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ENTREVISTA

Sarita Torres: “Hay que seguir saliendo a la calle como en los 70”

Una recorrido por la trayectoria de la activista, sexóloga, fotógrafa y militante setentista. Hoy sigue luchando por la separación de la Iglesia del Estado y el aborto legal, libre, seguro y gratuito.

Tomás Máscolo

@PibeTiger

Sábado 22 de septiembre | 17:59

Sara Torres: “Hay que seguir saliendo a la calle como en los ´70” - YouTube

"Nos vimos por última vez, en compañía de Sara Torres, en una cantina de La Boca. Un recuerdo imborrable: frágil, con bastón, el poeta subversivo y activista antipatriarcal sonreía con ternura a unos niños que jugaban dentro de la cantina".

Osvaldo Baigorria sobre Néstor Perlongher

Una mujer que logró captar las fotos de la película. No se puede pensar en Néstor Perlongher sin asociarlo con Sara. Fotógrafa de sus trabajos acerca de la prostitución masculina, compinche epistolar en las épocas de exilio y feminista desde la segunda ola.

Además de activista feminista es sexóloga. Fue madre desde muy joven. Trabajó como técnica pedicura y en el SMATA para mantener su independencia económica. Estudió un tiempo en la Facultad de Ciencias Económicas en la Universidad de Buenos Aires y en 1967 se recibió de “Consejera Humanista Social” en la Facultad de Eugenesia Integral y Humanismo, de la Universidad del Museo Social Argentino. También realizó estudios en la Sociedad Argentina de Sexología y un Postgrado en Sexología en la Facultad de Medicina de la UBA en el año 1975.

Desde 1986 fue una activa organizadora de los Encuentros Nacionales de Mujeres. Su trayectoria es vasta. Entre muchos de los espacios que ocupó, fue miembro fundadora de la ATEM (Asociación Trabajo y Estudio de la Mujer). Participó de Lugar de Mujer, Grupo Política Sexual, Asamblea Raquel Liberman (Mujeres Contra la Explotación sexual), Red Nacional de Prevención de la Violencia Doméstica y la Red Internacional Contra la Explotación sexual. Además fue presidente de la Red No a la Trata, fundada a principios de 2004.

En primera persona

“Antes de estar en el PST yo estaba en la Unión Feminista Argentina, un grupo al que se acercaron compañeras del PST, que armaron una organización dentro del partido llamada Muchachas. Se sacaba una revista muy linda y trabajamos en común haciendo proyecciones, grupos de estudio, volanteadas. Trabajamos juntas el tema de los anticonceptivos, cuando en el año 1974 se prohibió la difusión y venta de anticonceptivos en todo el país por una ley de Perón y López Rega. A partir de ese decreto, tuvimos muchos problemas, incluyendo detenciones. Y después yo me integré a ese grupo de mujeres del PST”, recuerda Sara en una entrevista realizada en el 2003 por Malena Vidal.

Las décadas pasaron, pero sus huellas quedaron. “Para el año 1975 hicimos un Frente de Lucha por la Mujer que incluyó a varios grupos feministas y también al grupo que en ese momento se llamaba Asociación de Mujeres Socialistas. Trabajamos por el Año Internacional de la Mujer para instalar todos los temas que nos parecían importantes, incluyendo el derecho al aborto y la anticoncepción. Siempre tenemos posiciones distintas con respecto al trabajo de la mujer en el hogar. En esa época se discutía si tenía que ser remunerado o no. Para eso hicimos una investigación muy interesante, en la que descubrimos que el reemplazo de todas las actividades que hacía un ama de casa, madre de dos hijos que van a la escuela, en ese momento a valores del mercado, tenía un costo de 1200 dólares”, recuerda.

Una de las pocas apariciones públicas del Frente de Liberación Homosexual fue el 30 de abril de 1973. Casi un mes antes, Héctor Cámpora se había presentado en las elecciones como candidato a presidente de Argentina por el FreJuLi, ganándolas con más del 49.5% de los votos. La mayoría de las agrupaciones que pertenecían al FLH creyeron que con el peronismo iba a cambiar la situación para la diversidad sexual. Pero lejos de eso, meses después debieron pasar a la clandestinidad y enfrentarse al terrorismo de Estado de la Triple A, bajo el gobierno de Isabel Perón, el resto de la historia ya es conocida.

Sexo y revolución

Lo primero que se ve en el departamento de Sara Torres es una foto de Perlongher, una que nunca se vio porque a él no le gustaba fotografiarse. La historia del Frente de Liberación Homosexual, también ocurrió en este departamento ubicado en la calle Defensa en el barrio de San Telmo.

Ambos debatían sobre sus visiones políticas que fueron acompañadas de la militancia permanente. Para ella fue de la mano de la fotografía. Para Néstor, de la poesía. La cuestión de clase también tuvo mucho peso. Néstor no nació en una cuna de oro y la casa de Sarita fue su refugio.

En ese mismo departamento se leyó por primera vez el poema “Cadáveres”, que está en el libro “Alambres”, el mismo recibió el premio Boris Vian, concedido por un grupo de escritores entre los que estaban Héctor Libertella, Tomás Eloy Martínez y Nicolás Rosa. Sintetizó como nadie la época de la posdictadura y cambió radicalmente la sensibilidad literaria.

Desde 1976 hasta su muerte en 1992, Perlongher fue más allá de los límites establecidos. Se constituyó en un gran intelectual que incluso pregonaba la desconfianza hacia la Academia. Anteponía la pasión y el deseo contra lo solemne y la mirada seria.

Lo importante del recorrido de Perlongher, es que a él siempre lo acompañó no sólo la fotografía de Sarita sino su contención. Ellos supieron darle un significado a lo que significa la camaradería.

“Todavía hay que salir a la calle”

A sus casi 20 años leyó el “El segundo sexo” de Simone de Beauvoir, lo que significó un primer paso en el feminismo. Hoy sigue en ese mismo camino. En sus paredes se pueden ver las autores Rosa Luxemburgo, Alexandra Kollontai, tienen su espacio en su inmensa biblioteca.

La conversación fluía, pero su nieta interrumpe la entrevista. Sara corta el teléfono y cuenta que la joven “sola decidió ser feminista”. Sara, sigue llamando a salir a la calle, cree que es fundamental la separación de la Iglesia del Estado porque es una institución que se opuso históricamente al derecho a decidir.

Sara mira por la ventana, hablamos del 8 de agosto, de cómo 38 senadores decidieron por sobre la vida de miles de jóvenes que habían inundado las calles con sus pañuelos verdes. Mientras se enoja con Bergoglio, se toca el collar que se puso y mostró orgullosa ya que tenía un dibujo con el símbolo de la mujer.

La realidad cambió. Ella lo sabe y sigue peleando también contra la estigmatización hacia las personas con HIV. Después de la degradación del Ministerio de Salud a secretaría, presentó su renuncia Sergio Maulen, titular de la Dirección de Sida, Enfermedades de Transmisión Sexuales, Hepatitis y Tuberculosis. Se confirmó que el Ministerio de Salud es una de las carteras alcanzadas por esa reducción: quedó como secretaría y dependerá del Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de la antiabortista y amiga de Bergoglio, Carolina Stanley.

“Lo personal es político”, proclamaba Kate Millet en los años ‘70. Hoy también. Conquistas como la Ley de Matrimonio Igualitario o la Ley de Identidad de Género, eran impensadas para aquellos militantes que se atrevieron a salir de la oscuridad del clóset y penetrar cada espacio de la vida pública. Es nuestra tarea retomar su espíritu valeroso y disruptivo para ponerlo al servicio de las nuevas batallas que se avecinan y finalmente, liberar a la sociedad de todas sus cadenas.







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