Política

#EleccionesCBA2019/Perfiles

Romina Stolarowa: "Represento a esa juventud que pedalea todos los días para poder sobrevivir"

Conocé a Romina Stolarowa, la joven trabajadora de las aplicaciones de delivery que es candidata en Córdoba a legisladora provincial por el Frente de Izquierda.

Luis Bel

@tumbacarnero

Viernes 26 de abril | 00:35

El Patio Olmos, en pleno centro de la ciudad de Córdoba, se ha transformado en el lugar de reunión de las y los cientos de jóvenes que han caído en este nuevo sistema de precarización que significan las aplicaciones de delivery.

Quedé en encontrarme allí con Romina Stolarowa, una joven trabajadora de estas nuevas plataformas y candidata a legisladora provincial por el Frente de Izquierda.

Ella está parada en ronda con algunas compañeras y compañeros de trabajo, forman una postal extraña, la mayoría no se ha quitado la caja que llevan colgadas como mochilas, desde lejos parecen un colorido grupo de camellos, solo que sobre sus espaldas acumulan algunas de las nuevas formas de explotación que enmascara el capitalismo en la actualidad.

Te puede interesar: Nuestras vidas valen más que sus ganancias

Romina es alta y tiene unos grandes ojos marrones, de los que parecieran saltar chispas mientras habla y pestañea. Es casi mediodía y ella como el resto, aprovecha el tiempo entre pedido y pedido para comer algo rápido.

Aprovecho también, y antes de que le salga alguno, arranco la nota.

Comencemos un poco con tu historia…

Nací en Córdoba, pero viví gran parte de mi vida en Chubut, en Comodoro Rivadavia. Ahí empecé a trabajar desde chica, a los 17 años, en una fotocopiadora. Trabajaba mientras terminaba el secundario. Tuve que empezar a laburar por 30 pesos la hora para pagarme los apuntes y el colectivo, porque tengo tres hermanos más y mi vieja siempre se hizo cargo sola de todo. Después trabajé en una cocina. Todo esto pasó en un año y medio, un poco más.

Después me vine a Córdoba a estudiar sociología, porque allá no está la carrera y tuve que seguir trabajando para mantenerme. Pagar el alquiler entre varios y también los estudios. Hice de todo. Trabajé en una lomitería muy conocida, con horarios cortados y a la noche hasta que se acabara la clientela. Lo que siempre me llamó la atención de ahí, es que todas y todos los que trabajaban eran pibas y pibes que habían empezado a laburar para pagar sus estudios y después, poco a poco, fueron dejando para ayudar a sus familias. Yo me pude mantener estudiando, pero tuve que dejar algunas materias, recursar otras, terminaba muy cansada y en lo único que pensaba era en llegar a casa y dormir. Por supuesto, siempre trabajando en negro.

Después pasé por varios call centers, que cuando sos joven te lo venden como el “trabajo soñado”: pocas horas, en blanco. Pero después es un laburo que termina destruyéndote el cuerpo, no solo los oídos, la voz y la espalda, sino también psicológicamente, porque tenés que estar lidiando con gente a la que las empresas de cierta manera estafan, cobrándoles cosas que no pidieron, por ejemplo. La gente, está enojada (con todo el derecho) y ve en vos la cara de la empresa y se desquita, es bastante perverso. La verdad que me iba todos los días sin ganas de volver.

Luego hice trabajo doméstico, pero no era nada fijo, me llamaban cuando me necesitaban y servía solo para changuear. Al final, a mediados del año pasado tuve que dejar la carrera, se me hizo imposible seguir.

¿Cuándo empezaste a militar, a interesarte en la política?

Apenas vine a Córdoba. Yo ya venía con ganas de encontrar algún tipo de organización que defendiera los derechos de las pibas y los pibes que tienen que trabajar en estos trabajos precarizados y super explotados. Y aunque no conocía mucho, siempre me llamó la atención la izquierda, y conocí al PTS en la Universidad de Villa María. La verdad, cuando escuché lo que fue la historia de Zanón, que aunque era del sur no la conocía, dije “ya está, este es el partido donde quiero militar”.

De a poco las caras de quienes hacían la ronda van cambiando, en un movimiento continuo las bicis llegan y salen constantemente, como un gran hormiguero.

Ahora estás trabajando en las plataformas de delivery, ¿cómo es trabajar ahí?

De los trabajos en negro por los que he pasado, yo creo que éste es el peor, ni siquiera tenés la certeza de cuánto vas a ganar. Yo estoy pedaleando 12 horas por día y ni aun así llego a fin de mes. Y hay compañeros y compañeras que pedalean más horas todavía. También aquellos que son padres o madres, que tienen que prestar atención a sus hijas e hijos, o que quieren continuar estudiando y entonces no tienen perspectiva de ningún futuro.

Pero no hay forma, porque no hay ningún tipo de derecho laboral, las empresas cada vez ponen más requisitos: un tiempo limitado para la entrega, te mienten conque podemos rechazar los pedidos, pero te bloquean entre 40 minutos y una hora si llegás a rechazar alguno. Es tragicómico porque si te morís laburando no se hacen cargo, pero si llevás una caja que no sea la de la empresa y ellos te ven, te retan. Yo trabajo para tres aplicaciones diferentes y me tengo que andar cuidando de que no me vea alguno de administración y tenerme que comer un reto.

O sea, te exigen cosas y no te dan nada a cambio, ni el más mínimo derecho elemental.

¿Todas tienen oficinas en la ciudad?

Todas tienen oficinas acá, las 4 (Rappi, Glovo, Pedidos Ya y Uber). Por ejemplo, Uber llama mucho la atención porque tiene la oficina en el Sheraton, uno va a la oficina y piensa “te pagan una miseria, pero tienen plata para pagarse un piso en este hotel”.

Hace poco murió un trabajador en Buenos Aires…

Sí, cuando murió Ramiro, el compañero de Buenos Aires, nos pegó mucho. Hasta el día de hoy seguimos hablando de eso, porque lo primero que se nos vino es que tranquilamente podría haber sido cualquiera. No hay ni una de mis compañeras o compañeros que no haya sufrido un accidente, yo misma sufrí uno. Sabemos cuáles son los riesgos de estar todos los días en la calle pedaleando, expuestas y expuestos a todo y con empresas que no se hacen cargo de nada.

Acá en Córdoba también tuvimos el caso de una compañera que fue golpeada brutalmente y al otro día la empresa se desligó y después la despidió para que no haga un escándalo en los medios.

Te puede interesar: Morir pedaleando: trabajador de Rappi falleció en un accidente de tránsito

Contanos sobre tu candidatura

Mi candidatura la discutí con todas las compañeras y compañeros que trabajan conmigo y que han participado de los bicicletazos que realizamos, y es más que necesaria para que haya una voz de aquella juventud que está precarizada, que es la gran mayoría. Me cansé de escuchar que antes estábamos mejor, que la pasábamos mejor, pero eso es una mentira, la mayoría de las y los jóvenes nunca conocimos lo que es un trabajo en blanco y si esto sigue así lo más seguro es que no lo conozcamos. Porque todos los partidos tradicionales, incluyendo al kirchnerismo te dicen que hay que pagarle al FMI, que hay que renegociar, y sabemos, por experiencia propia y por los ejemplos que tenemos en la actualidad, como Grecia, que el pago al Fondo se hace con el sudor y el hambre del pueblo trabajador.
Entonces, la juventud no tiene ningún futuro en un nuevo acuerdo o negociación con Lagarde y los intereses que representa. Quieren atrasar las condiciones de vida de la juventud, de las mujeres, de las y los laburantes, la única salida es romper con el FMI.

Yo quiero visibilizar y representar a esa juventud precarizada, que pareciera que no existe, pero que está ahí, pedaleando en las calles todos los días para poder sobrevivir. Soy parte de ella y sé que la única salida es la organización y la lucha.

Te puede interesar: Bicicletazo en Córdoba contra la precarización laboral

Suena una notificación en el celular de Romina, me mira: “Me tengo que ir”, agarra la bicicleta y sale a toda velocidad por el boulevard San Juan. Levanta el brazo y saluda a otro pibe que va llegando al Olmos, hasta que finalmente se pierde en el océano de autos. Jamás se sacó la “mochila”.







Temas relacionados

PedidosYa   /    Glovo   /    Rappi   /    Elecciones 2019   /    Uber    /    Córdoba   /    FIT   /    Mujeres trabajadoras   /    Córdoba   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO