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Sgt Pepper: una obra maestra en el momento justo

Continuamos hablando de “Sgt Pepers Lonely Hearts Club Band”. Repasamos el nacimiento del álbum,el contexto histórico que enmarcó la salida de la obra más aclamada de Los Beatles, y lo que significó en la sociedad inglesa y el mundo por esos días.

Edgardo Videla

Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza

Viernes 16 de junio | 10:01

En 1967, el año del Verano del Amor, el pulso mundial estaba marcado por USA y l aguerra de Vietnam. USA, se acercaba a un colapso nervioso que cambiaría el mundo, con la irritación política manifestada en los levantamientos populares, y la rebeldía de los jóvenes que se revelaban al sistema dando lugar al movimiento Hippie. Inglaterra, lejos de las turbulencias políticas, era testigo de como, lo que había sido un movimiento cultural del under, el Swinging London, comenzaba a mezclarse con elementos de la cultura popular, abriendo paso al esplendor del Pop Art. El Sgt Pepper llegó para ser, desde su portada, un ícono de este movimiento, y la banda de sonido de ese momento tan intenso de la historia del Siglo XX.

Vietnam y la Contracultura

En 1967, después de cinco años de guerra, el furor patriótico del ciudadano medio de USA, se desintegraba ante la llegada, ese año, de más de 11.000 cuerpos, producto de las bajas en Vietnem, el doble que el año anterior.

La generación conocida como los “baby boom”, los que habían nacido durante la Segunda Guerra Mundial, estaban llegando a su juventud. Venían de ser testigos del dolor y la vergüenza del país, por la muerte de Kennedy. Venían creciendo con Los Beatles, y con la ascendente popularidad de los cantantes de protesta como Bob Dylan, o Joan Baez, o admirando la lucha de, por ejemplo Martin Luther King. Toda esa efervescencia se veía reflejada en toda la sociedad, y entonces tenemos que enero y febrero, al ascenso de la derecha en la política, representada por Reagan como Gobernador de California, o George Bush (padre) como Congresal por Texas, se contrapone el NOW, (Organización Nacional de Mujeres), que buscaba reformar la Constitución, con enmiendas a favor de la igualdad de género. Ante la caída del reclutamiento voluntario, el Presidente Johnson, anuncia un siniestro reclutamiento por sorteo, que se encuentra con el rechazo de la juventud, incluso muchos jóvenes desertaban, buscando asilo político en Canadá, incentivados por los movilizadores discursos de Martin L. King.

Otros, desafían a todo el régimen establecido, dando inicio al movimiento Hippie, desde todos los rincones del país miles de jóvenes peregrinan a San Francisco, donde, coincidiendo con la llegada del Sgt Pepper a USA, nacería en Verano del Amor, entre visiones de LSD, amor libre, levantamientos raciales en Detroit, y protestas contra la guerra de Vietnam.

Mientras en Inglaterra, principalmente en Londres, la juventud aún no estaba movilizada por la guerra de Vietnam, aunque sí lo haría más tarde, estaba inmersa en una explosión de creatividad psicodélica detonada por el consumo de LSD, que el gobierno del Reino Unido no veía con buenos ojos, pero tampoco se exponía a un endurecimiento de políticas en contra de sus jóvenes, no pasó de perseguir a sus figuras representativas, los músicos de rock. Así fue que los Stones, Mick Jagger y Keith Richards pasaron un par de días en la cárcel, por posesión de drogas. Estas razzias se repetirían con distintos músicos de rock durante los años próximos.

El Sargento llegó de África

Luego de abandonar las giras, y de terminar la grabación del álbum Revolver en 1966, todos los miembros de Los Beatles decidieron tomarse unas vacaciones. Si bien su futuro era incierto, ahora que no darían más conciertos, sólo a McCartney la idea le preocupaba, y fue quien tomó la iniciativa para marcar el camino de la banda en ese periodo, más tarde sería Lennon, aunque desde una óptica más transgresora en lo artístico.

Paul, junto con un colaborador de la banda, Mal Evans, realizó un safari por Kenya, África. Durante el viaje, pensaba en como encararían el futuro de la banda ante lo que era un periodo de incertidumbre, que mucha prensa rotulaba como posible separación. McCartney fue el último en entender que la fama resultaba una pesada carga para todos, aunque él, particularmente, lo manejara mejor que el resto. Por eso comenzó a jugar con esta idea de crear un alter ego que les permitiera, seguir siendo una banda, sin ser Los Beatles.

Durante el safari, mientras esperaba el almuerzo con Mal Evans, ambos jugaban con los sobres que contenían sal y pimienta, y repetían en tonos de broma “salt and pepper”, “salt and pepper”, la repetición de estas palabras se fueron transformando en “Sargent Pepper”, esto provocó que durante años corriera la versión de que Mal Evans fue quien dio nombre al alter ego de Los Beatles. El resto vino por añadidura, como la banda sería de un Sargento, Paul pensó en una banda de vientos del ejército, “La Banda de la Legión Británica del Sgt Pepper”, pero sonaba muy castrense. La moda en ese momento, eran estos nombres ampulosos que surgían sobre todo en San Francisco, donde, como vimos, algo grande se estaba gestando, “Big Brother & the Holding Company”, la mítica banda que catapultó a Janis Joplin, “Country Joe & the Fish”, “The Bonzo Dog Doo Dah Band”, y otros, aún más extravagantes. En Inglaterra la moda eran las antigüedades victorianas comercializadas en tiendas con nombres en esa línea pomposa, “I was Lord Kitcheners Valet”, por ejemplo. La conjunción de estas ideas contribuyó para llegar a “Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band”.

La Banda cobra vida

De regreso en Londres, cuando la banda se reunió para ver como seguir, y coincidiendo con todos Los Beatles luciendo un mostacho, Mc Cartney explicó la idea. En principio, los demás se mostraron algo confundidos, incluso Lennon y Harrison no estaban seguros, pero a decir verdad, no tenían mejores ideas. Tras ese momento de duda, o de sorpresa, se mostraron encantados. Todos se entusiasmaron muchísimo con la idea de una banda alter ego. Se sintieron liberados de los felices flequilludos que cantaban bajo un griterío infernal. Hasta fantasearon con cambiar sus nombres para el álbum, y con llevar cada uno su propio traje, y con mucho de lo que luego apareció en la portada. Entendieron que podrían cambiar definitivamente su imagen pública, desterrar para siempre a los melenudos, y que lo harían, partiendo desde lo que mejor hacían, su propia música.

Desde la Grabación de Help! en 1965 siempre habían fumado durante las grabaciones, pero a escondidas de su productor George Martin, por lo general iban a los baños de Abbey Road a fumar hierba, según comenta Paul en el libro de Barry Miles, “ Paul McCartney, Hace Muchos Años”, a partir de Sgt Peppers, comenzó a haber cocaína disponible en esos baños. El ácido, muy inmerso en la cultura de la época, no lo consumían durante las grabaciones, aunque Lennon tuvo una mala experiencia con LSD, durante la grabación de “Getting Better”. George Martin cuenta en su libro, “El Verano del Amor”, que la grabación de la canción de Paul, que da nombre al disco, hizo cobrar vida al Sargento, “les encantaba la idea de que los cuatro músicos pop más famosos del mundo, crearan música como si fueran otra persona”.

La personalidad del Alter Ego

Tres cosas influyeron en el Sargento, definieron al disco, y el resultado de la obra. Primero, Mc Cartney estaba deslumbrado por “Pet Sounds”, el genial álbum de la banda californiana Beach Boys. Segundo, el LSD, durante la grabación del álbum todos entraron en la misma frecuencia con el ácido, el último en comenzar a consumir fue Paul. Y por último, McCartney abandonó el bajo Hofner tipo violín, y adquirió un Rickembaker 4001, que le da un sonido más contundente a la música en general. A medida que vayamos conociendo la creación de los temas uno por uno, conoceremos de que forma cada uno de estos factores influyó en el álbum.

La llegada del LSD, al pop derivó en el rock psicodélico, los versos en las canciones comenzaron a achicarse, y crecieron los largos solos instrumentales, que desafiaban al formato del simple comercial de tres minutos. El Pepper ayudó a afianzar esto ya que no se publicaron simples de este álbum.

Otro rasgo distintivo de “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, y relacionado con lo anterior, es que fue el primer álbum conceptual de la historia, mito que surge de la idea que venían trabajando Los Beatles, desde fines de 1966, realizar un disco inspirado por su infancia en Liverpool. Habían comenzado a plasmar la idea con “Strawberry Fields Forever” y “Penny Lane”, que por contratos de publicación debieron ser lanzados como simple, ante la falta de material. Pero la idea de concepto en un disco siguió viva durante el inicio del Sgt Pepper. Por eso la primer canción que da nombre al álbum, es una invitación a disfrutar una presentación de la banda del Sargento, que termina presentando a “…al único, Billy Shears”, que no es otro que Ringo Starr, para cantar la canción que Ringo grababa en cada álbum. Luego de esto, de común acuerdo todos decidieron grabar pistas unitarias, olvidándose de lo conceptual, que sigue presente en el disco, con la inclusión de la “reprise”(repetición del tema inicial), a modo de despedida, y la falta de silencios entre cada tema.

Otro sello de la obra, es que la curiosidad innata en cada uno de los miembros de Los Beatles, con respecto a las posibilidades de la grabación en el estudio, fue a límites que dejaban boquiabiertos, tanto a George Martin, como a Geoff Emmerick, joven ingeniero de sonido, que grababa su segundo álbum con Los Beatles. Un collage de sonidos de organillo victoriano, grabaciones de jaurías de perros de caza y de una granja, una orquesta de 41 músicos sin partitura que interpretar, o pasar horas de grabación buscando una nota que solo sería oída por los perros, le hacían pensar a Martin, si Los Beatles no habrían perdido el juicio, o si este álbum, no terminaría siendo un rotundo fracaso, tras la jugada de abandonar las giras. Emmerick dijo: “Desde Revolver, siempre nos pedían hacer lo imposible, así supimos que la palabra “no” no existía en el vocabulario de los Beatles”.

Finalmente el álbum llegó el público el 1 de junio de 1967, transcribo textual a Philip Norman, de su libro “Shout! La Verdadera historia de Los Beatles”: “Todas las décadas producen exclusivamente uno o dos momentos verdaderamente excepcionales. Como norma, solo una guerra o una espantosa tragedia son capaces de trascender las preocupaciones de millones de seres humanos en un mismo instante, creando una sola y unánime emoción. En junio de 1967, dicha emoción se produjo, no a consecuencia de la muerte o la tragedia, sino como resultado de escuchar un disco gramofónico. Existen hoy, millares de ingleses y americanos capaces de describir exactamente donde estaban y que hacían en el momento que escucharon por primera vez “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. Esa música, con idéntica fuerza al asesinato de Kennedy, o a la llegada del hombre a la Luna, evoca un lugar, un momento y una emoción inalterada con el paso del tiempo. El recuerdo en todos los casos es el mismo para todos: como sacaron el reluciente disco de su muy llamativa portada, como al principio no podían dar crédito a sus oídos y tuvieron que escucharlo por segunda, por tercera, por cuarta, por quinta vez”.

En próximas entregas, comenzaremos con las historias de los temas que componen a este gran álbum.






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