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CÓRDOBA

Ser joven en Córdoba: trabajar y estudiar, ¿cómo hago?

Ser joven en Córdoba tiene sus particularidades y hay problemas que nos atraviesan a todos, de los que nadie se hace cargo y año tras año van empeorando

Juan Pablo Aguilar

Integrante del CeProDH y de la Juventud del PTS

Jueves 6 de julio | Edición del día

Comienza la época de campaña electoral, donde los principales partidos lanzan sus campañas y propuestas. Pero hay un gran ausente en esos debates: la juventud cordobesa. Algo de lo que pocos quieren hablar porque no les conviene.

Entre trabajos precarizados y hacer malabares para estudiar

Empecemos por lo básico: la mayoría salimos del secundario y cuando queremos ir a estudiar lo más probable es que tengamos que buscar un trabajo de medio tiempo, de esos por los que muchos pasamos.

Ya sea que elijamos ir a la universidad, estudiar en un terciario, hacer un curso o estudiar algún oficio, todo nos cuesta plata y tiempo. Esto no es una novedad pero marca una realidad.

Dependemos de los trabajos que podamos conseguir, repartimos los gastos entre apuntes y lo que necesitamos y muchas veces consumimos gran parte del tiempo y de energías y terminamos haciendo malabares para poder llevar al día los estudios y los trabajos.

Esto termina logrando que los que podemos acceder al estudio, como la cantidad que nos recibimos sea cada vez menor. Para tomar solo un dato, en la Universidad de Córdoba el 63% de los que ingresan terminan abandonando.

Muchas veces intentan instalar la falsa idea de que "no nos esforzamos lo suficiente", o de que todo es cuestión de voluntad. Pero sabemos bien que no es así y que nadie más que nosotros quiere recibirse y poder terminar los estudios a pesar de todas las dificultades que se nos presentan, que no son pocas.

Cada materia que no llegamos a estudiar y nos queda o si alguna vez tuvimos que dejar en pausa los estudios nos cuesta a nosotros mas que a nadie. ¿Hasta cuando seguir así?

La realidad del trabajo joven en Córdoba

Ser joven en Córdoba y tener que trabajar es un sinónimo de precarización, de trabajos de mierda para decirlo de forma clara. Podemos trabajaren un comercio, donde arrancamos teniendo desde 8 horas de laburo.

Pero, para poder sacar unos pesos más, siempre terminamos haciendo horas extras porque lo que nos pagan no nos alcanza.

También podemos laburar en un bar los fines de semana y algún que otro día que nos llamen de apuro porque sabemos que si no lo hacemos, la próxima vez no nos llaman y ahí cobramos por día.

O laburamos en una cocina de mínima doce horas de corrido y cobrando por noche. Muchas veces comiendo las sobras si es que tenemos "la suerte" que nos den de comer en el trabajo.

Otra salida común es el Call Center, que en Córdoba hay muchos y suelen ser una de las salidas más solicitadas por la juventud.

Ahora bien, lejos de ser nuestro sueño, son lugares donde se trabaja siempre en condiciones precarias y donde juegan permanentemente con la idea de ser un trabajo de paso. Ritmos y exigencias en función de las ganancias de las empresas. Maltratos, descuentos, pagos fuera de término, poco descanso, trabajar los feriados porque "esos días se puede llamar a más gente". Medirte hasta el tiempo para ir al baño son solo algunas de las cosas a las que tenes que someterte a la hora de entrar a trabajar a un call.

Podemos nombrar más trabajos. Como, por ejemplo, el de muchos jóvenes de las fabricas de la UOM, que trabajan en condiciones terribles, con ritmos cada vez más duros y poniendo en juego su salud, terminando a los 30 años con problemas serios de salud y todo por un sueldo que cada vez rinde menos.

Ahora bien, el problema es más de fondo porque la precarización laboral es una cuestión de estado. ¿Cómo se explica sino el famoso Plan Primer Paso? El PPP, como muchos lo conocemos, lo presentan como una ilusión de una entrada al mundo del trabajo, pero es en realidad un subsidio a las empresas para brindarles "mano de obra" (trabajadores) de forma mucho más barata. Bajo la excusa de la poca edad o la falta de experiencia nos empujan a tener que agarrar ese plan.

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515 mil jóvenes de 18 a 24 años trabajan en Córdoba, 297 mil tienen problemas de trabajo y 138 mil son empleos informales o precarios. ¿Hasta cuando tenemos que seguir así: sin poder estudiar, con estos laburos que nos revientan, teniendo que endeudarnos para llegar a fin de mes y andar sin un peso para poder disfrutar nuestra juventud como salir al baile, o a tomar algo y después contar las monedas o cuando queremos hacer otras cosas y no podemos?

Frente a esto, una juventud de pie que lo cambie todo

Siempre que las cosas no van bien, que se habla de ajuste, sabemos que eso pega primero en los sectores mas vulnerables y las y los jóvenes somos los primeros.

¿Por qué nos tenemos que resignar a vivir como a ellos se les ocurre? Nos viven diciendo que somos el presente, pero nos roban el futuro

Los políticos del PRO, de la UCR, de Unión por Córdoba no tienen nada que ver con nosotros. Son partidos que gobiernan para los empresarios, para los ricos que ni bien tienen un peso lo fugan al extranjero y que el resto se arregle. Son los responsables de ajustarnos y de mantener las políticas que nos perjudican. ¿Que nos puede ofrecer de distinto Baldassi, Macri, De La Sota, Llaryora, Mestre y tantos otros? Nada, solo seguir empeorando.

Pero los jóvenes tenemos mucho para decir y para hacer. Somos cientos de miles que sufrimos los mismos problemas y si nos ponemos de pie, los podemos hacer temblar y que se escuche nuestra voz.

Por esto, venimos impulsando una campaña que en Córdoba expresa nuestro compañero Javier Musso. Una campaña que muestra que es posible pelear por una jornada de 6 horas, 5 días a la semana y un salario igual a la canasta básica familiar.

Sabemos que se puede pelear para visibilizarnos como jóvenes que estamos hartos y hartas de que nos mientan y seguimos siempre igual. Pero no queremos tomarlo de forma pasiva. Apuntamos a que cada uno tome en sus manos esta campaña porque queremos que sea el puntapié para forjar un movimiento político de jóvenes que llegue a cada familiar, a cada amigo, a cada lugar de estudio, en cada lugar de trabajo, a cada barrio, a cada joven de la provincia que se identifique con estos reclamos. Así, podamos fortalecernos y tomar consciencia de esa fuerza que tenemos para ponerle un freno a la derecha que avanza sobre nosotros. Verdaderamente apostar a cambiarlo todo.

Así, dejaríamos de estar condenados a esta realidad y podríamos tener tiempo libre para poder estudiar lo que querramos, disfrutar nuestra juventud, tener tiempo de esparcimiento y no conformarnos con la miseria de lo posible.

Los principales partidos de Córdoba como Unión por Córdoba de De La Sota, el PRO de Baldassi y Macri y la UCR de Mestre tienen la misma política para los jóvenes y mas allá de que ahora digan que compiten entre ellos, en los hechos terminan actuando en común para atacarnos. Quieren una juventud que seamos sólo trabajo barato y descartable.

Pero las y los jóvenes tenemos una alternativa: el Frente de Izquierda, encabezado por Liliana Olivero. Este Frente tiene muchas posibilidades de conquistar una banca en el Congreso y podemos ser parte importante de lograrlo.

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Somos los únicos con candidatos jóvenes como Javier Musso que asumiría durante 18 meses una banca en el congreso y sería nuestra voz desde Córdoba para nacionalizar nuestros reclamos.

Decimos que nuestras vidas valen mas que sus ganancias y lo vamos a demostrar.








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