Mundo Obrero

DECLARACIÓN

Se pueden frenar los ataques: coordinemos a los que luchan e impongamos un paro nacional de ATE con movilizaciones

Declaración del Movimiento de Agrupaciones Clasistas. La nueva situación política, la creciente respuesta de los trabajadores ante los despidos y las propuestas para frenar los ataques.

Domingo 28 de enero | Edición del día

Tras ganar las elecciones, Cambiemos “agrandado” lanzaba un “plan reformas permanentes” que había ocultado en la campaña. Fue hace solo 3 meses. Pero el 14 y el 18 de diciembre, decenas de miles de personas se manifestaron contra la “reforma previsional”. A los que pararon y marcharon, se les sumaron los cacerolazos de la noche. Lo consiguió, pero el robo a los jubilados le costó caro a Macri. La imagen del gobierno empezó a caer. Después se fueron sumando los efectos de una economía que no crece, los tarifazos y escándalos como el de su ministro Triaca. El descontento llega hasta muchos de sus votantes. Entonces tiene que recalcular y, por ejemplo, la reforma laboral por ahora está guardada en el freezer.

No hay dudas: el gobierno de Macri y los empresarios está más débil.

Los trabajadores quieren resistir

Sin embargo, eso no quiere decir que se terminaron los ataques al pueblo trabajador. Desde diciembre vemos que despidos en el Estado y muchas empresas. Pero ahora lo tienen que hacer de manera fragmentada, por sectores. Porque hay además otro hecho nuevo: ante cada ataque, entre los trabajadores hay más predisposición a luchar.

Se puede ver en Azul, donde ganó Cambiemos pero todo el pueblo se viene movilizando contra el cierre de Fabricaciones Militares. En el Hospital Posadas, donde despidieron más de 100 trabajadores que se pusieron de pie para defender la salud pública y sus puestos de trabajo. O el “atrincheramiento” de los mineros de Río Turbio, apoyados por toda la comunidad. En la otra punta del país, en el Noroeste, los obreros azucareros resisten despidos en los ingenios de La Esperanza, Ledesma, Tabacal y San Isidro. O en muchas fábricas químicas, metalúrgicas, aceiteras, como Bunge, Rapistand, Cresta Roja, Mam Neuquén o Stockl. Y también en decenas de dependencias estatales, como ahora el Inti, al UEP de La Plata o municipales como en Quilmes.

¿Y las cúpulas gremiales?

En todo este tiempo, la CGT y la mayoría de los sindicatos han sido cómplices del ajuste. Lo mismo que todas las alas del peronismo, en las gobernaciones o el Congreso, donde prestaron los votos para el robo a los jubilados.

El triunvirato de la CGT había acordado la “reforma laboral” y no hizo nada serio contra la reforma previsional. Sin embargo, la bronca entre los trabajadores y los aprietes del gobierno por la corrupción en los gremios, la obligó a sacar una declaración crítica. Pero no pasan de las palabras. Así, los trabajadores tienen que responder aisladamente, por lugar de trabajo, sin medidas unificadas de la CGT, ni de la CTA. Porque ATE también viene sufriendo despidos en todo el país (Posadas, Fanazul, Río Turbio, Inti, municipales) y sus distintas alas, tanto ATE Nacional como ATE Capital dirigida por el kirchnerismo, se vienen negando a convocar el paro y plan de lucha nacional que se necesita.

¿Se imaginan cuánto durarían los ataques si ante los despidos se paralizan las dependencias estatales, los servicios, las industrias, movilizando a cientos de miles de trabajadores en todo el país?

Parece que desde sus despachos no oyen el grito de “¡unidad de los trabajadores y al que no le gusta la jode!” que se escuchaba frente al Congreso en diciembre y se escucha ahora en muchos conflictos.

Se pueden frenar los ataques

Esto no puede seguir así. Hay que aprovechar la debilidad del gobierno y las ganas de pelear para poner de pie todas las fuerzas de la clase trabajadora. Desde el Movimiento de Agrupaciones Clasistas que impulsa el PTS-Frente de Izquierda con trabajadores clasistas independientes, venimos apoyando y llevando propuestas a cada conflicto.

Antes que nada, apoyar cada lucha para que triunfe. Si no los frenamos, querrán avanzar con más despidos, pero también sobre las condiciones de trabajo o volver a intentar las “reformas estructurales”. Podemos realizar movilizaciones y cortes para romper el cerco mediático y la censura, buscar el apoyo de la comunidad como buscan en Río Turbo, Azul o La Esperanza, impulsar fondos de lucha para que no quiebren ninguna lucha por hambre.

Además es necesario lograr, en cada lugar, la unidad de los trabajadores. Entre efectivos, contratados, tercerizados y los que son de distintos gremios. Como proponen nuestros compañeros en el Hospital Posadas: hay que hacer asambleas comunes y luchar juntos, exigiendo a los sindicatos que así lo hagan.

Pero va más allá de cada pelea particular. Podemos aprovechar las próximas acciones para empezar a coordinar los conflictos actuales. Si los que estamos luchando debatimos e impulsamos acciones comunes, esa coordinación nos va a hacer más fuertes y será una referencia para otros trabajadores. La solidaridad en otros hospitales con los trabajadores del Posadas, su participación junto a otros sectores en las marchas de Fanazul, los gremios que se unen a la lucha de los mineros del Turbio: ya hay pasos que se pueden imitar y profundizar.

Porque si peleamos con firmeza y empezamos a coordinarnos, además podemos lograr algo muy importante: vamos a tener más fuerzas para imponerle a los sindicatos y centrales que convoquen a un plan de lucha unificado e inmediato para frenar el ajuste, empezando por un paro nacional de ATE y los sindicatos estatales.

Desde el MAC te invitamos a pelear junto a nosotros por estas propuestas.

Acá podés ver y bajar en PDF la declaración del MAC y el volante de la Agrupación Marrón del Posadas

PDF
Volante MAC







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