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OPINIÓN

Trata y secuestros: un debate que recorre las aulas

Frente a los nuevos casos de secuestros en la Ciudad de Buenos Aires, las mujeres tenemos que organizarnos. ¿Para qué? Esa es la discusión. Un debate con las organizaciones del movimiento de mujeres.

Melina Michniuk

Consejera Estudiantil - Psicología (UBA)

Natalia Sposato

Estudiante de Lengua y Literatura / Joaquín V Gonzalez

Martes 20 de junio | 02:05

Córdoba y Junín. A pasos de la escuela secundaria Normal 1 y del Carlos Pellegrini. A metros de los terciarios, la Facultad de Medicina y Económicas. Uno de los lugares céntricos de la Capital Federal. Estas calles resuenan en nuestras cabezas, no por la cercanía con la Plaza Houssay, sino por las diferentes denuncias vía redes sociales, que se dieron a conocer en los últimos meses. Varios intentos de secuestro a estudiantes mujeres que salían de cursar, que esperaban el colectivo para volver a sus casas luego de largas jornadas de trabajo y estudio. Lo que cotidianamente hacemos miles de estudiantes todos los días. Lo mismo pasa en los alrededores de la Facultad de Psicología, ubicada en pleno barrio de Once.

Se TRATA de un negocio millonario

En la calle. A la salida de un boliche. Con promesas de trabajo falsas, aprovechando la desesperación de la desocupación en la juventud. De acuerdo a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), en 2016 existían en el país 6040 casos de personas desaparecidas: 3231 son mujeres. La explotación sexual de las mujeres se convirtió en una de las industrias más importantes a nivel mundial. Según la ONU, se estima en 2,5 millones el número de personas "víctimas" de la trata. Y advierten, que hay muchas aun sin identificar. La trata de mujeres y niñas se cree que genera más de 32 mil millones de dólares de ganancias cada año para los explotadores. Más que nunca, gritamos bien alto: ¡Nuestras vidas, valen más que sus ganancias!

No podemos ser ingenuos. Es difícil de creer, con esas cifras, que el Estado no tiene nada que ver con semejante negocio. Mantenerlo es tarea de funcionarios políticos, judiciales y la institución policial. Parte de esa tarea es blanquear los millones que recaudan, por ejemplo, lavándola en campañas políticas. En 2012, en la CABA, se denunciaba que el entonces candidato a jefe de gobierno y actual Presidente, Mauricio Macri, financió su campaña política con fondos provenientes de un conocido proxeneta. No sorprenden ya las noticias de funcionarios que fueron encontrados en prostíbulos donde hay menores de edad. Noticias de prostíbulos que están regenteados por militares... ¡Hasta hemos visto como la justicia absuelve imputados en casos de desapariciones! Es el Estado junto con todas sus instituciones las que reproducen y legitiman constantemente la violencia machista funcional a las redes de trata, donde la vida de las mujeres desaparecidas se ve reducida a la esclavitud sexual para mantener el enorme negocio ilegal y millonario que ocupa el tercer puesto en recaudación, después del narcotráfico y la venta de armas.

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La Policía: responsable y cómplice

Los muros de Facebook de nuestras amigas, de nuestras compañeras de cursada y familiares, se llenaron de comentarios por los casos de intentos de secuestros de los últimos meses. Mensajes de miedo, de dolor describiendo como es el "modus operandi" de las camionetas. Los medios de comunicación, siempre atentos a ver qué es lo que "vende", no tardaron en sumarse y seguir generando más terror. Mostrarnos como víctimas, con miedo. Ese es su plan. ¿Qué hay por detrás? Quieren apoyarse en un reclamo justo de las mujeres, que les sirva como respaldo para avanzar en un plan más represivo: más militarización de las calles y aumento en las penas.

Las organizaciones que hoy se encuentran al frente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) - organismo que nuclea a todos los centros de estudiantes de la UBA- , en manos de Patria Grande y el Partido Obrero, vienen exigiendo al Secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’allesandro, “mayor iluminación de la zona, aumento del personal no docente en las facultades y apertura de los libros de la comisaría”. A tono con esto, en la Facultad de Psicología, Libres del Sur en el Impulso, actual conducción del Centro de Estudiantes, viene impulsando una campaña por “Psico Segura”.

La coordinación con la policía no es nueva, el propio Marcelo D’allesandro dijo que "El año pasado trabajamos en conjunto con los centros de estudiantes de la UBA para coordinar las tareas de patrullaje en la zona de la universidad, con lo que logramos una disminución del delito. Hoy seguimos con la presencia policial, en móviles y a pie, a la que se agrega la vigilancia con cámaras de seguridad no sólo en la plaza sino también en las cuadras vecinas".

Además, organizaciones como el Plenario de Trabajadoras, la agrupación de mujeres del Partido Obrero, organiza movilizaciones a las comisarias de los barrios, denunciando "zonas liberadas" y exigiendo "respuestas". Un mensaje contradictorio, para quienes denunciamos a la policía como cómplice y responsable de la trata de mujeres. De ninguna manera podemos organizarnos al rededor de una exigencia a los mismos que son quienes garantizan los secuestros y las redes de trata hoy en la Argentina.

No podemos pedir que se reemplace un comisario por otro. No es problema de tal o cual funcionario, sino de toda la institución y el rol social que cumple como garante del status quo. ¿Cómo pedirles a los que garantizan la impunidad que sean quienes nos tengan que cuidar?

Sin ir más lejos, este año el gobierno de Cambiemos, con aprobación del FpV/PJ, votó un presupuesto con un aumento del 446% en comparación al año pasado para “seguridad”. Es decir que todo ese monto va destinado a las fuerzas que se encargan no sólo de encubrir o “liberar zonas” sino también de administrar prostíbulos y garantizar el funcionamiento de las redes de trata. Por eso, desde Pan y Rosas, creemos que el movimiento de mujeres de ninguna manera puede dar mensajes contradictorios. Tenemos que oradar la confianza de millones en instituciones podridas como la Policía. Más seguridad, más vigilancia, no es la salida. No podemos dejar que este gobierno se aproveche de nuestra opresión, para justificar más militarización en las calles.

¡Si tocan a una, nos organizamos miles!

Queremos hablar de las aparecidas. Porque, si, frente a estas situaciones, hubo algunas que logramos que aparezcan. Que vuelvan con nosotras. Cuando nos enteramos de sus secuestros, las horas siguientes fueron claves en los sindicatos en los que participamos, en las escuelas y facultades. Un ejemplo fue el de las estudiantes secundarias de No Vamo A Calmarno (Agrupación del PTS + Independientes) que junto con las docentes de la 9 de Abril, a días de viajar a Rosario, al Encuentro Nacional de Mujeres de 2016, se organizaron con la comunidad educativa del Normal 4 y los vecinos del barrio porteño de caballito logrando que vuelva a aparecer Layla Nayeli. Haciendo cortes en Acoyte y Rivadavia, volanteando y difundiendo el caso.
Este es solo un ejemplo de decenas de compañeras que volvieron a estar entre nosotras gracias a la más amplia solidaridad y organización. Demuestra nuevamente que con una organización independiente, se puede. Así de fuertes somos.

Y mientras escribimos esta nota, en el barrio de Lugano docentes estudiantes y vecinos se están organizando, empiezan a conocerse, a debatir un plan de lucha para que aparezca Nadia Rojas de 14 años. Ya estuvieron realizando diversos cortes de calle y siguen discutiendo como seguir.

Es necesario que todos los responsables nos encuentren cada vez más organizadas para frenar esta situación. Somos las primeras que salimos a gritar cada vez que tocan a una, sabemos que sólo podemos contar con nuestra fuerza. La de miles de mujeres trabajadoras y estudiantes, que salimos a las calles al grito de Ni Una Menos. Confiamos en nuestra fuerza y la nuestros compañeros hombres, esos que estudian y laburan con nosotras. Con ellos en esta pelea, con los trabajadores que pueden parar un país entero, estamos mas cerca de conseguir que aparezcan cada una de las pibas secuestradas.

La tradición de la auto organización es la que levantamos desde Pan y Rosas y queremos plantar en todos lados, para hacerle frente a estas problemática. Tenemos que poner en pie comisiones de mujer y diversidad sexual en cada escuela, facultad y trabajo, como asi lo demostramos en la Facultad de Filosofia y Letras de la UBA. Comisiones en las cuales podamos debatir y votar planes de lucha. Donde podamos organizarnos y decidir qué medidas tomar frente a estos casos. A su vez, en un año electoral, no disociamos esta pelea en la cotidianeidad, de las alternativas políticas. Creemos que no podemos regalarle nuestro voto a los partidos patronales de siempre, que son cómplices y garantes de que nos arranquen de esa manera nuestras vidas, por eso, llamamos a votar en la CABA a Myriam Bregman, diputada porteña por el PTS en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, para que nuestras luchas en las calles se fortalezcan también con la intervención en el parlamento. Como hicimos con el caso de la desaparición de Layla Nayeli, donde Patricio Del Corro legislador del PTS-FIT llevó el caso a la legislatura porteña y junto con la lucha en las calles, logramos que aparezca.

Somos víctimas de este sistema de opresión y explotación, pero de ninguna manera les vamos a permitir victimizarnos. No vamos a cederle al miedo y la paranoia que nos quieren imponer. Les decimos, les gritamos, les recordamos: Si tocan a una, nos organizamos miles.








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