Sociedad

Caso Zuluaga

Sí estaba allí; no es inocente

Ante las declaraciones del represor diciendo que no sabía lo que pasaba en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) expresos políticos subrayan su complicidad con torturas y violaciones a los derechos humanos.

Jueves 31 de mayo | 11:05

La campaña de denuncia del pasado represor del encargado de seguridad de la selección nacional iniciada a fines de marzo dio sus frutos y hace pocas semanas la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) anunció que Miguel Zuluaga sería separado de la delegación a Rusia 2018.

A los pocos días sin embargo, y envalentonado por la impunidad reinante en el país para con los crímenes de lesa humanidad ocurridos en dictadura, el represor junto a su abogado salieron a desmentir las acusaciones.

Con total cinismo declaró que jamás se había enterado que en la DNII se torturaba y que mucho menos que él lo había presenciado o que había torturado directamente. Agregó además que la falta de imputaciones judiciales era otra prueba de la supuesta falsedad de las acusaciones.
Ante tal situación este martes se conoció la carta firmada por 56 expresos políticos en la que ratificaron las denuncias contra Zuluaga.

Las víctimas de la dictadura recordaron que Zuluaga y su abogado intentaron primero atribuir la acusación a un “error de identidad”, que no se trataba de la misma persona y que en todo caso eran delitos que habían prescripto.

Las firmas de documentos de la época que confirmaban sin lugar a dudas que se trataba de Miguel Zuluaga desmintieron rápidamente este primer argumento mientras que como bien señala la carta difundida por los expresos “la justicia internacional dice que los crímenes de lesa humanidad, como la tortura, no prescriben nunca”.

Luego de concretarse la separación de su cargo en la selección por decisión de la AUF, Zuluaga salió a declarar que “él no sabía nada”, al mejor estilo de los represores de la región que siempre intentaron hacerse los desentendidos.

Los expresos han señalado la imposibilidad de tal desconocimiento. La Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) era un centro de tortura, espionaje y persecución de opositores de la dictadura. Es imposible no saber lo que allí sucedía. Los numerosos testimonios de las víctimas señalan que era un lugar “en donde se torturaba brutalmente (golpes, picana, submarino, violaciones sexuales, colgadas, plantones, etc.). No podían estar ajenos a esta situación. Convivían con eso a diario, en todos y cada uno de los pisos de ese edificio”

La placa colocada en la esquina de Maldonado y Paraguay recuerda también que “esta no es una esquina cualquiera, en este edificio funcionó la inteligencia policial en la última dictadura cívico militar hasta 1985. Aquí se organizó el espionaje y la persecución contra toda la sociedad. Se secuestró y torturó, se violó y humilló. No pases indiferente. Nunca más terrorismo de Estado”.

Las causas de la dictadura no pueden continuar paralizadas, el Poder Judicial debe actuar y juzgar inmediatamente a Zuluaga y a los otros represores.
La iniciativa de los expresos pone las cosas en su sitio, reafirmando que si no hay justicia estarán la condena y el repudio social que no permitirán que los represores y torturadores intenten pasar por inocentes y mentir sobre su papel en la represión de la dictadura.

La movilización que se prepara para el 27 de Junio, aniversario del golpe de estado, volverá a poner en las calles el reclamo de terminar con la impunidad.






Temas relacionados

Dictadura uruguaya   /   Represores   /   Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO