Internacional

CONTRA EL GOBIERNO DE DUQUE

Se preparan nuevas protestas en Colombia tras el fracaso de negociaciones con el Gobierno

Este jueves en la noche finalizó la segunda reunión entre el Gobierno colombiano y el Comité Nacional del Paro sin alcanzar ningún acuerdo siquiera para iniciar un “diálogo”, y ya se han convocado nuevas acciones de calle. Las direcciones del movimiento desgraciadamente se siguen prestando a las dilaciones de Duque con sus “mesas de diálogo” pues ya se prepara otra reunión para el 11/12.

Milton D'León

Caracas @MiltonDLeon

Viernes 6 de diciembre de 2019 | 14:29

Hasta el momento la línea del Gobierno de Duque viene siendo dilatar los encuentros buscando patear todo para enero, sin embargo, los representantes del Comité Nacional del Paro, con la indignación en la calle y teniendo que presentar algo ante el pueblo, busca presionar para que salgan algunos acuerdos. Duque pide que cesen las movilizaciones sin soltar absolutamente nada más que vagas promesas sobre “conversaciones”.

Así las cosas, y a pesar del ambiente de fin de año, muy probablemente se continúen las movilizaciones tras ya dieciséis días de haberse desatado el primer paro nacional con fuerte contundencia con manifestaciones en todo el país, y los subsiguientes paros que han sido convocados, como el tercero llevado a cabo el pasado miércoles 4 de diciembre. Si bien lo llamado “paro nacional” no es tal en la medida que no se termina de paralizar la actividad del país y su forma más expresiva son las movilizaciones en las calles.

Tras la fracasada reunión de este jueves, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Diógenes Orjuela, declaró que “Hay un retroceso por parte del Gobierno que ha planteado que se llame una mesa exploratoria. Nosotros insistimos en que es una mesa de negociación entre el Gobierno Nacional y el Comité Nacional del Paro alrededor de los trece ejes planteados”. Y efectivamente así es.

El representante del Gobierno en esta reunión del jueves, Diego Molano, director del Departamento Administrativo de la Presidencia, declaró que "Es fundamental denominar esta mesa de exploración para poder conocer qué se discute, cuáles son los alcances y cuáles son los mecanismos para llegar a algunos resultados en este diálogo". Con una caradurez sin límite afirmaba que “cuando no se conocen a fondo los temas, sino solo los ejes temáticos, no hay otra manera de hacerlo”. En otras palabras, darle largas al asunto, como si no conocieran las demandas que plantea en las calles y que incluso muchas de ellas han sido planteadas en los llamados “13 puntos” que plantea el Comité Nacional del Paro. Y en eso se llevan el tiempo.

Mientras el Gobierno mantiene estas reuniones a la par continúa tramitando en el Congreso varias de las reformas que se rechazan y por las cuales se ha salido a manifestar desde hace dos semanas. Por ejemplo, ya desatada las movilizaciones, el pasado 25 de noviembre, el ministro de Hacienda de Colombia, Alberto Carrasquilla, firmó un decreto para crear la sociedad Grupo Bicentenario, un holding financiero estatal, que elimina el control directo del Estado sobre los dineros de las empresas financieras estatales para ser manejados por un conjunto de bancos privados. Así como también continúa avanzando en las reformas tributarias, laboral y pensional.

Otra discusión que sigue dilatada, siempre bajo el mismo esquema del “entretenimiento”, es la del probable aumento del salario mínimo. En mesas tripartitas, gobierno, empresarios y organizaciones sindicales, el Gobierno y las cámaras empresariales distraen en discusiones sobre “metodologías” e índices de productividad, todo para buscar no terminar dar nada o algún miserable aumento que no se condice con la carestía de vida. Parece una práctica habitual de prolongar todo tipo de discusiones, total a los de arriba el tiempo les sobra mientras que a los asalariados el salario no les alcanza y el tiempo de llegar a fin de mes les aprieta el estómago.

Si bien las direcciones sindicales critican estas dilaciones del Gobierno, se terminan prestando para ellas. Así se han comprometido para una próxima reunión el 11 de diciembre en el que presentarán "un documento a profundidad, de modo que el Gobierno pueda responder ante ellos". Todo esto, cuando el Gobierno y los del Comité del Paro ya se han reunido en cuatro oportunidades. La primera, que fue convocada por Iván Duque el pasado 26 de noviembre luego de la jornada del 21N, y otras tres en las que han estado presentes los delegados del Gobierno, que encabeza Diego Molano y exsindicalista Angelino Garzón que lo han traído de Costa Rica donde funge como embajador colombiano.

Es que, como hemos venido señalando desde La Izquierda Diario, si las movilizaciones luego del 21N no han pegado un salto mayor ha sido por el papel que juegan las direcciones sindicales y de los movimientos. En lugar de potenciar la lucha para derrotar el plan de Duque, lo que han venido haciendo es buscar acuerdos con el gobierno, en reuniones donde el Gobierno tiene destrezas para manipular.

Desgraciadamente las direcciones de las centrales sindicales y de los movimientos sociales han venido insistiendo en los acuerdos en una eventual negociación con el Gobierno que en poner toda la fuerza en las calles con una verdadera paralización nacional del país para derrotar el plan de ajuste que busca imponer Duque.

El profundo malestar en las calles expresado en las movilizaciones lo han venido utilizando como mecanismo de presión sobre Duque y no para derrotar toda su política antipopular y por la cual centenas de miles se han movilizado durante estos 16 días en todo el país. De tal manera estas direcciones han venido manteniendo una posición ambigua tienen una posición ambigua entre sentarse a la “mesa de diálogo” con un Gobierno que no tiene nada que ofrecer y la presión de las calles que los obliga a tener que convocar a nuevas acciones. De tal manera que, si bien públicamente dichas direcciones sindicales critican a Duque por sus política sociales y económicas, su ubicación viene siendo la de contener la situación ante el malestar de la calle tratando de evitar que Colombia vaya hacia un escenario parecido al chileno.

Ahora, tras el fracaso de la reunión del jueves, han llamado a nuevas protestas y movilizaciones, en particular el día en que se vote la reforma tributaria en el Congreso que tramita Duque, la que han denominado “la toma de Bogotá”, así como plantones a partir de este lunes en distintos lugares del país. Pero una nueva reunión con el Gobierno ya tiene fecha, el próximo 11 de diciembre.

El clamor del pueblo se ha puesto en las calles junto al conjunto de las demandas de los trabajadores y de la juventud colombiana. Conquistarlas no será mediante negociaciones con el Gobierno sino desplegando toda la fuerza social capaz de derrotarlo, avanzando en mayores niveles de organización, avanzando hacia una verdadera huelga general, levantando un verdadero plan de lucha para conquistar las demandas.







Temas relacionados

Iván Duque   /    Protestas   /    Colombia   /    Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO