SOBRE EL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL DE LA OBRA SOBRE EL RÍO CARAPÉ

De la lectura del estudio de impacto ambiental de la obra sobre el Río Carapé desarrollado en la reserva de Ascochinga (sitio ENIC), surgen muchas dudas y, las mismas y reiteradas preocupaciones que nos aquejan cada vez que se proponen “soluciones” para la crisis hídrica característica de nuestro sistema.

Jueves 9 de junio de 2016 | 10:10

Lo primero que se visualiza es la falta de datos y la caracterización precisa del sistema tanto en términos geomorfológicos, hidrológicos y biológicos y sociales. Podemos mencionar por ejemplo que el modelado hídrico del dique se hace en base a imágenes satelitales y parámetros hidrológicos que no están detallados en el texto. El estudio además carece de datos a campo sobre el comportamiento del caudal del río (hay una única medición de caudal realizada el 11 de noviembre de 2015), tiene una sola toma de datos sobre la calidad del agua, y para caracterizar el suelo se realizó una sola transecta a ambos lados de donde se ubicaría el paredón del dique. Por otro lado, muchas de las observaciones a partir de las cuales se extrapolan conclusiones generales, se realizan en base a dos “recorridas” (Resumen ejecutivo, página iv y sección 4.1.5, página 51) sin aclarar metodologías precisas ni criterios a tener en cuenta para el relevamiento de datos. Por ejemplo se indica que en el área de estudio la fauna es escasa (sección 4.3.2, página 58) algo inverosímil teniendo en cuenta el tiempo destinado al trabajo de campo de este EsIA. Por otra parte no se brindan datos cuantitativos o geográficos sobre la vegetación que va a ser afectada por la obra, insumo fundamental en este tipo de estudio.

Oportunamente el informe aclara en la sección 4.4.3 (pag. 75), “Se enfatiza la necesidad de ampliar el análisis hidrológico hacia puntos críticos más abajo” y finaliza diciendo: “queda por lo tanto, planteado como imperioso para un análisis eficaz y relevante de la situación el estudio de dichas cuencas y la definición de los caudales límites aceptables para la real regulación de las cuencas en los verdaderos puntos de interés”. Las conclusiones de esta sección son muy claras, a partir de los datos muestreados no se puede predecir cuál será el comportamiento del embalse, ni asegurar que este garantizará una regulación eficiente de las crecidas. Por otro lado, en la sección 4.6.3 (pag. 68 y 69) sobre la calidad de agua se menciona: “Las condiciones encontradas al momento de la toma de muestras, el caudal de sedimentos transportado por el curso de agua es prácticamente nulo, lo que permite suponer que el transporte ocurre sólo en eventos de crecidas puntuales, sin embargo por el tamaño de los clastos vislumbrados en la visita se pueden inferir que tales eventos tienen competencia para movilizar bloques importantes”… De esto se desprende que a partir de este estudio no se puede calcular cómo va a ser el proceso de colmatación (entarquinamiento) del embalse ni cómo la presencia del embalse va a afectar la calidad del agua. Más aún cuando se cita en el mismo estudio (sección 4.1.5 página 53) que en el sitio de la obra se observan intensos procesos erosivos y el río presenta una tasa elevada de transporte y sedimentación

Es claro que un análisis detallado del informe de impacto ambiental necesita de un grupo interdisciplinario y de tiempo dedicado al mismo. Sin embargo, de la lectura de la información provista por el estudio de impacto ambiental surgen muchas dudas de cómo a partir de la poca información existente se puede afirmar que la construcción del embalse generará un impacto POSITIVO.

Con todo, más allá de este estudio puntual sobre uno de los cuatro micro-embalses que se pretenden hacer para regular el sistema de crecidas del río de Jesús María, hay cuestiones de fondo muy importantes, que queremos destacar.

El primer punto fundamental es que no se puede evaluar eficaz y eficientemente una obra puntual sino se tienen en cuenta todas las obras sugeridas y menos aún sin tener en cuenta otras alternativas de manejo posibles. Dentro de esas alternativas vemos imperioso mencionar: a. evaluar los mejores lugares para construir las obras, b. considerar la posibilidad de mudar la población de Jesús María que hoy tiene sus casas construidas en zonas inundables (tanto en crecidas promedio como bajo eventos excepcionales como lo sucedido el 15 de febrero del 2015) y c. evaluar la posibilidad de la NO OBRA, y así “proteger las cuencas de captación”.

En segundo lugar, es fundamental recordar que antes de cualquier intervención en la cuenca es necesario evaluar sus efectos sobre tres factores principales a. la disponibilidad de agua en la temporada seca; b. la regulación de las crecidas y c. la calidad del agua para el consumo. No nos podemos olvidar que poco tiempo atrás de la gran crecida sufrida el 15 de febrero de 2015, estábamos repartiendo agua en camiones a localidades que no tenían agua, contando cuánta agua teníamos en el dique de La Quebrada que había llegado a su mínimo histórico de -15 m y el estado prometiendo obras para garantizar el suministro de agua a distintas localidad. No podemos decidir qué hacer o no en función del último evento ocurrido, tenemos que planificar a mediano y largo plazo y evaluar cualquier intervención en la cuenca en función de los tres factores señalados aquí.

Por otro lado, es claro que cualquier intervención en la cuenca condiciona su dinámica. Son muchos los ejemplos en el mundo que demuestran que maximizar la protección de las cuencas de captación con especial énfasis en la protección de sus riberas, ha sido la mejor estrategia de manejo para garantizar agua en la temporada seca, una mejor regulación de las crecidas y buena calidad de agua para el consumo. Entre los ejemplos más remarcables se encuentran el de la Ciudad de Nueva York, quien después una evaluación integral comprobaron que invertir en la protección de sus cuencas (comprando tierra y brindando incentivos de protección a los dueños) era más eficiente y eficaz que construir diques (Link 1). Reino Unido (Link 2) y Estados Unidos (Link 3) tienen un sistema de monitoreo y manejo integral de sus ríos, y la lista puede seguir. Además podemos rescatar otros dos ejemplos muy ilustrativos que demuestran que proteger y restaurar las cuencas es tan beneficioso que incluso vale la pena desarmar diques, canales y transformar un pavimento en un espacio verde. En la península de florida desde hace unos años se desarrolla el proyecto de restauración del río más largo del mundo (Link 4). El proyecto se desarrolla sobre el río Kissimmee que nace en el lago Kissimmee y termina en lago Okeehobee después de recorrer durante más de 150 km una zona de llanuras inundables. La historia de este proyecto es interesante, durante el año 1947 se produjeron intensas lluvias que dieron como resultado una inundación sin precedentes. Después de este evento el estado decidió construir un canal (C-38) de 90 Km de largo por 90 m de ancho y 9 m de profundidad y 6 represas para manejar el nivel del mismo. La obra fue construida entre 1960 a 1971. Sin embargo después de muchos estudios se dieron cuenta que habían destruido un ecosistema sin sentido, y que era preciso recuperarlo. En años posteriores comenzó este proyecto de restauración (Kissimmee River Restoration) que se está desarrollando a cargo de un grupo interdisciplinario de científicos y técnicos. Los principales trabajos constituyen en el relleno del canal y la destrucción de las represas. En otro lugar del mundo, en la ciudad de Seúl, se encuentra el río Cheonggyencheon (antes denominado Gacheon) (link 5). En la parte central de la ciudad de Seúl y para fines del año 1976 el río fue cubierto por concreto y además arriba de él se construyo una ruta elevada de 5.6 km y 16 m de ancho. Sin embargo, entre el 2003 y 2005, 10 km de este macizo de concreto fueron completamente transformados, dando comienzo al proyecto restauración (Cheonggyecheon Stream Restoration Project). Hoy este tramo de la ciudad es uno de los principales atractivos turísticos y económicos de la ciudad. Ha mejorado la calidad de vida de las personas que viven allí, reduciendo la temperatura y mejorando la calidad del aire de la ciudad. Además este pequeño proyecto puede sostener una gran inundación de 118 mm/h.

Volviendo a la obra en cuestión y después de lo planteado, nos deberíamos preguntar, bajo qué circunstancias deberíamos permitir esta intervención sobre un área protegida. Nuevamente esto sólo se puede responder si hay una evaluación integral del sistema, pero lo planeado arriba nos indica que debería ser la alternativa menos deseable.

Muchas son las personas que vienen desde hace años reclamando por un manejo integral de las cuencas de la provincia de Córdoba. Es claro entonces que la evaluación parcial de cualquier intervención en las cuencas de captación, va en contra del manejo integral de las cuencas.

En el mundo durante décadas pasadas se construyeron sin evaluaciones serias miles de represas y canales a fin de contener crecidas y proveer agua, los resultados han sido claramente negativos en muchos casos tanto en términos económicos como en sociales.

Es fundamental entender que el manejo integral de nuestras cuencas de captación requiere de un cambio de un análisis y manejo estrecho hacia un manejo integrado que comprenda la conexión entre acciones humanas y el cambio en la calidad del río. La tendencia mundial es muy clara en este sentido, es imperioso que el estado evalué de forma eficiente y eficaz cualquier intervención en nuestras cuencas.

Bibliografía de referencia
Poff, N. LeRoy, et al. "The natural flow regime." BioScience 47.11 (1997): 769-784.

Karr, James R., and Isaac J. Schlosser. "Water resources and the land-water interface." Science 201.4352 (1978): 229-234.

Ponette-González, Alexandra G., et al. "Managing water services in tropical regions: From land cover proxies to hydrologic fluxes." Ambio 44.5 (2015): 367-375.

LINKS citados
Link 1. Programas de conservación de la Ciudad de Nueva York www.nyc.gov/html/dep/html/ways_to_save_water/index.shtml

Link 2. Reino Unido
www.therrc.co.uk

Link 3. Estados Unidos
www.americanrivers.org

Link 4. Kissimmee
http://www.ces.fau.edu/riverwoods/kissimmee.php

link 5. Cheonggyecheon Stream Restoration Project
http://landscapeperformance.org/case-study-briefs/cheonggyecheon-stream-restoration LINKS DE INTERES
Restauración de ríos y prevención de inundaciones. el ejemplo del orbigo https://youtu.be/YdsRnOG6jX0

Demolición de presas en telediario TVE1 https://youtu.be/SyI6J813eUI

Ejemplo de manejo integral de Cuenca en sud africa, Working for water.
www.wfw.org.za

Autores:
Melisa A. Giorgis1, Daniel Renison2, Ana M. Cingolani1, Jorge Strelin3, Federico Kopta4, Diego E. Gurvich1 y Juan M. Rodriguez2
1 Ecosistemas argentinos; Cátedra de Biogeografía, Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, UNC; Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, UNC – CONICET
2 Ecosistemas argentinos; Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas, Centro de Ecología y Recursos Naturales Renovables (CONICET – Universidad Nacional de Córdoba).
3 Instituto Antártico Argentino Convenio DNA - Centro de Investigaciones en Ciencias de la Tierra (CICTERRA). Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales-UNC.
3 Foro Ambiental Córdoba.







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