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Trabajadores de SHELL Río Cuarto: “La empresa no puede manejarse con tanta impunidad”

Trabajadores de una estación de servicio de SHELL cuentan los maltratos que sufrían en la empresa.

Viernes 17 de agosto de 2018 | Edición del día

Los ex trabajadores de la empresa Italservice, a cargo de una estación de servicio de Shell, están reclamando desde hace tiempo contra las constantes irregularidades a las que se veían sometidos. En el último año y medio hubo 38 despidos en la empresa, una cantidad muy alta si se tiene en cuenta que allí trabajan 20 personas de manera permanente, sin contar la parte administrativa.

Ver también: Río Cuarto: conflicto en estación de servicio Shell por despidos injustificados

La Izquierda Diario habló con uno de los empleados despedidos para conocer cómo se manejaba y se sigue manejando Italservice.

¿Cuándo empezaron los problemas con la empresa?

En la empresa siempre vivimos irregularidades e injusticias, como estar un tiempo en negro al entrar a la empresa, o que nos pagaran las horas extra en negro. Pero desde el 2011 todo empeoró cuando el dueño de la empresa fallece y se hacen cargo su esposa e hijas. La frase preferida de la dueña siempre fue: “No me importa el gremio ni el Ministerio de Trabajo, ni la ley; sólo me importa lo que diga Shell”.

Contanos algunas de las irregularidades que sufrían

A partir de ese momento, cada empleado nuevo pasaba varios meses en negro. Cuando te daban el alta, siempre te ponían en la categoría más baja, no importa si las tareas eran de la más alta. Pero además de las tareas contempladas en el convenio, teníamos que lavar los autos de las dueñas, desmalezar el terreno, limpiar los baños, pintar, etc.

En la categoría más baja tenés a cargo la caja. Nunca cobramos el diferencial por quebranto de caja [un adicional mensual del 8 % del sueldo en compensación de los riesgos de reposición de faltantes en su caja, NdR] y siempre te descontaban algo por supuestos faltantes. Sin mostrar ningún comprobante, te decían “faltaron $1.000” y te descontaban eso. También nos descontaban el faltante de stock, aunque no lo hacíamos nosotros sino los administrativos. Los descuentos los justificaban como adelanto de sueldo en el recibo.

Otra cuestión son los horarios, cuando entrás a trabajar te prometen un horario, pero nunca se cumple, te lo pueden cambiar dos veces a la semana si quieren, no podías planificar nada. Muchas veces no armaban el horario bien, entonces pasaba que terminaba tu turno de 8 horas y tu reemplazo no llegaba, entonces te hacían quedar 8 horas más. Según nuestro convenio, nos corresponden 6 francos al mes, cosa que muchas veces no se respetaba. Si te enfermabas, te lo descontaban de los francos.

Te inventaban sanciones por cualquier cosa, generalmente antes de cobrar el aguinaldo llovían las sanciones. Cuando te suspendían tenías que ir a trabajar igual pero no te pagaban el día. La respuesta era: “Una cosa es la ley y otra cosa es como se maneja la empresa”.

Además, sufrían situaciones de mucho maltrato.

Imaginate que no teníamos ni siquiera botiquín de primeros auxilios. Cuando estábamos en la playa no nos permitían comer, ni tomar nada, ni descansar. No teníamos acceso a agua potable y encima no podíamos entrar al minishop a comprar nada. La playa es cruel en invierno, a veces se congelaba hasta el agua del balde que usábamos para limpiar los parabrisas y no tenemos refugio, nos teníamos que quedar afuera toda la noche, baldeando, pintando o cualquier tarea que nos dejaban. No teníamos ropa adecuada para lluvia. Al estar toda la noche afuera también te exponés a que te roben, cuando eso pasaba le descontaban al playero lo que le habían sustraído y listo.

¿Alguna vez hablaron con el gremio?

Sí, fuimos varias veces a hablar con el SinPeCor. No sólo no nos ayudaron, sino que además nos buchonearon con la empresa.

¿Quiénes más trabajan en la empresa además de los playeros?

Están las chicas que trabajan en el minishop, a ellas también les hacían descuentos por faltante de caja y por stock, hacían horas extras, les hacían limpiar las oficinas para no contratar a más gente, también recibían los gritos de la dueña. Hubo una vez una chica que entró a trabajar al minishop, era su primer trabajo. Se esforzaba al máximo para trabajar y dar lo mejor de sí, pero la maltrataban, le gritaban delante de los clientes haciéndola sentir una inútil. En su quinto día de trabajo vino el gremio a hacer una inspección, ella todavía estaba en negro y la mandaron a esconderse. Se fue ese mismo día llorando, ni siquiera reclamo el pago de los 5 días que trabajó.

Después están los camioneros, que figuraban como operarios de playa, se les paga por el trabajo de 8 horas, pero trabajan hacían 12 horas o más. Arriesgan su vida en la ruta, pero si les pasaba algo, nadie se hacía cargo porque eran operarios de playa, no camioneros. Si les tocaba un viaje corto y terminaban su trabajo antes de cumplir las 8 horas se tenían que quedar hasta cumplir las 8 horas, no importaba si el día anterior habían hecho 16. Para un viaje largo les entregaban un sándwich de miga y un jugo vencidos, lo que sobraba del minishop.

¿Cuáles son sus reclamos puntuales?

En primer lugar, queremos que se regularice la situación de los compañeros que están trabajando ahora para la empresa, que los categoricen como corresponde. Además queremos que el Ministerio de Trabajo intervenga de ahora en más en cada despido que se produzca, que auditen periódicamente a la empresa porque no pueden manejarse con tanta impunidad.







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