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TRABAJADORES AUTOMOTRICES

Se cocina un golpe a los trabajadores de General Motors Silao

Los trabajadores en General Motors ni siquiera recuerdan cuándo fue la última vez que fueron convocados para elegir a sus representantes; décadas han pasado “representados” por cualquier personaje enviado por la CTM para cubrir el espacio de representante.

Jueves 9 de enero | 19:58

El sindicato Miguel Trujillo López aglomera en la planta de General Motors Silao a más de 6 mil trabajadores divididos en diferentes áreas de ensamble de automóviles, posicionándolo como uno de los más importantes en la zona del Bajío.

El sindicato está dirigido por la Confederación de Trabajadores de México (CTM) a través de Tereso Medina Ramírez, quién a sus 57 años es Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Metal-Mecánica, Sidero-Metalúrgica, Automotriz y proveedores de autopartes en general, de la energía, sus derivados y similares de la República Mexicana. Además de este puesto, ha sido parte de las filas del PRI. A través de este partido político, que carece de legitimidad y representación, ha ocupado curul como diputado en dos ocasiones en el Congreso de Coahuila. Diputado federal, presidente de la comisión del trabajo, ha sido también senador en el Congreso de la Unión.

Medina forma parte de una burocracia sindical de la CTM que se extiende por todo el país y que dedica su estructura y organismos a dirigir a miles de trabajadores por la senda del apaciguamiento, pactando con los patrones y gobiernos corruptos para despojar a los trabajadores de sus derechos y luchas legítimas.

Es así como, recientemente en sus redes sociales, el sindicato Miguel Trujillo ha anunciado cínicamente con el hashtag #SindicalismoResponsable, la integración de un grupo de personas que supuestamente se adhieren a la empresa. Es evidente que con estas publicaciones pretenden promover a dicha gente para formar parte de sus delegados y representantes a modo de dedazo, sin que los trabajadores que día con día dejan más de 12 horas en las líneas de producción tengan derecho a elegir.

Por lo tanto, la burocracia aliada de los patrones va a intentar una vez más imponer a personas afines a sus intereses para cubrir los puestos de dirección, es por esto que comienzan a presentar a sus nuevos integrantes que supuestamente se adhieren a la fábrica, cuando la verdadera intención es mediante un plumazo nombrarlos como parte de la estructura sindical.

No se generan elecciones libres en donde los trabajadores pudiesen votar por verdaderos compañeros que los representen, tampoco hay campañas o algún tipo de convocatoria que anuncie quienes serán la nueva planilla, únicamente de pronto son presentados e impuestos sin ningún tipo de democracia.

Es así como están cocinando un fraude e imposición por encima de la democracia obrera que debería de elegir cada dos años y que por supuesto ni siquiera anuncia fechas para este ejercicio.

Este es un método clásico de las burocracias sindicales por medio del cual le quitan los derechos sindicales a los agremiados, retirando completamente el rol original de un sindicato, el cual debería fungir como una estructura de coordinación y organización de los trabajadores para luchar por el mejoramiento de sus fuentes de trabajo a través de la lucha y medidas administrativas.

Burocratizando los sindicatos, quitándole a los laburantes su vida sindical y reduciendo el total del organismo a pagar la cuota sindical, la burocracia se convierte en una sanguijuela que únicamente cobra como si fuese derecho de piso sin otorgar nada beneficioso para las mayorías.

Así mismo, convierte al sindicato en un ente que se mira con ojos detestables para los trabajadores.

Esto no es ningún caso novedoso, los trabajadores en General Motors ni siquiera recuerdan cuándo fue la última vez que fueron convocados para elegir a sus representantes; décadas han pasado “representados” por cualquier personaje enviado por la CTM para cubrir el espacio de representante.

Estos representantes no han hecho absolutamente nada por los trabajadores, cumplen con un rol meramente burocrático, pasan a formar un mueble extra en las oficinas sindicales y sólo se les ve tomando palabra para darle garantías a la patronal sobre la explotación de los sindicalizados, quienes son despedidos injustificadamente, lesionados sin ningún tipo de apoyo, súper explotados y nunca representados.

Así es el caso de los despedidos injustificadamente de GM el año pasado por alzar la voz en contra de estas pésimas condiciones laborales. Trabajadores y trabajadoras que buscaron en el sindicato algún tipo de apoyo y que únicamente consiguieron negativas y puertas cerradas.

Las y los compañeros que forman parte de la organización de trabajadores Generando Movimiento se mantienen en pie de lucha desde mediados del año pasado, exigiendo con firmeza la reinstalación de los despedidos injustificadamente, llamando al resto de los agremiados a organizarse para recuperar su sindicato.

Es por esto que, así como estos despedidos se organizan y siguen en lucha, los trabajadores dentro de la planta deben comenzar a prepararse para las próximas elecciones y revisión contractual que se avecinan, para poder exigir con la gran fuerza que tienen una representación verdadera que ponga un alto a Tereso Medina y sus secuaces para poder finalizar con la usurpación de su sindicato, retomarlo para la verdadera democracia y ponerlo al servicio de los miles de trabajadores de General Motors Silao.

La organización independiente de los trabajadores dentro del complejo Silao, donde discutan cómo defender sus condiciones laborales, enfrentar el abuso patronal y de la burocracia de la CTM es la única manera para luchar por la reinstalación de los compañeros despedidos, reducción de horarios de trabajo y alza en el salario por un trabajo digno.







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