Sociedad

Seminario Ciencia, Tecnología e Innovación, “Del Crecimiento al Desarrollo”

El jueves 27 de agosto en el Hotel Panamericano de Buenos Aires la fundación DAR organizó el Seminario Ciencia, Tecnología e Innovación, "Del Crecimiento al Desarrollo" con el velado objetivo de hacer un acto de campaña para el sector científico tecnológico.

Sábado 29 de agosto de 2015 | Edición del día

Foto: DYN

Nueva ciencia para el mismo desarrollo

Con la presencia de representantes de las instituciones de investigación más prestigiosas del país, universidades, empresas y cámaras empresarias el jueves 27/9 se realizó el Seminario Ciencia, Tecnología e Innovación, "Del Crecimiento al Desarrollo" donde, desde la fundación DAR expusieron el modelo de desarrollo científico tecnológico que regirá en el país de ganar Scioli, que sería una continuidad mejorada de los 12 años pasados.

Abrió el seminario el presidente de DAR, José Scioli, hermano del candidato a presidente por el FpV. Nada es casualidad. Su discurso estuvo orientado a los logros del gobierno en Ciencia y Tecnología, resaltando el 1600% de aumento presupuestario, el paso de poco más de 5000 a unos 8000 investigadores del Conicet y la implementación del programa raíces de repatriación de científicos. Mirando hacia el futuro vaticinó que se viene el tiempo de la federalización de la ciencia y la revalorización de las economías regionales, además adelantó la propuesta (de campaña) que el propio Daniel Scioli confirmaría más tarde de aumentar el presupuesto del sector del 0,6% al 1% del PBI.

El primer panel estuvo coordinado por el Mg. Alberto Briozzo quién en su breve introducción dijo que la Argentina estaba ante un punto de inflexión en su desarrollo ya que habíamos llegado a ser un país de ingresos medios pero nos faltaba dar el salto para llegar a ser un país desarrollado. Esta es una situación repetida en los países de américa latina y esta vez debíamos aprovecharla. Los expositores estaban encargados del como

El modelo científico-político

Los expositores fueron el Lic. Héctor Otheguy, presidente de INVAP, Dr. Conrado Varotto, presidente de CoNAE y el Ing. Alberto Lamagna, gerente del área de Investigación y Aplicaciones no Nucleares de la CNEA.

Con discursos cargados de obsecuencia y resaltando que el actual estado de la ciencia y la tecnología es posible porque en su momento se tomaron “decisiones políticas” los tres hablaron sobre los proyectos más importantes de sus instituciones en los últimos años (opal y arsat por parte de invap, los avances en materia espacial de CoNAE y Atucha II y la extensión de Embalse por parte de CNEA) y marcaron enfáticamente que solo podría ser posible su continuidad si el próximo gobierno mantenía el actual rumbo. Sin decirlo explícitamente los tres depositaron en el candidato naranja sus esperanzas.

La exposición quizá más interesante desde el punto de vista político fue la de Lamagna que ensayó una explicación del modelo de investigación con trasferencia tecnológica, es decir, inversión financiada por el estado que luego es transferida al sector privado basados en la idea de que así se puede generar trabajo y aumentar el bienestar del pueblo. El modelo se sostiene en la realidad argentina de ser una economía basada en las pymes por lo cual necesariamente el estado debe ser el que invierta en desarrollo.

Es, cuando menos, llamativo que un autodenominado científico, un profesional dedicado observar la realidad e intentar explicarla, diga confiar en las empresas para solucionar los problemas del pueblo trabajador o tan siquiera para aumentar su calidad de vida. Claramente el Estado no solo subvenciona y dirige la investigación científica sino también los discursos y las voluntades. Sobre todo en un país donde más de la mitad de los trabajadores cobra menos de $6000 pesos y un 32% está precarizado. Si la mayor parte del trabajo argentino se lo debemos a las pymes, también le debemos la mayor parte de los sufrimientos de las y los trabajadores.

Daniel, el científico

La exposición de Lamagna tuvo que terminar abruptamente debido a que llegó Scioli al seminario y se organizó todo para su intervención. Habló después de la presentación del ministro de educación que realmente agregó poco a lo ya dicho. Con un discurso muy general se recostó sobre el relato de los 12 años kirchneristas para conquistar un auditorio repleto de científicos que vieron revivir sus investigaciones gracias a las inversiones en el área y ahora miran con recelo al candidato presidencial. Al igual que Nestor y Cristina antes que él, Daniel comparó el estado actual con los fatídicos años 90 como un ardid para no hablar de la verdadera realidad del sistema científico tecnológico que sigue estando muy lejos de poder solucionar problemas actuales del país como la crisis energética o del transporte.

Scioli habló de su gusto por la ciencia y como esta es necesaria para el país y confirmó el adelanto que hiciera su hermano, aumentar a 1% del PBI el presupuesto para ciencia y tecnología sin especificar de donde va a provenir ese dinero extra. Además, poco creíble resulta un candidato que explica con tanto énfasis la necesidad de formación científica mientras que no le paga a los docentes en su propia provincia, esos trabajadores y trabajadoras que construyen la base del sistema científico.

La ciencia y su propósito

Todos los expositores declararon que su objetivo es “dar trabajo” a través de la innovación científica pero ya sabemos que le espera a los que trabajan en argentina. Con un aparato científico montado alrededor de las empresas poco vamos a poder esperar. La contradicción entre los avances tecnológicos que tienen la potencialidad de reducir la jornada laboral y los intereses de empresarios que necesitan extraerle más y más plusvalía a los trabajadores hace que un sistema dirigido a beneficiar a las empresas esté necesariamente de espaldas al pueblo.

Contradicciones

José Scioli ilustró su intervención con el ejemplo de Claudio, un investigador argentino de alto nivel que trabajaba en el instituto Max Planck y fue repatriado mediante el programa raicés. Los 1200 investigadores repatriados contrastan con los miles que quedaron fuera por el recorte de becas del Conicet y la suba de los promedios de corte.

Alberto Lamagna hizo gala de los logros de la CNEA sin decir una palabra del desguace del sector que se mantiene desde la época de Menem que causa que hoy, teniendo la certeza de la construcción de 3 nuevas centrales nucleares los trabajadores de la casa no sepamos cual va a ser nuestro rol en ese desarrollo, si es que cumplimos alguno. Tampoco se refirió al casi 50% de trabajadores precarizados de la comisión.

Daniel Scioli se cansó de hablar de la importancia de la innovación científica y como podría solucionar los problemas del pueblo mediante el uso de la tecnología mientras en la PBA aún quedan zonas inundadas porque no se realizaron las obras hidráulicas correspondientes y no por el “cambio climático” como deslizó durante su intervención.







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