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ADMINISTRACIÓN TRUMP

Scaramucci, la estrella fugaz que sólo brilló diez días en la Casa Blanca

El flamante director de comunicación despedido por desautorizar a funcionarios de la Casa Blanca, mientras Trump niega el caos de su gobierno.

Martes 1ro de agosto | Edición del día

Otra expresión de la crisis política de la administración Trump se hizo patente este lunes 31 de julio con el anuncio del despido de Anthony Scaramucci, quien había asumido el 21 de este mes como director de comunicación de la Casa Blanca.

La portavoz Sarah Huckabee, nombrada tras la salida de Sean Spicer hace unos días declaró este lunes que “el presidente sintió que los comentarios de Anthony fueron inapropiados para una persona en esa posición”.

Scaramucci parecía que se iba a convertir en uno de los hombres fuertes de la administración Trump. En su breve paso por el gobierno estadounidense provocó varias bajas: el jefe de gabinete Reince Priebus, el portavoz del presidente Sean Spicer y Michael Short, del equipo de prensa que dimitió el pasado 25 de julio de 2017 luego de enterarse por medios era sospechoso de las filtraciones a los medios desde la Casa Blanca en torno a la trama rusa.

El ex director de comunicaciones, que respondía directo a Trump y se había negado a recibir órdenes del ex jefe de gabinete Priebus, reestableció las ruedas de prensa televisadas diarias, una práctica que había sido suspendida por Spicer.

El último acto de su escena fugaz fue la entrevista con Ryan Lizza, de la revista The New Yorker, irritado luego de ver que éste publicara que Scaramucci había cenado esa noche con el presidente, la primera dama, el presentador de Fox News Sean Hannity y el exejecutivo de Fox News Bill Shine.

El motivo: exigió saber quién le filtró la noticia de la cena, porque su principal objetivo era parar las filtraciones a la prensa desde la Casa Blanca, ya que las mismas han provocado en gran medida la crisis del gobierno de Trump en relación con el llamado Rusiagate.

Scaramucci lució un lenguaje particularmente grosero, y habló en forma despectiva de varios funcionarios del gobierno, particularmente de Priebus y de Steve Bannon.

Esa verborragia que abonó a desautorizar a sus colegas y exhibir la crisis de Trump le costó el puesto, una decisión que se vio obligado a tomar Kelly, el nuevo jefe de gabinete.

No siempre había estado alineado con Trump. Antes de unirse a su campaña, Scaramucci llamó a Trump “anti-americano”. También había declarado en Fox Business en agosto de 2015: “Te diré de quién será presidente, puedes decirle a Donald que dije esto: la Asociación de Acosadores del Condado de Queens”.

La vertiginosa rotación de personal en el gobierno de Trump es uno de sus sellos de fábrica, aunque el magnate devenido presidente lo niegue una y otra vez. El despido de Scaramucci es otro capítulo de la crisis política y la inestabilidad de la nueva administración republicana, que sólo lleva siete meses en el poder.








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