Unidad de trabajadoras

Trabajadoras de casas particulares apoyan a mujeres de Guernica

Las trabajadoras de casas particulares que nos venimos organizando contra la precarización de nuestras vidas nos pronunciamos en apoyo a las familias de Guernica y exigimos que nuestro sindicato se ponga a la cabeza de su defensa.

Ire Lescano

Trabajadora doméstica | Pan y Rosas Zona Norte GBA

Jueves 22 de octubre de 2020 | 15:59

Somos trabajadoras de casas particulares de distintos lugares del país y conocemos de cerca la desigualdad de los grandes barrios que tienen todo como Nordelta, mientras nosotras y nuestras familias no podemos cubrir las necesidades más básicas.

En el último tiempo venimos acompañando a las mujeres de Guernica, ellas también trabajan limpiando hogares ajenos y esta crisis les sacó hasta lo más elemental que es un techo para ellas y sus hijos.

Las mujeres que están sufriendo frío y hambre en Guernica (y en todas las tomas del país) en su mayoría trabajaban en limpieza, perdieron sus trabajos y la posibilidad de pagar un alquiler. Y ahora se encuentran peleando por un pedazo de tierra para vivir.

El temporal vuelve a poner en evidencia las condiciones en las que son obligadas a vivir las familias de Guernica en la zona Sur de Buenos Aires, que con cada lluvia vuelven a perder lo poco que tienen.

Responsabilizamos al Juez Rizzo, los fiscales y al gobierno que atraves de la policía y gendarmeria al mando de Sergio Berni y Axel Kicillof, no permiten el ingreso de materiales para poder mejorar las precarias casillas de chapa y nylon donde viven muchas de nuestras compañeras con sus pequeños hijos.

Desde nuestra organización de Trabajadoras de Casas Particulares exigimos al sindicato Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares que deje de ignorar nuestras necesidades y que se ponga a la cabeza de la defensa de las mujeres de Guernica. Éste y todos los sindicatos que se llamen representantes de las trabajadoras deben tomar el reclamo de Tierra para Vivir y repudiar todo intento de desalojo, además de encabezar y poner recursos para las colectas de elementos que son tan necesarios para estas familias hoy.

Desde que comenzó esta pandemia venimos denunciando todo tipo de abusos que recibimos de parte de los patrones, fuimos despedidas, suspendidas sin sueldo, obligadas a asistir a los lugares de trabajo arriesgando nuestra salud, humilladas por los que más tienen. Todo esto fue posible por la complicidad necesaria del gobierno que a través del ministerio de trabajo y del ministerio de género, decidieron mirar para otro lado.

¡Que nuestro sindicato, U.P.A.C.P. deje de ser cómplice y garante de todo esto!

Es públicamente conocido que en nuestro trabajo el porcentaje de trabajadoras que no están registradas es altísimo, eso representa a más de un millón de trabajadoras sin ningún derecho, también es sabido que nuestros salarios son de los más bajos, casi en la línea de indigencia. Todo esto sólo empeoró con el comienzo de la cuarentena en marzo de este año. Nuestra calidad de vida se degrada día a día. La mitad de las que trabajamos en esto, somos sostén de hogar pero ya no podemos cubrir las necesidades más básicas. La IFE además de ser insuficiente, se la negaron a miles de trabajadoras por ser inmigrantes y la retiran cuando más golpea el hambre y la desocupación. Seguimos nuestro reclamos por:

# No al desalojo.

# Tierra para vivir.

# IFE de $30.000 para todas las trabajadoras, estén registradas o no

# Basta de precarización.

# Trabajo genuino.







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