Géneros y Sexualidades

VIVAS NOS QUEREMOS

Toda Córdoba por Ni Una Menos

Este año murieron 17 mujeres por la violencia machista en la provincia. Las centrales sindicales tienen que acompañar este reclamo de miles.

Laura Vilches

Legisladora provincial PTS-FIT | @VilchesLaura

Martes 18 de octubre | Edición del día

17 mujeres menos en lo que va de 2016. La última, cuyo nombre no se conoce, fue asesinada en Sebastián Elcano, al norte de Córdoba, el viernes pasado. El día anterior habían encontrado muerta a Samantha Yoerg en General Cabrera. Su pareja confesó el crimen. Un mes antes, Camila Carletti fue asesinada en Adelia María, una localidad del sur. Nadia Soledad Gatica, Maribel Cuello son otras de la larga lista que llega hasta Lorna Mateluna Salas, la chilena que perdió la vida mientras vacacionaba en San Marcos Sierra.

La mayoría de ellas fueron asesinadas en pueblos del interior cordobés, donde no hay refugios, la ayuda estatal es casi nula y los prejuicios machistas alimentan la confianza de quienes se creen dueños de la vida de las mujeres. En muchas de esas localidades, la bronca y el dolor se manifestaron en movilizaciones masivas.

La realidad de la violencia para las mujeres cordobesas, no escapa a las reglas generales y ocurre que la muerte atrapa a las mujeres en todos los rincones del país. El caso del alevoso femicidio de Lucía Perez es otro botón de muestra que desató la furia masiva de quienes decimos cada día basta: #VivasNosQueremos.

Esa energía que se transformó en debate durante los tres días en que miles y miles de mujeres nos congregamos en Rosario para realizar el XXXI Encuentro Nacional de Mujeres y que ni la represión pudo frenar, se convirtió en un “paro de mujeres” y una nueva movilización convocados para el próximo miércoles 19 de octubre.

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“Paren por nosotras”

En Córdoba, la CGT había convocado previamente a un abandono de tareas para esa misma fecha por la reapertura de las paritarias y la derogación de la ley jubilatoria 10.333. Tenemos que exigirles en cada lugar de trabajo, que los sindicatos y la central, tomen como demanda central de la movilización y el paro la lucha contra los femicidios y la violencia de género.

Las mujeres somos más de la mitad entre los trabajadores y nos están asesinando sólo por ser mujeres. Es imprescindible que la CGT y la CTA, que no ha convocado todavía a parar y movilizar, a que paren por nosotras, y por todas nuestras demandas: Vivas nos queremos, también, para exigir que acaben todas las formas de discriminación laboral como la precarización, de abuso y acoso sexual, para que se respete nuestro a derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestras vidas.

La exigencia a las centrales sindicales tiene que ser tomada en sus manos por nuestros compañeros de trabajo y estudio, por todos los laburantes, varones, que ven con espanto la violencia que nos quita la vida a manos del machismo, porque son sus hermanas, madres, sobrinas o nietas las víctimas de femicidio.

No podemos permitir que en esta pelea que damos para defender nuestras vidas, se nos impongan las divisiones que sólo favorecen a las patronales y el gobierno, las mismas que nos tienen a todos, hombres y mujeres, precarizados, o a los y las trans, sin posibilidad laboral.

Acabar con la impunidad y demagogia de los gobiernos

En nuestra provincia, el gobierno de Schiaretti ya demostró claramente que prefiere gastar más presupuesto en publicidad de sus medidas demagógicas contra la violencia que en las medidas mismas. Así se demuestra que mientras ofrece apenas 3.000 pesos miserables para una mujer en situación de violencia y dinero para un alquiler por tres meses, oculta el listado de inmuebles sin utilizar que hay en la provincia y que podrían destinarse a construir los refugios que estamos necesitando con urgencia, como medida elemental para asistir a las mujeres que quieren salir del círculo de la violencia.

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La Comisión de Equidad en la Legislatura provincial está paralizada y si no se tratan proyectos del oficialismo, no sesiona. Exigimos urgente la puesta en funcionamiento de la comisión para tratar los proyectos de ley de emergencia que hemos presentado con un presupuesto acorde para que las medidas mínimas para evitar más femicidios empiecen a implementarse.

Pero sabemos que con esto aún no alcanza. Necesitamos fortalecer nuestros lazos como compañeras para fortalecer nuestra pelea.

Como debatimos y propusimos las compañeras de Pan y Rosas en el Encuentro de Mujeres, impulsemos en cada lugar de trabajo y estudio Comisiones de mujeres que nos permitan estar organizadas, debatir, promover acciones de concientización, salir a las calles contra todas las formas de violencia machista.

Organizadas, impulsamos las dos enormes movilizaciones del #NiUnaMenos. Organizadas, hicimos un Encuentro Nacional de Mujeres que fue histórico por su masiva participación. Organizadas estamos convocando a marchar este 19 de Octubre. Si realmente queremos acabar con la violencia machista desatemos un movimiento de miles que organice a millones de mujeres en nuestra provincia y en el país. Esto es una responsabilidad de todas las organizaciones que pelean por los derechos de las mujeres.

Imaginemos que sólo para empezar, en 100 escuelas de nuestra ciudad, en 40 o 50 hospitales, en 20 o 30 fábricas impulsáramos comisiones de mujeres para debatir qué problemas tenemos y cómo pelear contra ellos. Imaginemos todo lo que podemos hacer para convencer a nuestros compañeros estudiantes y trabajadores para que peleen junto a nosotras. Imaginemos esa fuerza social de miles de mujeres y varones que vimos en cada movilización contra los femicidios, organizada desde abajo y democráticamente.

Realmente ahí empezaremos a cambiar la realidad que nos rodea, y que los gobiernos y sus aliados en la Justicia, la Iglesia, las patronales, las fuerzas policiales, se niegan a tocar. Como volveremos a decir en la movilización de este 19 de octubre, el Estado y los gobiernos son responsables.

Desde Pan y Rosas sabemos que cada conquista que logremos no está asegurada mientras exista la explotación de la inmensa mayoría de la sociedad. La democracia capitalista puede ampliar nuestros derechos y cooptar nuestras luchas, pero no liquidar el patriarcado ni liberar a hombres y mujeres de las cadenas de la explotación. Esa tarea sólo puede llevarla a cabo la clase trabajadora, encabezando a todos los sectores socialmente oprimidos, expropiando los medios de producción y poniéndolos al servicio de un plan racional en función de las necesidades sociales, democráticamente administrado.

Por eso Pan y Rosas integra el Frente de Izquierda que está organizando un gran acto en la cancha de Atlanta el próximo 19 de noviembre. Junto al PTS, somos parte del reagrupamiento de los partidos de izquierda que defienden la independencia política de clase trabajadora respecto de los partidos patronales y del Estado capitalista, el mismo que es responsable de no hacer nada para pararle la mano a la violencia machista, sino que la legitima y la reproduce, el mismo Estado que nos niega el derecho al aborto, es cómplice de las redes de trata con sus fuerzas represivas, sus funcionarios políticos y judiciales y sostiene la relación con la Iglesia.

Luego de este miércoles en que saldremos otra vez a las calles, tenemos el desafío de salir a la cancha en Atlanta, para demostrar que no somos pocas, no estamos solas y estamos organizadas.

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