Mundo Obrero

ZONA OESTE

Se presentó el libro Zanon: fábrica sin patrones. El rol de los trotskistas

En la casaquinta de verano, del PTS Oeste, junto a doscientos estudiantes, trabajadores docentes, de la salud y varios gremios industriales, Grace López Eguía dirigente setentista y una de las autoras del libro, hizo la presentación.

Lunes 24 de diciembre de 2018 | 15:03

Desde las 10 de la mañana empezó a llegar gente a la quinta, un espacio político-social, donde se llevan actividades político-ideológicas y actividades, al servicio de organizar la fuerza de trabajadores, mujeres y jóvenes, durante todo el verano.

Familias trabajadoras, grupos de pibas y pibes secundarios, terciarios y universitarios, fueron ocupando el espacio, los niños aprovechando de la pileta, entre mates muchas charlas, esperando a que comience la presentación.

Cerca de las 18, Grace empezó la charla sobre la experiencia de Zanon, la cual se transformó en un ejemplo, incluso para sectores de la vanguardia obrera internacional y la intelectualidad. Aunque señaló que Zanon era hijo de las jornadas revolucionarias del 2001, fue poniendo cada momento de la extensa experiencia de los obreros ceramistas y el PTS, en el contexto político y social:

“Esta experiencia, comienza en el libro, con la estructuración de Raúl Godoy en la fábrica en los años ’90, cuando nuestro partido estaba en una posición de resistencia en medio de los ataques del neoliberalismo y la derrota política, social de la clase obrera y el marxismo. Nos atalonamos en defensa de la clase obrera y la estrategia revolucionaria, cuando toda la izquierda de adaptaba y surgían múltiples teorías que daban por muerta a la clase obrera y al partido revolucionario. En nuestro país junto al fenómeno del movimiento piquetero surgió la teoría del “sujeto piquetero” que venía a reemplazar el rol de la clase obrera y que, la experiencia de Zanon la puso en cuestión. Hoy empezó un nuevo saqueo al pueblo trabajador, ligado al acuerdo del gobierno con el FMI, que solo traerá mayores padecimientos y profundizará la enorme desigualdad social. Sacando las mejores lecciones, hoy tenemos la urgencia de construir una fuerza social y un partido revolucionario para que el pueblo trabajador derrote a los capitalistas y le haga pagar la crisis que ellos generaron. Por eso esta charla tiene la intención de convocar a unirse a la militancia revolucionaria.”

Hizo hincapié en el proceso que se está dando en Francia como anticipatorio, los “chalecos amarillos” que pone en jaque al gobierno de Macron y su policía. Donde el espectro de la revolución irrumpe en la escena internacional, poniendo escenarios de la lucha de clases en uno de los principales países imperialistas. Y replanteando el escenario en el que predominaban sólo las disputas inter-imperialistas y contra China y los populismos de derecha como recientemente Bolsonaro en Brasil.

Destacó el rol del peronismo político y sindical, para desviar los movimientos de sectores de masas como hicieron con la Alianza a fines del gobierno de Menem, o en el pos 2001 con Duhalde, lo mismo que nos proponen ahora los dirigentes del kichnerismo llamando a “votar bien en 2019” mientras avanza el saqueo de la mano de Macri y el FMI.

Grace, desarrolló el contexto histórico en que se dio la lucha de Zanon, la crisis económica y política del 2001, donde la desocupación era altísima y el pueblo pedía “que se vayan todos”. Al calor de los cortes de ruta y piquetes del movimiento desocupados que en la ciudad petrolera de Cutral Có hizo una verdadera pueblada cuando la desocupación llegó al 36%, levantando la demanda de “trabajo genuino para todos”.

Explicó que: “Muchas de las propuestas debatidas y votadas en Zanon no surgieron de la nada, detrás estaba la tradición de organización de la clase obrera y la condensación del trotskismo que se impulsó desde nuestro partido de cara a todos los trabajadores: el propio control obrero de fábrica, el pedido de apertura de los libros contables cuando la patronal habló de crisis, la estatización administración obrera para desarrollar un plan de obras públicas. Sindicatos independientes de todos los gobiernos y los partidos patronales, las asambleas como organismos soberanos de decisión de los trabajadores, con debates abiertos y libertad de tendencias, contra la lógica de otras corrientes de cerrar acuerdos de corrientes primero y llevarlo a la asamblea cerrado.
Nosotros no aceptamos la pobreza, el desarrollo tecnológico permite trabajar menos horas, tomando la demanda de los primeros movimientos de desocupados combativos planteamos que se pueden repartir las horas de trabajo para trabajar todos dejamos la política de naturalizar la pobreza y las dávidas para “los Grabois” y la Iglesia que proponen aceptar la socialización de la miseria mediante el pedido de aumento de los planes sociales.”

Zanon es una experiencia que hizo aportes concretos a muchas de las categorías que siempre decimos cómo “tribunos del pueblo”, “hegemonía obrera”, “frente único obrero”, “bastión”, “centro de gravedad”, lucha defensiva y ofensiva.

La alianza obrera y popular que se llevó adelante desde la fábrica junto a los desocupados del MTD, a los pueblos originarios, la Comisión de Mujeres que se puso en pie en la fábrica, la unidad con la juventud estudiantil, todas las instancias de coordinación que se impulsaron, y la lucha política para que las centrales sindicales defiendan a estos trabajadores que estaban dando una respuesta concreta a la crisis y obligándolos a medidas de fuerzas para unir en las calles las peleas que dividían por arriba. La recuperación del sindicato y la creación de un nuevo estatuto (que está disponible en libro) que entre los puntos más destacados está la revocabilidad del mandato, que todos los trabajadores cobran lo mismo, y que al cumplir el mandato de un cargo se vuelve al puesto de trabajo que ocupaba.

Se destacaron dos debates: la política del PTS para el movimiento de desocupados contra el asistencialismo y por la unidad de las filas obreras y sobre el carácter y el método de la coordinadora del Alto Valle, contra el sindicalismo.

Muchos militantes, aportaron más ejemplos y reflexiones pero también dijeron que la experiencia de Zanon ha sido una gran inspiración para elegir dedicar su vida a la militancia revolucionaria.

En un momento Grace recordó que en una entrevista a Raúl para la película La Toma, su directora, Naomi Klein importante referentes del movimiento antiglobalización, le preguntaron si el fenómeno de Zanon había sido “una idea de su partido que hicieron una conspiración”, o si era “un proceso genuino y espontáneo de los trabajadores”.

Raúl respondió que “fue una combinación de factores. Se combinó una nueva generación de obreros que se plantaron para resistir (…) y un partido revolucionario que era parte del proceso”. Fábricas recuperadas hubo cientos, pero en Zanon el rol de los trotskistas fue determinante.

Finalizada la charla con un fuerte aplauso, muchos jóvenes y trabajadores se acercaron al stand del Instituto de Pensamiento Socialista Karl Marx (IPS) para comprar el libro. Se escucharon varias propuestas como juntarse a leerlo o intercambiarlo. Un importante aporte para las nuevas generaciones que abrazan las ideas de la revolución.

Las experiencias que hoy se llevan adelante, desde poner en pie la casaquinta para actividades políticas junto a trabajadores, mujeres y jóvenes, recorrer fábricas, el ferrocarril, tratar de rodear de solidaridad la lucha de las y los trabajadores de Siam, de Interpack y del Hospital Posadas organizando los barrios que lo rodean, planteando que la fuerza de la “marea verde” y de la juventud sea parte de esta experiencia, es el inicio de unir por abajo lo que dividen por arriba, es parte de esas tareas preparatorias en la construcción de un partido revolucionario, para los escenarios de mayores ataques, llegar preparados y esta vez vencer.







Temas relacionados

Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS)   /    Libros   /    Zanon   /    Zona Oeste del Gran Buenos Aires   /    Mundo Obrero

Comentarios

DEJAR COMENTARIO