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Terciarios: la formación docente en venta

¿Cómo está la formación docente en CABA? El macrismo privatiza. Datos y números para el análisis y una salida por Izquierda.

Miércoles 12 de abril | Edición del día

La lucha educativa no es sólo por mejorar el salario mínimo nacional de $9672, muy por debajo de la canasta básica familiar, frente a gobiernos tanto macristas como del Kirchnerismo/PJ que ofrecen migajas. Sino que también es en defensa de la educación pública, frente a un modelo privatizador en todos los niveles educativos.

A pesar del gran avance del sector privado en el nivel secundario que actualmente representa el 50% del estudiantado de la ciudad (mientras en el resto del país el promedio es del 20%), el nivel terciario es el que posee una diferencia sustancial en favor de los privados por sobre los públicos no equiparable a ningún nivel educativo. La CABA en el 2015 tiene registrados 253 establecimientos terciarios de formación docente, de los cuales 55 son públicos y 198 privados (por cada institución pública hay 3,6 privadas). [1]

Esta situación estructural se expresa en las matrículas del sector privado que en el 2015 fueron de 62.922 estudiantes, en contraposición a los 41.219 alumnos de institutos públicos. La diferencia en cantidad de estudiantes se dispara en relación a la cantidad de egresados a medida que pasan los años, como se observa en el gráfico: mientras en 1998 hay 4026 egresados de públicas y 7937 de privadas, en el año 2014 se recibieron 3.749 estudiantes en el sector público y en el privado fueron 12.174. El avance de la privatización es más que claro. Antes del gobierno del PRO el porcentaje de egresados del sector privado promediaba el 65% y hoy se acerca al 77%, es decir, que sólo un 23% de los docentes egresan de institutos superiores públicos. [2]

“Solo un 23% de los docentes egresan de institutos superiores públicos”

Factores que favorecen la privatización

Un factor clave para entender la expansión de las privadas es el aumento de los subsidios que reciben. Según el registro REFFOD, del Instituto de Formación Docente, del año 2014, de los establecimientos privados en Buenos Aires, 83 están subsidiados al 100%, 16 entre el 75% y el 100% y 15 institutos reciben subsidios de más del 50% y menos del 75%. En total cerca del 57% de los establecimientos privados tienen fuertes subsidios estatales. Pero ¿qué formación tienen estos institutos? Tomando como ejemplo los 17 institutos privados que tienen títulos de validez nacional en la CABA para la carrera “Profesorado de Educación Primaria”, 14 son religiosos y 1 está promovido por el GDFE (grupo de empresas como Intel, Samsung, YPF, Petrobras, Farmacity, Banco Galicia, etc): Instituto N°5 “conservación de la Fe”; Instituto Sagrado Corazón; Instituto Nuestra Señora de la Misericordia; Instituto Superior Inmaculada Concepción; Instituto Superior Nuestra Señora del Buen Perpetuo Socorro, Instituto Santa Catalina, etc, etc, etc… todos religiosos y sólo 3 laicos que no tienen ligazón directa con algún grupo de empresas.

Cerca del 77% de los docentes hoy se reciben en estas instituciones en la Ciudad de Buenos Aires, promoviendo una formación clerical, anti abortista, contra la promoción de la Educación Sexual Integral (ESI) y cabe preguntarse: ¿qué visión de la historia, de la biología, de las ciencias en general pueden plantear estos institutos que tienen como formación el estudio de las “ciencias sagradas”? Un Estado laico que promueve la formación docente clerical.
Otro factor importante es la cantidad de estudiantes que trabajan mientras estudian. Estudios del INFOD que datan del 2010 plantea que el 71% de los estudiantes trabajan. Dado el empeoramiento de la situación económica es muy probable que ese número haya crecido a la fecha, así como también de las deserciones por la necesidad de trabajar aún más para cubrir el aumento del costo de vida. El informe continúa que de los estudiantes que trabajan “un porcentaje sumamente bajo es de trabajo “en blanco” e inserciones laborales en general precarias y fragmentadas.” Además, la cantidad de horas que se trabaja “disminuye a medida que los estudiantes avanzan en sus trayectorias de formación docente (producto, uno puede suponer, de las crecientes demandas que la formación produce sobre los estudiantes, de un proceso de selección que permite que solo los que puedan darse el lujo de trabajar menos horas lleguen a los tramos finales de la carrera, o del efecto conjunto de ambas).” (Negritas nuestras).

El Instituto que se encarga de elaborar los planes de estudio, de la regimentación y funcionamiento de los terciarios de formación docente, de la exigencia de prácticas docentes para recibirse que son a contra turno y en consecuencia obligando a los estudiantes a “darse el lujo” de no trabajar para poder recibirse, declara cínicamente cómo es su “proceso de selección”.

Esto es acompañado por el vaciamiento de todos los programas gratuitos federales de formación docente del INFOD. Vaciamiento llevado a cabo por el macrismo, cerrando proyectos enteros de formación docente como “Nueva Escuela” y despidiendo así a más de 2500 trabajadores que ya venían precarizados desde el gobierno de Cristina Kirchner; teniendo contratos de un año, sin estar encuadrados en ningún convenio. De esta manera las privadas que se dedican a dar postítulos y cursos de formación docente se ven claramente favorecidas abriendo sus puertas a un negocio ya multimillonario y ahora muy jugoso, con el establecimiento ridículo de la “caducidad” de nuestros conocimientos cada 5 años. Así el “proceso de selección” continúa cuando nos recibimos, ya que los que no tienen recursos para pagar cursos privados no pueden seguir formándose y en consecuencia tampoco aumentan su puntaje quedando rezagados a la hora de conseguir cargos.

En cuanto a los terciarios, otro de los factores importantes son los cambios de planes de estudio. En los últimos años estos cambios tienden a incrementar aún más la elitización, en parte por las horas prácticas y su incongruencia con cualquier estudiante que trabaje y también por el agregado de materias sobre todo de la formación común pedagógica en detrimento de la formación específica de cada carrera. Por ejemplo, la carrera de Profesorado de Historia en el Joaquín V. González el Plan 71 tiene un total de 27 materias y el cambio resistido por los estudiantes al plan 2010 remonta la cantidad de materias a 35 y por último el Plan 2015 continúa con este lineamiento llegando a 43 materias para recibirse.

¿Cómo la enfrentamos?

Este es el modelo del Macrismo, continuidad del plan neoliberal de los noventa que el Kirchnerismo mantuvo durante su gobierno y que hoy desarrolla desde las provincias que gestiona. En contraposición, desde el PTS en el Frente de Izquierda, planteamos la finalización de los subsidios a las privadas y que esa plata se destine a becas para que se financie el total de la carrera docente. Discutir democráticamente docentes y estudiantes los planes de estudio para mejorarlos deteniendo la tendencia de alargar cada vez más la carrera y al mismo tiempo apostar a la capacitación gratuita federal en servicio (durante el horario laboral) para enriquecer la formación y actualizar contantemente los conocimientos.

En el nivel primario ronda los 250 cursos de grado que no se pueden cubrir por falta de docentes en la CABA. Es urgente la construcción de escuelas, sólo en la CABA hay 11 mil vacantes que se quedan sin cursar por falta de establecimientos. Tampoco podremos solucionar estos problemas sin un aumento en la matricula de los institutos públicos que a futuro haga crecer la cantidad de docentes. Para llevar a cabo este plan hay que aumentar el presupuesto de educación de la ciudad al 30%, en base al no pago de la deuda externa y los buitres como expresa muy bien esta revista en diferentes oportunidades.

Está naturalizado que los docentes trabajen 2 o 3 turnos en diferentes escuelas, afectando gravemente la salud. De 1.057.136 docentes que hay en el país, 3 de cada 4 son mujeres; por sólo poner algunos ejemplos el 24,5% perdió embarazos o el 14,5% tuvo partos prematuros. Además sufren constantemente trastornos psicológicos como insomnio, estrés, depresión, gastritis, ansiedad, etc. El 80% reconoce que va a trabajar enfermo. Para terminar con esta situación hay que trabajar 6hs por día con 4hs frente al curso y las 2hs restantes para corregir, preparar las actividades del día siguiente, trabajo administrativo y capacitación en servicio. Esto se garantizaría sobre la base de un plan de formación docente que duplique la cantidad de trabajadores de la educación que ejercen actualmente, para repartir las horas de trabajo e instalar la jornada extendida en toda la ciudad, atada a la jubilación a los 20 años de servicio (sin importar la edad).

El tipo de jornada laboral actual no sólo afecta la salud de los docentes, sino que también perjudica el proceso de enseñanza y aprendizaje, ya que los chicos se educan con docentes que están 9hs o más frente a los grados, en su mayoría superpoblados.

Dos modelos de educación. Sólo uno a favor de lo público y su mejora en todos los niveles, por la salud de los trabajadores y la participación democrática del conjunto de la sociedad educativa en la toma de decisiones y planificación educativa.






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