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Red Internacional
La Izquierda Diario

Se presentó en Tribunales para escuchar la acusación. No pudo confirmar la versión que sostuvo todos estos años. Fue imputado por homicidio junto a César Soto. Se abre una nueva etapa en el caso.

Lunes 5 de abril | 18:25

El pasado 1 de abril Sergio Kaleñuk se hizo presente en los Tribunales de la provincia para escuchar una nueva acusación en su contra por el crimen de Paulina Lebbos. Al igual que Cesar Soto (pareja de Paulina), fue acusado por homicidio. El fiscal Carlos Sale tuvo en cuenta nuevos puntos e hipótesis para acusar a Kaleñuk (actual empleado legislativo, hijo del secretario privado del ex gobernador José Alperovich) quien se limitó a escuchar la imputación en su contra pero se negó a declarar por recomendación de su abogado Fernando Poviña.

Por su parte Soto, que fue imputado por primera vez después de 15 años, llevó adelante una declaración marcada por diversas contradicciones, en las que niega la acusación en su contra, a la vez que desconoce toda relación con Kaleñuk.

En 2019 el tribunal integrado por los jueces Macoritto, Ibañez y Caramutti condenó por encubrimiento al ex secretario de seguiridad Eduardo Di Lela, al ex jefe de Policía Hugo Sánchez, al ex sub jefe de la fuerza Nicolás Barrera, al ex jefe de Unidad Regional Norte, Rubén Brito, y al ex policía Waldino Rodríguez. A lo largo de más de un año de audiencias, finalmente absolvieron a Roberto Gómez, quien era el único acusado por la desaparición y crímen.

Fue así que en medio de especulaciones judiciales, Y ante la posibilidad de que el homicidio prescriba, finalmente Sergio Kaleñuk y César Soto fueron notificados de las respectivas imputaciones en febrero del corriente año.

Recordemos que durante el juicio por encubrimiento, la declaración de Kaleñuk reavivó las sospechas en torno a los “hijos del poder” como los responsables. En ese juicio también declararon Gabriel y Daniel Alperovich, hijos del ex gobernador, siendo Kaleñuk amigo cercano del primero.

Durante el 26 de febrero de 2006, Kaleñuk realizó 172 comunicaciones (se suman las llamadas entrantes y salientes, las atendidas y las perdidas). El análisis de estos movimientos desmoronaron su coartada.

Kaleñuk se comunicó a las 6:04 con el ex secretario de seguridad Di Lella (condenado por encubrimiento). Luego a las 7.15 y 7.50 se comunicó con el subjefe de Policía Barrera (también condenado por encubrimiento). Cuando el entonces titular de Seguridad Ciudadana José Díaz, cerca de las 21, le informó a Barrera que Alberto Lebbos iba a denunciar la desaparición de su hija, hubo tres intentos de Barrera, entre las 21.13 y 21.14, de comunicarse con Kaleñuk.

El análisis del celular de Kaleñuk arrojó que a las 6 las antenas del celular lo ubicaron en Honduras al 1.100, a una cuadra del domicilio de César Soto. Mientras que a las 9.30 recibió un llamado en avenida Independencia 1213, lugar donde se usó por última vez el celular de Paulina. Desde esa zona, a las 9.56, habló nuevamente con Barrera y a las 10.38 recibió un llamado de su padre Alberto Kaleñuk.

Las Acusaciones

  1. Que el 26 de Febrero de 2006, entre las 6:30 y las 7, Paulina Lebbos ingresó al domicilio de Soto, quien la estranguló posterior a una discusión, hasta causarle la muerte.
  2. Luego de cometer el crímen, Soto se comunicó con Kaleñuk, y le pidió que fuera hasta su casa para ayudarlo. Según el fiscal, ambos eran amigos por su vínculo con Atlético: Soto era miembro de la barra brava, mientras que Kaleñuk era dirigente del club.
  3. El fiscal Sale considera que Soto llamó a Kaleñuk por dos motivos: por un lado, para que lo ayudara a deshacerse del cuerpo y por otro, para que le garantizara impunidad ya que en ese momento era funcionario público.
  4. Según la acusación entre ambos se pusieron de acuerdo para abandonar el cuerpo de Paulina a la vera de la ruta que conduce a Raco.
  5. Luego Kaleñuk dejó en su domicilio a Soto y se dirigió hacia el club Central Córdoba para fijar una coartada, por si fuera necesario.
  6. Encontrándose Kaleñuk en dicho club, en calle Alem y Bolivar, se comunicó con el sub jefe de Policía Nicolás Barrera (condenado por encubrimiento) y con su padre. El fiscal entiende que en este momento habría decidido deshacerse del celular de Paulina.

Ante las acusaciones, Sergio Kaleñuk no pudo confirmar su versión de que el domingo 26 de febrero estuvo vendiendo entradas en la puerta del club Central Córdoba. Su celular fue activado en el mismo horario y en la misma zona en la que se utilizó el teléfono móvil de Paulina.

El femicidio de Paulina Lebbos conmociona desde hace 15 años a toda un provincia. Con los años se puso de manifiesto el gran entramado político y judicial para el encubrimiento. Alberto Lebbos denunció la construcción de “un muro de la impunidad” durante los gobiernos de Alperovich y Manzur.

Los condenados por encubrir fueron funcionarios del gobierno de Alperovich y de la primera plana de la Policía. Pero la gran incógnita abierta es a quién o a quiénes encubrieron, desplegando y garantizando toda esta red de impunidad propia del feudal régimen tucumano donde el Estado y sus instituciones se ponen al servicio de proteger a los poderosos.




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