Cultura

HISTORIAS DEL POP

Roxette: baladas en tu corazón. Parte II

En esta segunda y última entrega compartiremos su gira más exitosa, el pico más alto del dúo catapultándolos a la fama mundial, su álbum más rockero, su faceta experimental, la enfermedad de Marie, sus 10 años de ausencia y la vuelta al ruedo.

Viernes 5 de mayo | Edición del día

Roxette en 1992 estaba en la cúspide de su vertiginosa carrera. El tan aclamado “Tourism”, a pesar de que es considerado un disco de estudio, es en realidad un collage de canciones grabadas en vivo, otras en cuartos de hoteles y algunas en estudio en la vorágine de ese año.

De las “nuevas” se destacan How do you do, otro de los tantos hits de radio. Fingertips grabada en Rio de Janeiro, que es rockera y rítmica, con Per a la cabeza, quien canta casi toda la pista manejando buenos tiempos junto a Marie. La mandolina y las guitarras de Jonas Isacsson se destacan notablemente en The heart shaped sea, otra vez con la voz líder de Gessle.

Here comes the weekend está llena de optimismo y frescura. Como en casi todo el disco, Per Gessle se hace cargo de la parte vocal con los coros de Fredriksson (gran base particularmente en esta pista), mientras que Vicki Benckert nos deleita con su acordeón. Queen of rain cierra el álbum suavemente. Bo Eriksson nos endulza los oídos con su oboe introductorio (y en casi toda la canción) que es lenta, relajante y mágica. Como salida de una lámpara de Aladino.

Marie cantando en su clásico barítono, con Per de fondo desprendido y suelto en la épica “Reina de la lluvia”.

En 1994 el grunge estaba en su momento de mayor expansión, mientras el britpop comenzaba un auge que duraría un buen tiempo. En este contexto sale Crash! Boom! Bang! siguiente disco de estudio, el cual contiene una dosis más rockera que los anteriores. El crecimiento de la banda se ve impulsada por su nivel de composiciones diversas aunque ya sin tantos ganchos melódicos, que son el fuerte del duo.

Place your love nos recuerda a The Beatles, con un sonido Magical mistery tour de armonías vocales bien armadas. Do you wanna go the whole way es sumamente atractiva con un ritmo de medio tiempo, una joyita en el puente y una breve sección de acústica para condensarla con el resto del tema. La misma tónica para The first girl on the moon con arreglos mas prolijos y otro puente, esta vez con armónica que la transforma casi en una country-pop. Sutil y bella por donde se la escuche. De todos modos la estrella del álbum vuelve a ser una de las clásicas de Roxette. Sleeping in my car, con una melodía fresca, llena de guitarras, bien rockera, avasallante y con un sonido bien noventoso. El videoclip fue uno de los mas costoso de todas sus producciones.

A final de la década, luego de cinco años de no entrar a los sets de grabación, se despachan con Have a nice day, su proyecto más “ambicioso”, que sigue mostrando el vuelco de la banda hacia nuevos sonidos, esta vez fundamentalmente los electrónicos, que hacían furor para esa época. Con un guiño al Ray of light de Madonna, el dúo sueco quiere ser original y su esfuerzo es grande, sin embargo pierden su fuerza natural y el disco baja en calidad e intensidad. De todas maneras los ritmos de baile en algunos de sus temas, sumados a la versatilidad y destreza de combinaciones de sonidos, convierten a éste en su álbum más experimental, dándole un buen espaldarazo.


Roxette en Argentina presentándose a cancha llena en Velez. Sudamérica fue todo un suceso para el duo escandinavo.

Wish I could fly es una de las mejores letras del muchacho de Halmstad, además de ser la gran balada comercial del disco. Las líneas de bajo marcan toda la canción y la batería inicial está influenciada por el sonido brit a lo Oasis. En el estribillo la doncella de Ossjo canta una y otra vez: “Soñaba que podía volar afuera en el cielo, sobre esta ciudad, siguiéndote a ti. Sobre los arboles, subtes y autos. Intento encontrar quién eres realmente”.

Waiting for the rain es el debut compositivo de Fredriksson. Stars es osada, arriesgada, algo completamente ajeno a todo lo que venían probando, con un sonido rápido, muy electrónico y con un coro de niños para alquilar balcones.

Anyone es el punto más alto del disco. Una balada dramática y desesperante, con un estribillo emocionadamente trágico. “Alguien que tenga un amor cercano a este. Que sepa lo que estoy diciendo. Alguien que quiera hacer un sueño realidad. Que sepa cómo me siento. En todo lo que pienso es en vos y yo. Haciendo las cosas que quiero hacer”, así arranca esta desgarradora pieza.

Beautiful things tiene grandes arreglos orquestales. Marie está en el cielo cantando deliciosamente y Per en los coros es una maravilla, gran final para este disco.

Caida y otra vez de pie

El nuevo milenio encontró a Roxette con un nuevo disco bajo la manga. La calidad musical venía bajando a medida que la banda envejecía, con un sonido gastado y repetitivo por momentos, luego de décadas de ganchos melódicos y baladas del corazón. El desenlace de esto fue Room service, la más baja producción de la banda hasta ese momento, que contiene elementos electro-pop en muchos de sus temas. Pero lo peor estaría por venir. En el otoño de 2002 comenzaron los mareos, el debilitamiento físico. Fueron días difíciles para la intérprete de Joyride, quien de pronto comenzó con episodios en los cuales no podía hablar. Rápidamente se le diagnosticó el tumor cerebral que la obligó a someterse a una delicada operación e iniciar un largo camino hacia la recuperación.

La guerrera nórdica se pone de pie nuevamente

Durante los cinco años siguientes, Marie debió aprender a leer, a contar nuevamente y algunas de sus funciones motoras se vieron afectadas. Poco a poco los avances en su recuperación comenzaron a mezclarse con la música, bastión fundamental en el proceso de curación. Sumado a la música, Marie comenzó a dibujar, y así ambas terapias alternativas empezaron a contribuir en su recuperación. A partir del 2009 la banda comenzó a trabajar en un nuevo disco que tardaría en llegar 10 años desde Room Service. Asi nació Charm School, que fue lanzado en 2011. Este álbum vuelve a los orígenes pop de los suecos y los levantan nuevamente. Está lleno de guitarras distorsionadas y eso se percibe en sus dos primeros tracks. Way out y No one makes it on her own, que es la balada que vuelve a poner de pie a la guerrera nórdica. Natural, descarnada y con sentimientos auténticos.

Speak to me es un deja vu de Perlas de pasión. Desafiante con un toque electrónico. Dream on es toda de Per con guitarras acústicas sonando. Una canción folk a lo Tom Petty. My own way tiene una progresión musical muy buena con un instrumental épico y un sonido R.E.M. Los diez años de ausencia los hizo tomar impulso y decir “acá estamos de vuelta”. Los efectos electrónicos siguen presentes con guiños a clásicos de los sesenta. Es un buen disco de regreso, a pesar de no tener genialidades y mantenerse en esa burbuja melódica que los mantiene vivos.

Porque hay algo en tus ojos que nos une… algo que se parece a tu cara, tus labios, tu sonrisa se ve tan sola.

En 2012 siguieron la progresión de Tourism lanzando un disco de las mismas características: canciones grabadas en estudio, actuaciones en vivo, y otras joyas grabadas en habitaciones de hoteles, con el agregado de algún material inédito de la banda. Acá podemos destacar Me & you & Terry & Julie que tiene algunos toques sesentosos psicodelicos y un sonido a lo The Doors con armonías bien elaboradas. En Lover lover lover sobrevuela el alma de George Harrison. Turn of the tide es la balada del álbum con una sección de cuerdas memorable. Touched by the hand of god tiene arreglos ochentosos que nos retrotraen a sus primeras épocas. Easy way out es comandada vocalmente por Gessle (como en casi todo el álbum), balada acústica con toques folk. Con este trabajo los suecos completan la otra cara de aquel collage lanzado 20 años antes.
"Para mí, el punto de partida ha sido siempre escribir canciones para la voz de Marie. Tiene una habilidad especial para hacerte creer cada palabra que canta y por eso da vida a las historias", comenta Per.

Se fueron de los escenarios como banda pero al mismo tiempo nos dejaron Good karma, su última placa que es potente, dinámica, electrónica, compacta y de gran producción.

No debe haber sido amor... sera amor para toda la vida.








Temas relacionados

Santa Fe   /    Música   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO