Política

CIUDAD DE BUENOS AIRES

Rodríguez Larreta tiene su primer policía condenado por gatillo fácil

Luego que el jefe de Gobierno porteño sostuviera que no había un solo policía de la Ciudad imputado por casos de gatillo fácil, ayer fue condenado a perpetua el primero en llegar a juicio, de los treinta que hay hasta hoy.

Rosa D'Alesio

@rosaquiara

Miércoles 24 de octubre | Edición del día

Fotografía: canalabierto.com.ar/

Hace cinco meses por Radio Del Plata se escuchó afirmar a Horacio Rodríguez Larreta, que en la Policía de la Ciudad no había un solo caso que registrara que esta fuerza estuviera implicada en algún caso de gatillo fácil. La abogada antirepresiva, María del Carmen Verdú, no se la dejo pasar. Pidió a la misma emisora el derecho a réplica. Allí la fundadora de Correpi desmintió al jefe de Gobierno y enumeró los treinta casos de gatillo fácil que tiene esta fuerza, que tiene menos de dos años de existencia. Entre ellos estaba el caso del Paragüitas, el joven asesino por Adrián Otero, que ayer fue condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 1, por haber fusilado a Cristian "Paragüita" Toledo el año pasado. Fue condenado por homicidio calificado por tratarse de un integrante de la fuerza de seguridad.

Recibió la pena de prisión perpetua, que sienta un importante precedente.
Hablamos con María del Carmen Verdú que además integró la querella que llevó a juicio a Otero por el crimen que cometió el 15 de julio de 2017. Cristian tenía 24 años, lo apodaban el Paragüitas. Aquel día, junto a dos amigo volvían en auto a sus casas en la Villa 21-24, después de haber ido a bailar, tuvieron un incidente con otro auto, el del policía Otero, por no haberles cedido el paso en la avenida Vélez Sarsfield que estaba en obra. El policía puso su auto a la par del que viajaban los jóvenes y uno de los disparos que efectuó, dio en el pecho a Cristian. La persecución continuó unas cuadras más, y terminó con dos de los amigos tirados en la calle bajo amenaza de muerte.

  •  Paso poco más de un año del crimen y el policía fue condenado. Dos cosas excepcionales, el tiempo transcurrido y que además recibiera la máxima condena. ¿Cómo se explica esto?
  •  Es cierto, hay varias cosas excepcionales para señalar de este caso. En primer lugar que después de un año y tres meses de los hechos transitáramos un juicio oral que termino en condena. En segundo lugar hubo una calificación correcta: homicidio calificado por la pertenencia a la fuerza de seguridad, por lo cual la única sentencia posible es dictar cadena perpetua. En tercer lugar la acusación no es solo sostenida por nosotros, como querellantes, sino que también por la fiscalía. Además hay que destacar el fallo unánime de los tres jueces, que condenaron a perpetua no solo por el homicidio de Paragüitas, sino también por la tentativa de homicidio contra los otros dos pibes que sobrevivieron.
  •  ¿Qué fue lo que permitió esa excepcionalidad?
  •  También acá hay varias cosas a enumerar:

    En primer lugar lo que ocurrió en la misma mañana del hecho, cuando el auto de los pibes choca el del policía Otero. Este los alcanza, los hace bajar, los tira al piso y los apunta con el arma. Esto ocurre a pocas cuadras de la casa, o sea es en el barrio donde todo conocían a los pibes. Son los propios vecinos del barrio que salen a la calle y comienzan a rodear el lugar por lo cual el policía no puede ejecutar a los dos amigos de Cristian, pero tampoco pueden los policías de la Ciudad que llegan a continuación a cambiar la escena: plantar armar, cambiar el cuerpo del lugar. Se ven impedidos de hacerlo porque están de testigo el kiosquero, el dueño del taller mecánico, están la gente que vive en la cuadra.

    En segundo lugar la villa 21-24 tiene una larga historia de lucha antirepresiva que se expresa en la propia comisión de derechos humanos que pusieron en pie, y de un montón de otras organizaciones que a lo largo de décadas formamos una red junto a otras organizaciones que no somos del barrio, como Correpi, que permitió que inmediatamente estuviéramos frente a la Comisaria 30° donde los dos chicos sobrevivientes fueron llevados como imputados, por tentativa de robo, abuso de armas y homicidio en ocasión de robo. Esa presencia del barrio junto a organizaciones sociales y territoriales se congregaron ahí, donde hasta asistió el cura de la villa, eso generó que el juzgado prestara atención, mirara las cosas como eran y en muy pocas horas revirtiera la situación y colocara a los pibes en condición de victimas sobrevivientes y por ende testigos, y al policía en condición de imputado. Si esto no hubiera ocurrido, nos hubiera llevado mucho tiempo dar vuelta esta caratula.

    En tercer lugar hubo una presencia militante muy importante durante el juicio. En las cinco audiencias en Cámara que se dio en el periodo de instrucción, por las distintas apelaciones de la defensa, más las audiencias del juicio que ocuparon un mes (comenzó el 11 de septiembre y terminó ayer), hubo una presencia permanente de la militancia, de referentes de organizaciones, de vecinos y vecinas del barrio. Todo esto permitió, junto a los elementos objetivos de la causa: pericias, testimonios y etcéteras, llegar sin fisuras a esta condena.

  •  Este fallo se inscribe entre otros muy reciente que también obtuvieron condenas importantes uniformados que practican "el gatillo fácil" o la tortura contra jóvenes, que tienen en común ser parte de los sectores populares. ¿Cómo interpretas estos fallos en este contexto?
  •  En los casos que se consiguen condenas para las fuerzas represivas, es porque en su gran mayoría están rodeados por el barrio, por organizaciones sociales, sino es imposible este fallo. Como fue el caso de los chicos de la Garganta Poderosa, que los prefectos fueron condenados por torturas.
  •  ¿Cómo están los chicos que fueron víctimas de este policía de la Ciudad, que tuvieron que testimoniar sobre el crimen de su amigo?
  •  Lo que te puedo decir de ellos es que son dos pibes simples, laburantes, que se hicieron cargo de ponerse al hombro ser los testigos fundamentales para lograr la condena. Contaron con las organizaciones que los apoyaron.

    Nosotros, desde la Correpi, tuvimos la posibilidad de articular con todas las organizaciones, y ser el nexo entre todas esas distintas organizaciones, para llegar al la condena. Si recorres la villa 21-24 te encontras cada cien metros con un afiche pidiendo justicia por Paragüitas.

  •  ¿Qué otra cosa dejo esta sentencia?
  •  Una de las cosas cosa importante es que desmintió al jefe de Gobierno de la Ciudad. Hace tan solo cuatro o cinco meses Horacio Rodríguez Larreta decía por radio Del Plata que no había ningún policía de la Ciudad condenado por casos de gatillo fácil. Pedimos derechos a replica a la radio y denunciamos los 24 casos que teníamos registrados en los primeros once meses, desde el inicio de la Policía de la ciudad desde 1 de enero de 2017 a noviembre, más los casos que tenemos registrados de los meses siguientes, incluyendo 2018 que son más de 30.

    Larreta respondió acusándonos de mentirosos, pero jamás aporto ningún elemento que demostrara que no decíamos la verdad. Ayer, luego de la condena, no hemos conocido ninguna declaración de él cuando ya tiene su primer condenado de gatillo fácil.

    Esta sentencia también es importante por el impacto en el cuerpo social que produce, para demostrar lo que significa que por día un pibe sea asesinados por gatillo fácil o tortura en nuestro país.
    Además hay otro dato alarmante. La Policía de la Ciudad es una fuerza que triplica la cantidad de policías que las Naciones Unidas recomienda como optimo para garantizar la seguridad. Ellos hablan de 300 policías cada cien mil habitantes, y la Policía de la Ciudad tienen 875 cada cien mil. Esto sin contar a la Prefectura, Gendarmería, Policía Aeroportuaria, que lo tenemos también patrullando nuestros barrios.







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