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Roxette, baladas en tu corazón

Fueron la banda madre de las baladas durante los ochenta y noventa. El año pasado le pusieron punto final a sus giras debido al deterioro físico de su cantante Marie. Compartimos la historia de estos suecos que cumplieron más de 30 años de actividad.

Martes 25 de abril | Edición del día

“La noticia llegó en abril, cuando Marie fue al médico. Yo sabía que Marie tenía problemas con la memoria a corto plazo, y por lo tanto nunca sería capaz de cantar las nuevas canciones en directo, así que durante la grabación ella cantaba algunas frases de una sola vez”. Esas fueron las palabras de su compañero luego de la grabación de su última placa (Good Karma 2016). Y continúa apuntando el creador de melodías grandiosas: ”Yo sabía que ese día llegaría tarde o temprano, ya que ella fue empeorando de la pierna y al final apenas podía andar y mantenerse de pie y ya no podía centrarse en cantar”. Esas fueron las ultimas noticias de la banda sueca más popular desde los tiempos de ABBA, y que llegó a conquistar el planeta entero vendiendo alrededor de 75 millones de discos en todo el mundo.

Vos y yo (el dúo)

En 1985 Marie Fredriksson y Per Gessle eran considerados como la mejor cantante y el mejor compositor del momento en Suecia, así decidieron unirse para dar forma a Roxette.

Su primer disco bajo fronteras escandinavas, Pearls of Passion (Perlas de pasión) tiene ritmo, frescura y un sonido bien característico de los ochenta con gran frecuencia de sintetizadores. Sin embargo, este álbum debut no tuvo gran repercusión fuera de los países nórdicos (a excepción de Canadá) debido a su nula difusión.

Aquí encontramos un sonido dance-pop influenciado por la época con “perlas” como Secrets that she keeps que comenzaría a ser la receta del dúo con las famosas segundas voces. La formula se repite en Neverending love (Amor sin fin), primer sencillo lanzado por la banda. La lluvia de baladas llega a su punto más caliente con From one heart to another (de un corazón a otro). “Pensé que nunca sabría la hora de verte, dos personas se convirtieron en una, pensando como una”.

El dúo llega a su química más alta de conexión en esta bella canción con una atmósfera única. El final del disco culmina con las más destacadas interpretaciones vocales de Marie, que nos revelan una voz privilegiada y registros tan altos que emocionan. Por un lado la enérgica Like lovers do y por el otro la oscura So far away. Mientras tanto, en 1987, ya consolidados en Suecia, tocaban en festivales para 100.000 personas.

Fue Gessle quien convenció a Fredriksson para formar Roxette. Él tocaba en una banda new wave llamada Gyllene Tider, mientras que ella venía lanzando álbumes en solitario. Fue el representante de ABBA quien decidió unirlos y potenciarlos.

So far away. Esta versión acústica fue grabada en un hotel de Buenos Aires en 1992. Las líneas de apertura interpretadas por Fredriksson son notables. “Estás tan lejos / Tan lejos / Me dejaste / Me dijiste que te quedarías. Nunca dijiste adiós Y sigo preguntando por qué / Sigo preguntándome cómo / Oh, ven a mí ahora”. Las letras de Roxette siempre mostraron un costado de soledad, desesperación y decepciones al corazón.

Los suecos no solo son una banda pop. Esta versión de Like lovers do en vivo tiene un poderoso riff de guitarra. La banda en vivo sonaba mucho mas rockera que en estudio.

Escucha a tu corazón

Ya para 1988 los Roxette estaban pisando fuerte en el mercado europeo, y el nuevo disco Look Sharp! los consagraría en el viejo continente. Las radios estadounidenses tardíamente (un año después) empezarían a pasar el tema The look casi de casualidad, y pronto se convertiría en el primer número 1 de la banda en tierras americanas. Con sintetizadores lisos y buenos ritmos de batería el disco arranca a toda potencia con esta canción optimista y enérgica. Definitivamente, esta carta de presentación es powerpop en su estado más puro (eso puede escucharse en la joyita de estudio Tourism de 1992). El álbum prosigue con la balada Dressed for success, donde Gessle se destaca en su guitarra con un riff adictivo. Mientras tanto, los escandinavos siguen con las recetas de baladas gigantescas. Paint es funky, con una gran línea de bajo. Por momentos tiene un estilo Thriller de Michael Jackson con el sello de la banda. Los coros y los agudos de Marie son la perlita.

Dangerous vuelve a ser un tema rocoso y con un rock escondido bajo la capa pop que marca a la banda de principio a fin. El solo de armónica de Jalle Lorensson en este track es fantástico, combinado con el slide en la guitarra de Janne Oldaeus y con un video clip ambientado en la ruina del castillo de Borgholm, situado en la isla de Öland, en Suecia del sur. Ambiente medieval precioso para un concierto.

El cierre con Listen to your heart, otro número 1 en los Estados Unidos y la consagración con una de las mejores baladas de los ochenta. Piano introductorio, guitarras, coros y una voz desgarradora y suplicante. Un clasico. “Listen to your heart when he’s calling for you / Listen to your heart there’s nothing else you can do / I don’t know where you’re going and I don’t know why / But listen to your heart before you tell him goodbye.” "Escucha a tu corazón cuando te llama por ti / Escucha a tu corazón no hay nada más que puedas hacer / No sé a dónde vas y no sé por qué / Pero escucha tu corazón antes de decirle adiós".

Un disco positivo que llegó a vender alrededor de 10 millones de placas en todo el mundo.

La explosión

En 1991, Roxette lanzó al mercado el disco más popular de su historia, Joyride, cerca de 12 millones de copias vendidas en todo el mundo, y en Argentina casi 500.000, convirtiéndose en la banda extranjera que más discos vendió en este país (inclusive superando hasta ese momento a The Beatles).

Joyride, su primer sencillo del álbum llegó a la cima de los charts en Estados Unidos, un tema movido con ganchos melódicos dados por los silbidos de Per y un detonador riff de guitarra. En Hotblooded despierta un sonido post-punk bastante agitador, guitarras trilladas y una voz potente de Fredriksson. Definitivamente es el tema más rockero del disco.

“En el tiempo en el que el sol desciende solo, yo corría un largo largo camino desde casa para encontrar un corazón que está hecho de piedra. Tratare, solo necesito un pequeño tiempo para quitar tu cara de mi mente, para ver el mundo a través de ojos diferentes”. Así comienza cantando Marie, luego de un hermoso piano introductorio en Fading like a flower. La sueca nos sigue susurrando al oído: ”Cada vez que te veo, yo trato de esconderme, pero cuando nos encontramos parece que no puedo dejarte ir”. La letra junto a la melodía fusionada es un golpe emocional sincero.

Acá una versión más lenta y acústica, con un piano magistral que sirve de introducción, más la guitarra Jazzy de Jonas Isacsson. Los suecos de oro siguen demostrando que pueden hacer una misma canción (la de estudio, y la acústica en vivo) en dos estilos tan contrastantes y que ambas funcionen tan bien.

Spending my time si bien fue compuesta por Mats Persson y Per Gessle, es toda de Marie. Sus agudos, falsetes, y toda la capacidad vocal concentrada en esta canción. Si Listen to your heart fue “la balada” de los ochenta, Spending my time terminó siendo la de los noventa para ellos. Es una balada que te atraviesa el corazón sin lugar a dudas, y pareciera que la blonda sufre y se desgarra al cantarla.

Watercolors in the rain es bella y angustiante. La acústica de 12 cuerdas de Jonas condensada por una letra profunda, más la sensual y distinguida voz de Fredriksson en esta lenta canción, la hacen una de las más completas del álbum.

Find a place to settle down get a job / In a city nearby and watch the trains / Roll on by (Encontrar un lugar para establecerse / Conseguir un trabajo en una ciudad cercana / Y mirar los trenes pasar”). I’ll find the falling star/ I’ll fall In love With the eyes of a dreamer/ And a dream worth believing” (Encontraré la estrella fugaz/ Me enamoraré/ Con los ojos de un soñador/ Y un sueño que vale la pena creer”).

Sin dudas Gessle apunta en la dirección correcta en las letras, a los sentimientos puros y descarnados. The big L. es un hit de radio con la típica melodía pegajosa y un ritmo bastante ochentoso. Para el final otras dos joyas: Things will never be the same. Preciosa por donde se la mire. Con unos arreglos de guitarras españolas y sonidos cuasi flamencos, mezclados con las potencias de unas guitarras eléctricas que le dan una fuerza descomunal a este pop de casi 5 minutos. "Touch me now, girl i don’t know when. When we will ever meet again. That was then, baby this is now. Time won’t get over you". “Tócame ahora, nena no sé cuándo. Cuándo nos volvamos a encontrar. Eso fue en aquel entonces, nena, esto es ahora. El tiempo no hará que te olvide".

El disco se cierra con Perfect day, con unos arreglos de cuerda de Clarence Öfwerman y un magistral acordeón en las manos de Kjell Öhman. El sonido flota en el aire y Marie la hace brillar demostrando toda su dulzura como vocalista. La verticalidad de la artista hace que en notas bajas suene tan bien como en sus registros clásicos altos.

En la próxima entrega repasaremos el resto de la historia de esta banda. Fundamentalmente los años duros de Marie luchando contra un tumor cerebral, y cómo la guerrera sueca salió adelante dando muchísimos conciertos en vivo, a pesar de los escollos que la vida le puso.








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