UNLa: estudiantes de enfermería no callan su voz contra la homofobia

Luego de la escandalosa clase con contenidos homofóbicos de la carrera de enfermerìa en la UNLa, el lunes pasado en la materia “Ética y Legales” se hicieron presentes los directivos de la universidad y del centro de estudiantes referenciados en distintos espacios del PJ con el objetivo de apaciguar las aguas y contrarrestar lo sucedido.

Belén Soria

En Clave Roja | UNLa

Jueves 12 de abril | Edición del día

En las primeras horas de la mañana del lunes, se hicieron presentes los directivos de la universidad entre ellos Ramón Álvarez, director de Departamento de Salud Comunitaria, Hugo Servín director de la carrera de Enfermería, Andrea Vallejos responsable del programa igualdad de género de la universidad, Ana Moreno docente de Trabajo Social, la docente que dictó los contenidos, la comunidad LGBTQIA+ de la UNLa, el presidente del Centro de Estudiantes de Salud Comunitaria y la secretaría de Derechos Humanos conducida por la agrupación de mujeres Pan y Rosas en el FIT y los/as estudiantes que participaron de la clase para discutir y aclarar acerca de la denuncia que se viralizó en las redes.

No podemos detenernos, punto por punto, en los reiterados ataques de la gestión a una estudiante que tuvo el valor de denunciar los contenidos medievales de una materia en la que se forman a los futuros profesionales de la salud. En la semana que pasó, Manuela y otras compañeras de Pan y Rosas recibieron todo tipo de hostigamientos, no solo en las redes sociales, sino que la gestión de la universidad se encargó de hostigar hasta diciendo el nombre y apellido de la estudiante en la cursada, con el objetivo de dejar bien en claro el ataque hacia ella.

Así fue que gran parte de la discusión giró alrededor de un planteo de formas y métodos: “capaz lo que dice Manuela esté bien, pero denunciarlo públicamente está mal porque afecta y ensucia a la institución”. Nos preguntamos: ¿no afecta ya a la institución que en el Departamento de Salud Comunitaria se dicten contenidos que contradicen los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud que desde hace casi 3 décadas y producto de la lucha de millones y millones de personas alrededor del mundo tuvo que despatologizar a las orientaciones sexuales de los individuos? ¿No es una falta institucional que habla muy mal de la UNLA que ante esto el director de la carrera y titular de la materia pusiera el acento en la denuncia pública y no en el contenido que se dicta en sus clases?

Una de las diapositivas que salieron a la luz hablaba de una cultura homosexual de adoctrinamiento y reclutamiento, revelando lógicas de razonamiento que reflejan los aspectos más atrasados de nuestra sociedad, los mismos prejuicios que hacen que a dos pibes que van de la mano por la calle un grupo tipos los mate a trompadas. Por eso volvemos a afirmar que las opiniones no son contenidos inocentes, mucho menos las que se realizan desde la investidura institucional y por estar frente a una clase en una de las principales universidades de la zona sur. No pretendemos censurar las opiniones personales de la docente que dictó la clase, que está en todo su derecho de opinar pero no de agregar esos contenidos a sus cátedras.

Esas opiniones no tienen validez científica, ni lugar académico. Ante todo, de lo que se trata es de sostener la calidad educativa fundamentada en los últimos avances y consensos de la comunidad científica y no en los prejuicios u opiniones personales de quien circunstancialmente se encuentra al frente de una clase.

Esa es nuestra denuncia, esto es lo que genera nuestro total repudio. No puede poner sus valores personales por delante de la verdad, porque la libertad de cátedra por la que luchamos, la libertad de expresión, no puede cimentarse sobre contenidos objetivamente homofóbicos, discriminatorios y luego minimizar los hechos diciendo que su objetivo es hacer una “construcción colectiva” o “ simples errores” con ideas y conceptos que violentan la identidad de las personas LGTBI.

La doble moral: granate y peronista

No es ningún secreto que la gestión de la universidad y la actual conducción del CESACO se referencian en el PJ y el kirchnerismo y es bastante claro que de ahí provienen los ataques contra Manuela, porque denunciar esta situación siendo militante del Frente de Izquierda aparentemente no les resulta nada gustoso a los que hoy son garantes del gobierno macrista con sus gobernadores y sus votos. En esta oportunidad, su plan durante el debate fue defender a una UNLa que nadie atacó, no tuvo otro sentido que barrer toda la discusión bajo la alfombra y los encegueció en una actitud a la derecha de su discurso sobre la diversidad e inclusión.

Un verdadero caso de doble moral: para la tribuna se dice una cosa, pero por atrás se hace otra. Un típico caso donde se reproducen las lógicas de los partidos patronales que nuestra militancia combate cotidianamente, en las calles y el Congreso, con nuestros diputados del FIT. Las autoridades que se embanderan en las políticas votadas durante el gobierno anterior en este caso parece que las dejaron de lado. A pesar de que la igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida y que son todavía miles las personas que no pueden gozar libremente de su orientación sexual por opresiones económicas o culturales, en 2010 Argentina fue un país pionero en materia de derechos para el colectivo LGTBI, cuando se votaron las leyes de matrimonio igualitario y de identidad de género después de años de lucha. Pero en lugar de reconocer que los contenidos dictados en esa materia no tienen lugar en la Argentina contemporánea, el director junto a la conducción kirchnerista del centro de estudiantes se dedicaron a atacar a la estudiante que publicó en facebook y también contra los estudiantes que denunciaron.

Destilan los argumentos que acusan a Manuela y las militantes de Pan y Rosas de haber encontrado una “fisura” para hacer política, culpabilizando a la estudiante que denunció este tipo de contenidos.

Las intervenciones atravesadas por argumentos morales sobre la universidad, como si a la comunidad no nos fueran suficientes los debates amparados en la moral, continuaron y lo hicieron parándose sobre un dolor sobre haber visto viralizada esta crítica. ¿Dolor? Hablemos de dolor. El que sentimos en la comunidad cada vez que vemos que la igualdad que hemos conquistado en las leyes, no se expresa en la vida. Las personas trans hoy tienen un promedio de vida de 35 años, a las tortas y los putos nos hostigan y al coro de “por puto” hemos sido víctimas de golpizas. Según el Observatorio de Crímenes de Odio hacia la comunidad LGBT de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y la FALGBT en 2017 hubo denuncias de 61 casos de violencia o ataques callejeros por orientación sexual o identidad de género y 11 asesinatos.

En esa realidad vivimos hoy y es la que nos empuja y nos da la fuerte convicción de dar cada pelea por seguir combatiendo todo esto, porque queremos terminar con todas las opresiones que hoy este sistema capitalista nos ofrece y poder vivir nuestra sexualidad libremente.

Tomemos en nuestras manos este debate, organicemos clases públicas de género, diversidad sexual y por el derecho al aborto

Todo este debate que hemos logrado abrir, no hubiese sido posible si no se hubiese cuestionado estos contenidos. Queda demostrado que es màs que necesario un amplio debate sobre estos temas, para el conjunto de la universidad. Solamente en un verdadero debate franco, con clase abierta y de cara a toda la comunidad educativa es que vamos a tener más fuerzas para desterrar los contenidos retrógrados de nuestros planes de estudio. Y también debe ser un puntapié para que relancemos la Secretaría de Género y Diversidad del CESACO que no viene funcionando activamente y para que conquistemos esos espacios en los departamentos que falta como en el CEDHa para que tome en sus manos esta pelea para mantener una educación laica y de calidad para todos los estudiantes de la UNLa.

Redoblemos la apuesta, organicemos clases públicas de Género y diversidad sexual, también por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito que este Martes 10 de Abril comenzó a debatirse en el Congreso Nacional. Sumate a organizarlo con nosotrxs.







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