Mundo Obrero Estado Español

CAPITALISMO Y PATRIARCADO

Trabajar para vivir: la brecha entre la mujer y el hombre

La diferencia histórica de salarios entre los dos géneros, por la misma tarea o de igual valor, es parte de los procesos de explotación y precarización laboral bajo las reglas del sistema capitalista.

Martes 14 de noviembre | 18:11

La “brecha salarial” posee diversas causas, es un fenómeno que condensa lo múltiple y se presenta ante nosotros como observable en números y porcentajes; pero se vive en carne propia. Es decir, por el hecho de ser mujer en una sociedad patriarcal y machista, cobran menores sueldos que los hombres que realizan actividades semejantes o parecidas. Según un informe, actualizado esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en promedio, una mujer -en el Estado Español- gana un 20% menos que un hombre.

Mientras, en la estadística, el sueldo medio bruto masculino es de 2.075 euros mensuales, el sector femenino percibe 1.661 euros en igual período. Significativamente, se detalla que el número de mujeres que ganan menos de mil euros es el doble que el de hombres.

En un mundo capitalista, de doble explotación para la mujer que, en la mayoría de los casos, cuando se es madre, también se es ama de casa y trabajadora; el reflejo de los salarios disminuidos en relación a los hombres, promueve uno de los motivos principales que exigen una organización conjunta e independiente del género para luchar por su emancipación, contra todas las cadenas masculinas (no solamente las económicas) a las que se encuentran amarradas y quebrarlas definitivamente con orgullo y decisión.

Te puede interesar: Natasha Samoilova: “la bolchevique indomable”

Otra de las maniobras que ejecutan los machistas empleadores y a la que los sociólogos funcionales han denominado “segregación horizontal”, es aquella que muestra la diferenciación monetaria que hacen los empresarios según el género a determinados sectores productivos. Es conocido que hay trabajos considerados “masculinos” que deberían ejecutar los hombres y otros considerados “femeninos” propios de las mujeres. El machismo es un elemento fundamental en el dominio de clases y, en sí, las mujeres no ocupan casi “espacios de decisión” en el mundo de las gerencias que es donde se cobran los mayores sueldos.

En los partidos de la burguesía, los cargos políticos femeninos muchas veces juegan el rol de confundir, de intentar hacernos creer que las mujeres hoy sí ocupan posiciones de poder. Aunque ese pequeño número femenino de acceso a funciones políticas de alta responsabilidad, no es directamente funcional a la conquista por los derechos de las mujeres. Estas se ven obligadas a movilizarse y hacerse escuchar. Por ejemplo, se suelen encajonar las leyes que afectan directamente a las mujeres, como el problema del aborto legal o la no aplicación de la Ley de Dependencia. Sin olvidar la falta de accionares serios frente a los femicidios y el quiste social de la trata de personas.

Considerando principalmente el trabajo doméstico no remunerado, León Trotsky, en Escritos sobre la cuestión femenina, dice: “Cambiar de raíz la situación de la mujer no será posible hasta que no cambien todas las condiciones de la vida social y doméstica”. Es por eso que creemos infranqueable la unión de las luchas por los derechos de la mujer a todo el resto de consignas revolucionarias que levantan todas y todos los oprimidos de la sociedad actual.

Finalmente, los indicadores económicos europeos muestran a España como uno de los países con una desigualdad más acentuada, acrecentado por la Gran Recesión y el ajuste aplicado por el Gobierno de Rajoy junto con el empresariado. La disminución general en el número de empleos estables y la reducción de los salarios (o su contraparte el aumento de horas), ahonda aún más la precariedad del mercado laboral y agudiza negativamente la situación de las mujeres.

“La mujer se ha convertido en parte activa de nuestra producción social. Alguien que sepa algo de historia sabe que son imposibles las transformaciones sociales importantes sin la agitación entre las mujeres”, (C. Marx, Cartas a Kugelmann).






Temas relacionados

Patriarcado   /   Mundo Obrero Estado Español   /   Brecha   /   Machismo   /   Salario   /   Géneros y Sexualidades

Comentarios

DEJAR COMENTARIO