los trabajadores que tenemos pega en el sector público, que vemos que ahí podría desarrollarse esta política también, sino que del conjunto de los y las trabajadoras en Chile.

Ilusiones que quedan insuficientes ante nuestra necesidades: ¿ acaso no es necesario pensar ir por mas?

Pero esta propuesta, que hoy abre ilusiones a muchos, es insuficiente, porque no podemos quedarnos relegados a las iniciativas de algunos municipios, o voluntades individuales solamente, y además porque ¿sabemos si el proyecto de 40 horas que desarrolla el Partido Comunista y el Frente Amplio contempla la necesidad de poder contratar a más personas distribuyendo la carga laboral en más trabajadores, evitando a los trabajadores que estarán 40 horas en su pega una sobre carga laboral?

Es importante preguntarse esto, porque la respuesta es no, efectivamente el proyecto no lo contempla, y eso es un riesgo importante, porque a partir del avance que significa reduccir las horas de trabajo a 40, hoy al mismo tiempo se abre tambien a la vez la posibilidad de la sobrecarga laboral, lo que tambien puede complicar la salud de los y las trabajadores que tengan esta modalidad de horas de trabajo.

Debemos acompañar a todo quien busque poder desarrollar este proyecto de disminucion de las horas de trabajo, nadie podria negrase a reducir las horas de pega, en el mundo frenetico y de explotacion en el qe vivimos, pero no podemos contentarnos con esto. Debemos ir por mas, porque nuestras vidas lo reuieren hoy.

Los trabajadores y trabajadoras debemos avanzar -confiar en nuestras fuerzas para este desafío– porque el Gobierno y los empresarios están buscando cambiar el Código Laboral, que ya en su contenido es un ataque a nosotros y nosotras las trabajadoras, como una herencia de la dictadura que hasta la fecha sostenemos, y que hoy quieren ir por algo peor.

Ante este escenario, es necesario que los organismos sindicales dirigidos por el mismo Partido Comunista como lo es la CUT, o el Colegio de Profesores, que dirige el Frente Amplio, los mismos que hoy plantean la reducción de la jornada en 40 horas, si han decido dar una pelea por esta demanda, lo hagan con fuerza, pero a la ves es necesario puedan decidirse a romper con el “pacto de tranquilidad” que, de una u otra manera, han abierto con el Gobierno, tras hasta la fecha no haber defendido los puestos de trabajo de más de 8 mil trabajadores que se han visto empujados a la cesantía, que hoy refleja que “los tiempos mejores” están más lejanos hoy, y cuando las mujeres lideramos las cifras de desempleo y pobreza en Chile.

Queremos ir por mas, lo necesitamos

Tenemos que buscar, a través de la fuerza organizada de los y las trabajadoras y la energía expresada por el mismo movimiento de mujeres, pelear por el tiempo libre y por reducir la jornada laboral a una de 5 días, 6 horas a la semana, con un salario mínimo igual a la canasta básica familiar, de la mano de la juventud que hoy también vivirá los efectos de la reforma laboral, comenzando por rechazar la farsa de la reforma laboral. Porque necesitamos ir por mas.

Hay que repartir las horas de trabajo entre empleados y desempleados, para que todas y todos podamos tener acceso a trabajar. Que no se nos rebaje el sueldo, y que además este se convierta en un sueldo mínimo, acorde a la canasta básica familiar, de más de 450 mil pesos, y nuestra vida no quede en las fábricas y empresas, porque nuestras vidas valen mas que las ganancias de un puñado de empresarios que se enriquesen a nuestra costa.







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