Economía

ANTOFAGASTA

Ricardo Lagos: pregonero del capitalismo verde en Antofagasta

Este viernes comenzó la quinta versión del festival de ciencias Puerto de Ideas en Antofagasta. La jornada la abrió la exposición del ex Presidente Ricardo Lagos, titulada “Cambio Climático ¿Hacia una mirada verde?

Felix Melita

Estudiante de Psicología Universidad de Antofagasta

Domingo 15 de abril | 08:47

FOTO: El País.

Con la presencia del Intendente Marco Díaz Muñoz, la alcaldesa Karen Rojo, Seremis, Rectores de la Universidad de Antofagasta y de la Universidad Católica del Norte, sumado a la presencia de Patricio Vilaplana, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida Limitada, quien notificó orgulloso la inauguración de la planta desalinizadora de BHP Billinton, la cual según él representa el “corazón de la estrategia hídrica, sustentable y responsable”, se dio inicio a la V versión del festival de ciencias Puerto Ideas.

El análisis de Lagos en torno a la “economía verde”

Después de unas redundantes palabras de bienvenida del representante de MEL, la alcaldesa Karen Rojo y el Intendente, Ricardo Lagos se puso de pie y subió al escenario.

Además de ser un “socialista renovado”, neoliberal y ex Presidente, Lagos se presentó como abogado, economista y como representante de Chile en las negociaciones para el cambio climático en el auditórium del Teatro Regional de la región.

Según el análisis de Lagos el planeta tierra se encuentra en una fase importante respecto al cambio climático, el cual ha pasado por periodos de calentamiento como también de glaciaciones, sin embargo, para él hay un factor fundamental: “la acción del ser humano, la extracción de fósiles para la elaboración de combustible”.

Todo esto ha ido a parar al carbón, el gas y el petróleo, combustibles altamente explotados a partir de la revolución industrial, lo que ha generado que todos los gases que se producen dentro de esta operación van a parar a la atmósfera, desencadenando el efecto invernadero. Y es aquí en donde llegamos a uno de los elementos centrales de la ponencia de Lagos.

A esto se le suma la deforestación, la cual fortalece el problema del efecto invernadero, ya que se cuenta con menos árboles que se encarguen de “limpiar” el aire, es decir, de hacer el proceso de transformación de CO2 (dióxido de carbono) a O2 (oxígeno). Lo que según Lagos, hace una necesidad la reforestación para contrarrestar la emisión de gases. Sin embargo, nada dice del lugar donde hacerlo, ni de cuándo, ni cómo.

Como segundo punto, Lagos relacionó los índices de contaminación con el grado de responsabilidad de los países, en donde afirmó que EE.UU cuenta con el 29% de la emisión de gases, seguido por la Unión Europea con cerca del 20%, posteriormente China con un 5%. Añadiendo que: “Los países desarrollados pueden darse el lujo de no crecer, pero nosotros tenemos que crecer”. Es decir, ¿cómo los países "en vías de desarrollo” crecen sin aumentar los índices de contaminación en torno a la emisión de gases?

Para Lagos la solución es reducir el porcentaje de los efectos invernaderos en la producción de los cátodos y concentrados de cobre. Sobre todo en la región de Antofagasta, la cual según Lagos, cumple un rol fundamental en esto. Por lo mismo saludó fraternalmente a Minera Escondida y su nueva adquisición con la planta desalinizadora, ya que según él, el agua es fundamental para la producción de energía eléctrica.

Ahora entra el elemento “de mercado”: Para Lagos un aspecto fundamental para impulsar el desarrollo del país es disminuir los porcentajes de emisión de gases en el cobre, para así aumentar su valor, ya que contaminaría menos el planeta, lo que le daría un “plusvalor”. Lo que contrarrestaría según él, los procesos de contaminación entre las migraciones campo-ciudad y la industrialización de la población.

El trasfondo de la exposición de Lagos

La charla de Ricardo Lagos se puede reducir a dos palabras: Capitalismo Verde. ¿Por qué? Porque justamente Lagos no propone ningún cambio estructural en torno a la economía, si no que reducir en la cadena productiva del capitalismo la emisión de gases. Y ya está. Pero nada sobre el cómo, para qué y bajo qué condiciones se producen las materias primas, las mercancías. Expresión de esto es que Lagos afirme que es “la acción del ser humano” la que nos ha llevado a la situación de crisis ambiental en la que nos encontramos. Sin embargo, ¿podemos hablar de la “acción del ser humano” en abstracto cuando son los mismos empresarios propietarios de las grandes industrias quienes hacen elevar los índices de contaminación por los suelos? Sin ir más lejos, Luksic es un ejemplo de esto. ¿Acaso usted lector o lectora tiene la misma responsabilidad en la contaminación del planeta tierra que un magnate que contamina el planeta para reducir costos? Para Lagos pareciera que sí.

Es decir, Lagos no cuestiona verdaderamente lo que él llama “el paradigma del siglo XVIII”, lo que concretamente sería el capitalismo. ¿Acaso será que al volver a Chile borró de su diccionario aquella palabra? Es más, lo llama “paradigma del siglo XVIII”, como si fuese algo anacrónico, lejos de los tiempos modernos, de los “desafíos del siglo XXI”, siendo que él mismo es parte de este “paradigma”, sigue manteniéndose hasta el día de hoy.

Nada dijo Lagos sobre las condiciones en las que laburan todos los trabajadores en las industrias y fábricas, las condiciones de higiene y seguridad. Nada dijo Lagos sobre la sobreproducción inherente al sistema capitalista, que se traduce en toneladas de basurales, desempleos y crisis económicas, la industria del plástico, los impactos de la megaminería en los ecosistemas, la infinidad de especies que se han extinto y que peligran su existencia actualmente por los cambios climáticos y la caza de especies para vender en el mercado negro todas estas excentricidades, entre otros. Cuán distinto sería si las fábricas, las industrias, y los trabajos fueran controlados por sus propios trabajadores y comunidades. Cuán distinto sería si la ciencia y los avances tecnológicos estuvieran al acceso de toda la población mundial y no restringida a las potencias económicas y a sus grandes laboratorios académicos a los que un puñado de personas puede acceder.

Después de todo este no estaba ni cerca de ser el interés de Ricardo Lagos, quien justifica la privatización de recursos naturales y su explotación para el desarrollo, pero verde eh.

Podemos resumir políticamente la exposición de Lagos así: Un gesto a la casta empresarial que tiene sus ojos y garras puestas en la región de Antofagasta y elogiar a Minera Escondida en la inauguración de su nueva planta desalinizadora y legitimar así –con la poca legitimidad que le queda a alguien como Lagos- a los empresarios y sus intereses extractivistas para engordar sus bolsillos.

Se encienden las luces. No hay espacio para preguntas. Karen Rojo, Marco Díaz Muñoz y Patricio Vilaplana lo esperan contentos entre aplausos de pie desde sus asientos para abrazarlo. Un gesto político de parte de Lagos gratificante para la derecha y los empresarios que tienen puestos sus ojos en Antofagasta.






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