BRUTALIDAD POLICIAL

Siguen las torturas en comisarías de Salta

Esta vez ocurrió en la Comisaría 42 de la localidad de Tartagal, que en las últimas semanas está en el centro de la escena por la situación de desnutrición en la que se encuentran niños y niñas de las comunidades.La víctima de las torturas es un joven de veintiséis años, fue incomunicado de su familia durante horas.

Miércoles 29 de enero | 21:02

El joven Jonathan Nicolás Fernández fue atado en el patio trasero de la comisaría, donde efectivos lo golpearon y asfixiaron hasta perder el conocimiento. Fue liberado luego de horas de negarle información a su padre, incluso rechazando que el joven se encontrara en la comisaría y recién en el momento en que el estado provincial determinó el comienzo de una investigación al respecto. Esto sucedió sólo una vez que el caso tomó estado público por las redes sociales y se suma a las denuncias por la brutalidad de las detenciones de la Policía que actúa bajo las órdenes del coronel retirado Juan Manuel Pulleiro.

El padre de Jhonatan contó que además fue testigo directo de las brutales vejaciones: "Yo me tiré cuerpo a tierra y miraba lo que (un policía) le hacía a mi hijo", el "estaba colgado (de un caño), esposado". "Había un policía con la toalla blanca mojada que le pegaba (...), pero él estaba desmayado ya".

Por su parte la hermana del joven agrega al relato lo que el propio Jonathan le contó: "no se le ven (las marcas de los golpes) porque el tipo que lo torturó lo tenía colgado de las esposas y se envolvía una toalla mojada en la mano y le pegaba, en el estómago, y lo ahogaba, lo asfixiaba, le tiraba agua y le ponía la toalla en la cara o en la boca, eso es lo que me pudo contar a mí, y que él se desmayó, de lo que lo asfixiaban se desmayó y ya de ahí no recuerda".

La policía local se excusa por la detención diciendo que fue detenido por una supuesta denuncia de robo, ocurrida hace mas de un año atrás.

Por su parte las autoridades provinciales afirman en un comunicado haber comenzado una investigación desde Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad para determinar los hechos. En el mismo declaran "esencialmente velar por el resguardo de los derechos y garantías de todo detenido. Para asegurar también la transparencia de la investigación y derechos de los denunciantes e investigados"

Difícil no dudar de esta "declaración de intenciones", cuando este nuevo caso aberrante de la policía salteña ya no sorprende: hace pocos días se conocía otro hecho de torturas, aquella vez a miembros de la comunidad Wichi, en la localidad de Embarcación, donde una joven llegó incluso a perder su embarazo producto de la brutal golpiza recibida.

Te puede interesar: Salta en emergencia: cuando el hambre y la discriminación estatal matan







Temas relacionados

Salta   /    Violencia policial   /    Torturas   /    Salta

Comentarios

DEJAR COMENTARIO