Juventud

PERSECUCIÓN POLÍTICA

UNLP Trabajo Social: "Por la democratización y el pluralismo en la Universidad"

Tras la denuncia realizada por docentes y estudiantes sobre la existencia de concursos truchos, entrevistamos a una de las docentes afectada, Virginia Galván.

Florencia Vargas

Estudiante de Trabajo Social/UNLP

Martes 19 de septiembre de 2017 | 15:15

En las últimas semanas la Facultad de Trabajo Social se vio tensionada por la situación de los concursos docentes, los cuales han sido denunciados por las múltiples irregularidades que presentan desde hace al menos dos años, cuando se implementó el nuevo plan de estudios de la carrera.

El corrimiento de la docente Virginia Galván de la cátedra Configuración de Problemas Sociales generó un gran descontento y puso en pie de lucha a muchos estudiantes que exigen a la gestión de dicha facultad tanto la continuidad de Virginia como de la nueva docente designada por los concursos. De esta forma se evitaría la interrupción del proceso pedagógico que se viene generando, en el marco de que resta muy poco para la finalización de la cursada.

Asimismo, desde distintas organizaciones políticas de la Facultad de Trabajo Social, junto a docentes y estudiantes independientes, se denuncia que dicho caso no es para nada aislado, sino sé que enmarca en una clara persecución política, donde en los docentes afectados por las irregularidades de los concursos que terminan quedando fuera de las diferentes cátedras, son aquellos con un posicionamiento político y, por tanto, una perspectiva teórica distinta y opuesta a la que se posiciona la gestión de dicha facultad. Es decir, quedamos afuera de los concursos los que pensamos diferente a la gestión.

Para interiorizar al lector en la situación en la que se encuentra dicha Facultad, entrevistamos a Virginia Galván.

LID: Contanos, ¿quién sos y que haces?

Soy Virginia Galván, Licenciada en Trabajo Social, egresada de la Facultad de Trabajo Social de la UNLP y docente de la misma.

Hace más de 20 años tránsito esta Casa de estudios, como estudiante, como ayudante alumna ad honorem, rentada y luego diplomada en una materia troncal del trayecto disciplinar en 3er año y 10 años docente del IUNMA, y también por el mismo período docente en el Curso Introductorio de la facultad (FTS).

LID: ¿Cuál es tu situación actual como docente?

En el marco del nuevo Plan de estudios del año 2015 de la Facultad, se conformaron las asignaturas nuevas y el consiguiente llamado a concurso para cubrir el cargo de Titular.

La docente concursada que asume la titularidad de la asignatura Configuración de Problemas Sociales de 1er año realiza una convocatoria abierta a todos los docentes de la academia para integrar el equipo de Cátedra. En ese momento nos postulamos aproximadamente 45 docentes.

Posteriormente ingreso a la Cátedra de modo interino por movimientos que se produjeron en un primer momento y se llama a concurso.

El mismo se realiza a fines de junio y termino perdiendo, por tanto, mi designación de ayudante simple del cargo interino.

El conflicto se inicia a partir de la decisión de la academia de limitar mi cargo docente y efectivizar el resultado del concurso, transmitido de modo informal a la titular y a través de una notificación que me llega el día 30 de agosto del corriente año.

Esta desprolijidad implica que al día siguiente concluía mi espacio pedagógico y mi continuidad laboral.

Ante esta situación la Cátedra presenta un escrito solicitando se extienda el interinato hasta finalizar el cuatrimestre y permitir el acompañamiento de la docente que se incorpora. Esto también se materializa en un escrito que surge de la asamblea estudiantil, siendo ambos pedidos desestimados con argumentos poco convincentes.

En este contexto neoliberal con medidas de ajuste y precarización laboral nos llama poderosamente la atención la insensibilidad de aquellos que proclaman la resistencia al mismo, amparándose en cuestiones legales y formales, que encubren una decisión política de atacar a aquellos que no compartimos el proyecto político y que hemos demostrado a lo largo de todos estos años una lucha consecuente en las aulas y en las calles.

LID: ¿Qué opinión tenés sobre la toma pacifica de la oficina de Decanato?

Con respecto a la Toma en sí, considero que fue la expresión de una medida de lucha que se podía haber evitado fácilmente, una ayudantía simple no representa un gasto ponderable para la institución, sorprende el apuro por efectivizar la designación docente a mitad del cuatrimestre y aún con el proceso de impugnación abierto.

Reivindico y celebro las diferentes formas organizativas que se dan los estudiantes, prácticas políticas reales con mucha altura que permiten vislumbrar un horizonte más humano y solidario.

LID: ¿Conoces otros casos de concursos dónde se haya impugnado el mismo?

Si, conozco otras situaciones de concursos donde los docentes presentaron recursos jerárquicos. También como Cátedra Configuración de Problemas Sociales sacamos un documento donde se detalla cada una de las situaciones irregulares en el concurso de ayudante diplomado y Jefe de Trabajos Prácticos.

Lamentablemente todos estos recursos y presentaciones sabemos que no prosperan, por la propia conformación del Consejo Directivo y las autoridades de universidad, dónde son tratados y prontamente desestimados. Entendemos que la denuncia oportuna es lo que permite poner un freno a situaciones futuras, no podemos hacernos los distraídos, mirar para otro lado, somos trabajadores docentes y la conferencia de prensa de la semana pasada evidenció también la necesidad de denunciar públicamente la persecución política que se expresó en aproximadamente 10 concursos desde 2015 a la fecha.

LID: ¿Cuáles son las próximas medidas de lucha?

Siempre hemos participado en situaciones que consideramos injustas, lo fue hace tiempo en el equipo de Cátedra donde estoy hace años, en ese momento lo consideré necesario y no dude en participar activamente junto a otros compañeros.

La Facultad de Trabajo social tiene una enorme tradición de organización y lucha, lo fue en los 90 contra la implementación de la Ley de Educación Superior (LES) y en el 2001 ante la embestida universitaria de López Murphy. Resulta paradójico que hoy muchos se rasguen las vestiduras demonizando las medidas tomadas cuando fueron parte activa en ese momento.

Continuaremos exigiendo la creación de un banco de evaluadores para concursos docentes como lo hay en Investigación y Extensión como pilares fundamentales de la universidad, para garantizar transparencia.

Continuaremos con medidas en defensa de la educación pública, plural y democrática.

Violencia es mentir.







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