EDUCACIÓN

Soledad Acuña: “Los docentes no están dando los contenidos curriculares obligatorios”

En la entrevista que le realizaron en Página 12 a Soledad Acuña la actual ministra de educación de la C.A.B.A. afirma que “No encontramos las escuelas en el estado que nos gustaría”.

Roberto Silva

Delegado de UTE - Colegio N° 7 Pueyrredón

Jueves 4 de agosto de 2016 | 14:15

Como suelen decir los funcionarios del PRO, “estaría bueno” saber qué le gustará a la ministra de la gestión de LOS ocho años de su antecesor, ex jefe, amigo y actual ministro nacional de educación Esteban Bullrich. Ya que en la misma entrevista Acuña reconoce el estado de decadencia de infraestructura de las escuelas porteñas y admite una cifra oficial de entre 7000 y 11000 chicas y chicos sin vacantes en la educación pública.

Entre algunas cuestiones destacadas subraya que en la ciudad no hay crisis alimentaria, negando que algunos sectores sociales envíen a sus hijos a la escuela por la comida. Y en relación a la deserción en las escuelas secundarias propone un “sistema de presentismo on line” para que el ministerio tenga esa información en tiempo real. Tal vez la ministra debería caminar un poco más la ciudad para contabilizar la cantidad de comedores comunitarios y merenderos que asisten a la “no crisis” alimentaria, en lugar de contabilizar en tiempo real lo que ya se contabiliza todos los días y ningún gobierno resuelve.

La misma funcionaria del PRO es la autora de la frase que da título a esta nota, la cual se contextualiza en el proyecto ReMa (Recuperación de Materias) un nuevo sistema implementado por su ministerio para los estudiantes del secundario con materias previas, omitiendo proyectos que al interior de cada escuela ya se están trabajando (o están a la espera de ser financiados) e incumpliendo reglamentariamente con el Estatuto del Docente y el Reglamento Escolar.

Esta informalidad, que en sí misma podría ser muestra de una intención reformista de un sistema de evaluación obsoleto, y con un enfoque interesante de los contenidos (uno de los tantos enfoques posibles) tiene como único aporte una enorme cantidad de material impreso. Cuadernillos y modelos de “Comprobación de los Aprendizajes” absolutamente iguales para todas las escuelas y para cuya confección no se consultó a ningún docente, llevados a las aulas por personas ajenas a las instituciones y en la mayoría de los casos sin título habilitante, que desconocen la realidad de cada escuela, que carecen del tiempo necesario para realizar un proceso real de enseñanza y aprendizaje, que son contratados y enviados directamente por el Ministerio de Educación sin mediar concurso ni acreditación alguna.

Todos estos elementos que constituyen el proyecto ReMa deberían ser denuncia contundente de las conducciones de los gremios de mayor influencia, como UTE , que hasta hoy sólo realizaron tibios pronunciamientos, dejándonos a los docentes resistir aisladamente en algunas escuelas y sin plantear medidas efectivas basadas en consultas a todos los compañeros.

“Estaría bueno” que la ministra se acercara a las escuelas y nos dijera a los docentes cuáles son los contenidos obligatorios que según su criterio no estaríamos “dando”, y así podríamos relatarle personalmente las situaciones de extrema vulnerabilidad y violencia de las que son protagonistas nuestros estudiantes, la irremediable soledad en la que trabajan las instituciones dado el vaciamiento de aquéllas con las cuales deberíamos mancomunar esfuerzos para enfrentar las dificultades de nuestros pibes (defensorías, hospitales, etc.), para que también vea las cucarachas y las ratas que conviven con nosotros, y de paso, también mostrarle un poquito de todos los recursos mínimos que el ministerio no les está “dando” a las escuelas públicas desde hace muchos años.







Comentarios

DEJAR COMENTARIO