Política

Abuso policial

Rosario: la 7ª vuelve a ser escenario de violencia institucional, Elina continúa grave

Una joven fue detenida por efectivos policiales al salir de un recital, fue violentada y llevada a la comisaría donde asesinaron a Franco Casco, se encuentra en coma tras los golpes.

Viernes 19 de mayo | 12:21

“El pasado viernes Elina Rivero fue a un recital a encontrarse con sus amigos de siempre. Una mala mujer para esta sociedad machista, con su actitud punk y sus botas de cuero. Esa noche se la tenían jurada. Una supuesta denuncia hecha por algún vecino por "molestar" era excusa para que la estuvieran apaleando enfrente del mini que queda a la vuelta de la 7ma, amenazando a sus amigos con que iban a hacer lo mismo con ellos si se acercaban. Creemos que no fueron más de dos horas las que estuvo Elina detenida, antes de que la ambulancia del SIES la buscara para que la internen en el HECA. Un machetazo en la nuca y un traumatismo de cráneo no se los pudo hacer sola y lo sabemos y también sabemos que la cebra (apodo de la joven) no murió y que la está peleando. No la encontraron muerta en la celda, ni flotando en el río pero sabemos que son los mismos de siempre. Ni unx menxs. Basta de matar a nuestrxs amigxs. Basta de reprimirnos, matarnos y torturarnos”, fue el texto leído por los amigos de la víctima en la marcha de ayer a la que se sumaron a pedir justicia por María de los Ángelesy denunciaron este terrible caso.

Elina tiene 27 años, terminó internada con contusiones de cráneo en estado grave, mientras de la misma manera que con María de los Ángeles, la Policía salió a despegarse planteando que la mujer se había golpeado sola reiteradas veces la cabeza contra la pared, dando la versión de que la mujer estaba bajo los efectos del alcohol. La séptima es la misma comisaría donde estuvo detenido Franco Casco, antes de que su cuerpo fuera hallado en el río sin vida. Los medios de comunicación se encargaron una vez más, de demonizar a la víctima y levantar solo las versiones oficiales de la policía.

La Izquierda Diario se contactó con algunos de los testigos de esa noche quienes aseguran que al momento de detenerla a Elina, “una policía mujer la empujó y golpeó y luego se la llevó a la comisaría y nos decían que nos quedemos en el molde. La llevaban como un animal”. Horas posteriores a los hechos, la joven ingresa al Hospital de Emergencias Clemente Alvares, con múltiples lesiones y con falta de algunas de sus pertenencias. Desde ese momento sus familiares y amigos están viviendo un calvario lleno de dolor, con mucha impotencia y esperando que “la cebra” sobreviva y pueda denunciar a los responsables de la violencia institucional de la que fue víctima. Mientras, todos los efectivos que actuaron esa noche siguen en funciones y aun no se abrió ninguna causa. Sus amigos vienen asesorándose con la multisectorial contra la violencia institucional y exigen que sean esclarecidos los hechos de manera urgente y que se abra una investigación.

Este proceder es práctica corriente de la santafesina, la policía del gatillo fácil que lidera el ranking nacional, pretende seguir impune en la provincia como viene sucediendo en los casos de Pichón Escobar, Franco Casco y Jonatan Herrera, con el encubrimiento de la justicia, el ministro Pullaro y el gobierno de Lifschiftz llevan a cabo un plan de ataque a la juventud, las mujeres y las barriadas populares donde la militarización y el abuso policial son el escenario que pretenden que la sociedad naturalice, sin embargo la pelea por los derechos humanos no cesa y continúa expresando organización y movilización en la calles ante cada avanzada represiva .






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